viernes, 12 de septiembre de 2014

Futuro y Trascendencia: una Mirada Crítica


 
“La eterna búsqueda del ser humano por la trascendencia, la felicidad o el conocimiento son milenarios, procedentes del anhelo del mortal e intrascendente Homo Sapiens por conseguir un peso histórico que le permita ser recordado, y una memoria social o cronológica que deje un legado a las generaciones futuras. Los artistas, políticos, filósofos, grandes estrategas y personalidades del tiempo han dejado una profunda huella en nuestra herencia social, cultural e intelectual, heredando una sociedad organizada, perfectamente calibrada y preparada para el sostenimiento y manutención de miles de millones de almas, no sin antes haber pasado por grandes episodios y dificultades, como guerras, pestes, hambrunas, extinciones masivas, matanzas étnicas, cruzadas, yihad, terrorismo internacional, etc. El mundo moderno vive en una balsa de comodidades y lujos o bienestar que han costado la vida a miles de millones de seres humanos, que han dado lo mejor de sí mismos para que nosotros disfrutemos y vivamos en unas condiciones dignas y en un mañana mejor. Un futuro que se presenta difícil y complicado, pero no menos del que nuestros antepasados tuvieron ante sí, con menos recursos, menos logística y menos comunicaciones o medios de locomoción, que ahora son impresionantes, ya que conectan unos continentes con otros en cuestión de pocas horas de vuelos comerciales o internacionales. Estos avances científicos y técnicos, nacieron de las revoluciones sociales, populares y movimientos de pensamiento de Europa, en concreto, de los países mediterráneos y sus civilizaciones emergentes durante la Edad Antigua y los albores de las historia, como Caldea, Mesopotamia, Babilonia, Grecia o el Antiguo Egipto, herederos de las primeras ciudades-estado, asentamientos permanentes o sedentarios y establecimientos agrícolas del Neolítico, ya lindando con la Edad del Bronce. Estos avances y descubrimientos, aunque se consideren espurios en la actualidad, son la base para las artes, las ciencias y los oficios actuales, y las raíces sobre las que se asienta nuestra civilización. No cabe duda que la figura más importante de toda la historia universal, al lado de Cristo o Buda, sea Platón y Sócrates, los inventores de la razón, padres del pensamiento analítico y la filosofía moderna, pues, aunque existían ya en la antigua polis de Atenas escuelas y movimientos conocidos como “presocráticos”, la revolución increíble que separaba magia de pensamiento o lo místico y misterioso de lo objetivo y real, o del mundo físico, la naturaleza de lo divino, estaba todavía presente en muchos discursos y tratados de los pensadores contemporáneos que han sobrevivido como traducciones literales hasta nuestros días… ese momento intenso de la historia universal, es uno de los más importantes de la misma, porque permitió a la Grecia clásica convertirse en la civilización antigua más culta de su tiempo, emprendiendo la búsqueda del pensamiento crítico, que después daría lugar al método científico y las ciencias exactas o las Humanidades tal y como las conocemos hoy en día.  

Actualmente, ese precioso legado corre peligro después de siglos y siglos de estabilidad, precisamente porque gentes interesadas han manipulado estos contenidos, disciplinas y doctrinas del pensamiento, emponzoñándolas con algo que se llama “relativismo moral”. El relativismo moral es precisamente eso, una ausencia de directrices a la hora de aplicar parámetros “válidos” o “no válidos” en el espectro de la moralidad y la ética de cada individuo o cada sociedad humana, basándose en que la moral, la educación y la tradición depende de los parámetros recibidos, esto es, que no hay una moral universal y común a todos los seres humanos, sino múltiples realidades morales, las cuales pueden ser fundamentadas o no según el ángulo de visión con el que se mire, esto es, según los preceptos y formación cultural de aquel que analiza la situación a tratar, alejándose de premisas existenciales o filosóficas anteriores, las cuales no se consideran “válidas” o “completamente válidas”. Cierto es que la cultura occidental, ha estado virtualmente “ciega” respecto a otras civilizaciones y culturas vecinas del globo terrestre, pero eso no da pie a que nada de nuestra evolución social, cultural e intelectiva haya sido “inválida”, sino todo lo contrario… todo comenzaría con la moda “orientalizante” de los años 60, cuando el movimiento hippie empezó a experimentar con viajes a la India, técnicas de meditación trascendental, drogas de diseño, etc. Todos sabemos que esta intentona de “revolución social”, no fue más que una operación secreta de la CIA encubierta, para experimentar las nuevas drogas de diseño con sujetos voluntarios, entre los que cayeron soldados de la guerra del Vietnam, universitarios, catedráticos e incluso artistas muy de moda del momento, como los Beatles, Jimmy Hendrix, The Doors, etc. Había un farsante orientalista especialmente popular, conocido como Lombsang Rampa, el cual era un inglés de buena educación y humilde procedencia, un charlatán que sabía algo de cultura oriental tibetana, y que decía ser un “iluminado de alto nivel”. Sus estudios, libros y escritos fueron un negocio pujante y fructífero, hasta que se averiguó que este sujeto nunca, jamás había estado en el Tíbet, y mucho menos era conocido por el Dalai Lama en persona, como él mismo afirmaba en sus entrevistas y caras apariciones televisivas. Junto a esta “invasión cultural oriental”, llegaron también las películas de artes marciales, la apertura del mercado internacional a los productos chinos y japoneses, que ya desde la Segunda Guerra Mundial inundaban los mercadillos de toda Europa, y las tiendas de orientales que se propagaron como la peste a mediados de la década de los ochenta y primeros de los noventa, fruto del cambio político chino bajo Den Xiao Ping, sucesor de Mao Zedong en la República Popular de China. Un panorama muy amplio y extenso, que crearon las bases para que millones, sino centenares de miles de occidentales se pasaran a las técnicas de meditación trascendental, sanación tradicional china o las costumbres japonesas, estas últimas serían las finales de todas en llegar, ya que lo hindú y lo chino estaba de rabiosa actualidad. Los charlatanes, futurólogos y falsos “iluminados” inundaron nuestras televisiones y programas de difusión habitual, mostrándonos estudiosos de fenómenos paranormales, apariciones OVNI, tipos que decían poseer poderes sobrenaturales o encarnaciones pasadas increíblemente antiguas, etc., etc. Toda esta parafernalia mediática fue desmentida desde su base por eruditos, científicos y miembros de los servicios secretos de todo el mundo, que desenmascararon a los farsantes, pero también identificaron a serios estudiosos del fenómeno, como el escritor Erick Von Danicken, al que dejaron seguir tranquilamente con su trabajo. Los sesenta y los setenta fueron una mala época para el catolicismo y el protestantismo ortodoxos, las iglesias y centros de culto se vaciaban, mientras los simpatizantes de los movimientos marxistas crecían en número y simpatizantes, como los defensores del “libro rojo” de Mao, una especie de “contrarrevolución cultural” radical dentro de las fronteras de China, instigada por el propio Mao contra sus antiguos miembros del Partido Comunista.    

Para comprender lo que hoy en día pasa en el mundo, esas fechas son determinantes, sino las más importantes de todas, porque precedieron a los sucesos recientes, la corrupción generalizada y la relatividad moral y el consumismo materialista que nos rodea. La borrachera espiritual orientalista fue sustituida por una apatía moral fruto del fracaso de los movimientos juveniles de la década de los sesenta, los terribles efectos secundarios del consumo de drogas juvenil en los setenta y los horribles y marginales resultados en los ochenta. Todo fenómeno de acción sufre un proceso de reacción, y así hasta el infinito…  los movimientos marxistas y leninistas dieron al traste cuando las democracias europeas se modernizaron, y los antiguos estudiantes antifranquistas se pusieron la chaqueta de pana y la maleta de cartón cuando nació en un congreso secreto en Francia el PSOE. Todos los acontecimientos de la Transición española fueron determinantes para lo que hoy en día tenemos delante de nuestros ojos, y es una etapa que debería ser estudiada con detenimiento y sacando la verdad a la luz, que todavía no ha sido del todo revelada. Todos, absolutamente todos los partidos políticos, ONG´s, movimientos sociales, falsas directrices de “humanismo solidario” y bagatelas parecidas fueron fraguadas bajo falsedad e ignominia, la impunidad del que se dice solidario y alternativo, humanitario y universal, mientras lo único que hace es robar del erario público y enriquecerse a costa de su cada vez más miserable populacho.  Este despotismo bipartidista y relativista moral ha llegado hasta nuestros actuales días, contaminándonos con la esencia del sectarismo bipartidista, que se pasa uno a otro la pelota del poder sin respetar, para nada importa, las necesidades auténticas de sus ciudadanos y votantes potenciales, que son citados cada cuatro años a las urnas para asistir casi pasivamente al atraco interanual de sus derechos y libertades, cada vez más mermados y castrados por la casta oligárquica y política. Pero mucho peores que ellos son los populistas, minorías o movimientos políticos que hasta ahora no habían tenido ni voz ni voto en el Parlamento, y que aprovechan la coyuntura social y nacional para asaltar el poder, aunque sea pactando con aberchales, asesinos y enemigos manifiestos del Estado o la civilización occidental. Asistimos incólumes a un asalto a mano armada y en toda regla, que supura por todas partes las ambiciones de los poderosos, y que implica que todos nosotros somos simplemente ganado al que pastorear, adoctrinar o guiar adecuadamente al asalto diario de su productividad y confianza ciudadana para que una élite viva como nadie, y nadie pueda vivir dignamente a partir de entonces. Las abusivas tasas impositivas, las reformas contrarias al ahorro y el consumo ciudadano, el odio hacia la familia o las leyes pro abortistas nos ponen en aviso de que la masonería especulativa y elitista tiene planes para toda la Humanidad, si bien esos planes nos ven como simples números en los movimientos bursátiles en los que participan, y no como ciudadanos y entes con espíritu inmortal, y por tanto, con derechos inalienables y valores eternos. En este entorno hostil, sólo los más corruptos y ambiciosos prosperan, poniéndonos bajo aviso de que nuestros días están contados, y de que nuestras fuerzas son mínimas y nuestros apoyos, casi nulos, o al menos, eso es lo que pretenden que creamos la inmensa mayoría de todos nosotros. Nosotros tenemos el poder del voto, de echarles definitivamente a los sectarios bipartidistas de la poltrona del paraíso fiscal y los gastos extraordinarios, del valle del cochecito, el sueldecito y el pisazo en Arturo Soria a todo gas. Ese es el poder del voto, que ellos se creen asegurado, y que van a poder permanecer por siempre sin tener que cederlo a terceros o cuartos, que siempre serán y han sido una minoría sin importancia, a la que nunca tienen en cuenta. Ahora esa minoría, quitando a los movimientos populistas, posee realmente la fuerza y la novedad u originalidad y plan electoral lo suficientemente prometedores como para abordar por si mismos la regeneración política que tanto ha hecho falta, y vuelvo a recordar sus siglas para los frágiles de memoria: Movimiento Ciudadano, UPyD y Vox, pero sobre todo Vox, capitaneada por nuestro candidato Santiago Abascal, ex miembro del Partido Popular en las Vascongadas.      

Y cambiando de tercio, volvamos al asunto del relativismo, que es mucho más grave de lo que nosotros pensamos, al menos a largo plazo. Esta contaminación de los valores y pilares fundamentales del pensamiento universal y occidental, ha sido orquestada por grupos de presión, como masonería económica o socialismo estalinista y socialismo marxista, que han trabajado de la mano desde que la terrible lacra del nacional socialismo fuera limpiada del planeta tras la Segunda Guerra Mundial, pero no fue así con la URSS, la gran bestia comunista que, desde el Telón de Acero, desafiaba a la Alianza y EEUU durante la friolera de cuarenta años o más de lo que vino a llamarse la Guerra Fría.   No debemos olvidar que parte de esta manipulación relativista y ataques a la ética y la razón positivista fueron realizados desde ambos espectros de los bloques enemigos, tanto por los soviéticos mecanicistas y negadores de la trascendencia, como a aquello teóricos de la filosofía posmoderna, que dinamitaron el pensamiento lógico y crítico para relegarlo a un simple “ejercicio mental”, y derrocándola de los institutos y universidades docentes como una materia espuria y casi desagradable de tomar en cuenta por sus artífices y principales mentores. En todo este tiempo, esos teóricos, bien pagados por terceros y bien situados infractores de leyes universales y trascendentales, han trabajado para dinamitar los pilares fundamentales, creando una sociedad de consumo atroz, moralidad laxa y principios patéticos, en los que un colectivo de millones de personas sigue ciegamente a cualquier cosa que llamen ídolo de masas, aunque sea un patrón mental inventado y completamente artificial. Los cantantes, los deportistas y presentadores de TV, así como los actores de cine o los famosos de los programas de relleno y cotilleo, son la chusma elitista y los falsos ídolos de barro que adora la multitud de la Humanidad, que ha prescindido de la grandeza, para dar lugar a la estupidez y la mediocridad más absurda. Los ejemplos a seguir, son modelos completamente estudiados de completos eunucos mentales y humanos, sometidos a operaciones de cirugía estética y modelado de sus facciones y físico para parecer perfectos solo en la fachada, pero no en los momentos en que han de expresar su creencia absoluta y fidedigna en el sistema corrompido, declarando cosas como el “amor libre”, la “homosexualidad sana”, y otras perlas que prefiero no seguir debatiendo en este párrafo. El ejemplo a seguir es deprimente, y el motivo final es la enajenación mental de las personas, que realmente no tengan modelos sanos o íntegros a seguir, porque siempre tendemos a imitar el comportamiento de aquellos a los que consideramos sobresalientes o “por encima de la inmensa mayoría”, es algo que heredamos de nuestra época en las cavernas de la ignorancia neolítica. Y aunque Platón o Sócrates tratasen de sacarnos de estas cavernas guturales, sus esfuerzos han sido completamente tergiversados y manipulados por estos colectivos, que han estudiado hasta el último momento como destruir esas bases, construir unos paraísos artificiales (drogas, alcohol, adicciones, TV basura, moda, deportistas, cantantes famosos, etc.), vendiéndolos como el modelo de vida perfecto, aquello a lo que debemos aspirar, como si no hubiera valores eternos, únicos y espiritualmente perfectos e inspirados por el Cosmos creador. El movimiento hippie fue un plan de la CIA, eso ya lo sabemos todos, pero no solo para introducir las drogas de diseño en un modelo de eugenesia masónica selectivo, sino para averiguar cuáles eran las bases místicas del individuo, sus límites morales y humanos, y desde los descubrimientos aportados, generar un modelo social perfecto, en el que la masa humana fuera perfectamente obediente y sumisa, aunque eso implicara la destrucción de los valores humanos y de la misma sociedad. Era preferible para ellos destruir los pilares de esa Humanidad, que arriesgarse a perder el poder amasado durante la Guerra Fría y la posguerra, temiendo que se despertara algún día otro enemigo mortal como el Reich, pero que esta vez fuera capaz de arrebatarles el poder y la hegemonía mundial. Trabajando a su lado, psicólogos, sociólogos, economistas, antropólogos y hasta físicos y químicos han destinado larguísimas y costosas investigaciones para mayor gloria y alienación del hombre, del cual no esperan ya nada, sino simplemente que haga sus tareas de forma sumisa, no piense demasiado y pague sus impuestos en el plazo indicado, así de simple. Que no se haga preguntas, que no tenga inquietudes ni aspiraciones algunas, que no se rebele, que no proteste y se contente con el sistema, sea este una aberración o no, el poder ha de mantenerse a cualquier precio, y esa es su única constante y política actual, sin importar los medios o las consecuencias finales. Triste es ver como ese proceso nos ha convertido precisamente en los autómatas consumistas y descerebrados que ellos pretendían que fuésemos, y el legado de las generaciones futuras es precisamente el futuro esclavista que los masones habían soñado.   

Pero no todo el mundo es estúpido, y he aquí que existen quienes, desde una perspectiva noble e inconformista, han decidido plantarle cara a ese sistema, pero no desde un pulpito aberchale o comunista, anti sistema o marxista, sino desde una perspectiva nueva, diferente y respetuosa con los valores éticos y la moral del individuo. Existe quien, desde una perspectiva humilde y con una buena base de formación intelectiva y cultural, ha dicho “basta” a la manipulación, a la extorsión de los medios de comunicación, a la dominación mental y al determinismo consumista, hay quien quiere echar una mirada hacia atrás para poder llegar o caminar hacia delante mejor, y es que con buenas raíces, el árbol siempre tira recto. Se puede remediar todo este daño, se puede remodelar la sociedad para conseguir cosas impensables, pero tengamos en cuenta que en esta generación no se podrían ver los resultados, porque nosotros ya estamos vendidos. Nuestra moral ya está contaminada con los resultados de esa contaminación teórica y determinismo materialista, aunque aquellos que están despiertos saben perfectamente que llegara un momento en que los cambios habrán de ser introducidos para que la educación y las bases éticas de los que vienen detrás, no sean erróneas como las nuestras. Recibimos de nuestros padres un precioso legado, pero otros se han esforzado -­y en cierto modo, lo han conseguido- manipular esos contenidos, esos pensamientos y esas acciones para dirigirlas hacia donde ellos querían, el robo continuo de nuestros derechos y la hipoteca permanente de nuestro poder adquisitivo. Sólo ahora muchos podemos percibir aquello que otros más despiertos y preparados ya vaticinaban allá por el año 82, cuando Felipe González Márquez entrara en el palacio de la Moncloa… en este despertar doloroso, es en donde debemos comenzar a trabajar y luchar por un mañana mejor, distinto y más justo, pero sin “soluciones definitivas” o populismos innecesarios.  Es un despertar solitario, en donde muchos encontrarán una batalla desesperante, poco apoyada, o quizás hasta una causa perdida. Una causa que quieren que parezca perdida, pero nada más lejos de la realidad que ellos moldean y manipulan casi a diario, realizando un despliegue de medios económicos y humanos impresionante para, simplemente, perpetuarse en el poder bipartidista y sectario. Darse cuenta de que una elite política o económica ha pervertido los pilares fundamentales de la sociedad, es despertar en una España diferente, una España manipulada y sin bases morales, en donde hay mucho por hacer, y mucho por denunciar… nada es por casualidad en esta vida, pero hay que tener el coraje, la mentalidad y la preparación intelectiva necesaria como para trabajar en la reparación de los terribles y garrafales errores que nos rodean, pero siempre, antes de hacer nada, hay que comenzar por nosotros mismos, y muchas veces, realmente, basta sólo con hacer un cambio en nuestra forma de ver las cosas. No podemos mirar a otro lado mientras la educación, la democracia y las instituciones del 78 se desmoronan como un castillo de cartas, botín de guerra incautado por minorías separatistas y aberchales, que lo único que quieren es vivir del cuento sin pagar por ello, y mucho menos asumiendo sus responsabilidades penales derivadas de sus actividades ilegales. No podemos permanecer incólumes ante tanta injusticia y arrogancia de quienes deberían estar a disposición judicial, cumpliendo larguísimas condenas y respondiendo por sus crímenes de sangre, corruptelas y mentiras infinitas. Tampoco podemos tolerar que a nuestros hijos se les eduque en la pereza, la vagancia o la molicie, o que las administraciones esperen tener unas prebendas inmensas a base de acribillarnos a impuestos y tasaciones abusivas. No podemos permanecer dormidos, aceptando todo lo que nos hagan, sin pedir explicaciones al Ejecutivo central, a los ministros, al presidente del gobierno, el señor Rajoy Brey… ¿acaso votamos para que nos atracaran, para que nos mintieran, para que abusaran de nuestra confianza? No, ni podemos permitir eso, ni ir a votar como borregos a los populismos y los movimientos salvíficos de extrema izquierda, que pretenden los mismos parámetros, o quizás mucho peores, de corrupción, parasitismo institucional y suerte de colocaciones estratégicas de sus amigos y adictos al partido. Es hora de tomar decisiones sanas, de abrir los ojos, de reclamar nuestro poder de voto y expulsar a los aberchales, a los bipartidistas, a los extremistas radicales y a los separatistas convenidos. Es hora de coger el toro por los cuernos, o de lanzarse al vacío del catarquico final de la península ibérica, con todas las catastróficas consecuencias que ello acarrearía para nosotros mismos y para toda Europa. Recordemos que España es la puerta de África, y que por ella entrarían miles, sino millones de inmigrantes ilegales al resto del continente europeo, a no ser que tratasen de crear una especie de gigantesco muro de contención en los Pirineos, que al final acabaría desbordándose y sumiendo a toda Europa en la marginación, en la marginalidad y en la pobreza más absoluta, porque amigos, la pobreza atrae a la pobreza, y en el reparto de la miseria, los más favorecidos siempre son los más humildes, no los acomodados. Hambre, guerras, peste, desolación y la desaparición de la civilización occidental. Pensémoslo bien, el futuro está en nuestras manos.”      

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Los Hermanos Musulmanes: Una Amenaza Real?


“Últimamente, la escalada del conflicto entre árabes palestinos e israelíes en la franja de Gaza, así como los ataques del Ejército Islámico de Levante o Isis, ha alcanzado cotas irreparables y aberrantes, en las que la violencia desatada por Hamás contra su propio pueblo, al que prohibía salir de las zonas de bombardeos judíos, así como las maniobras de terrorismo genocida mediante crucifixiones, torturas, asesinatos selectivos o secuestro de niños por parte del movimiento ultra islámico Boko Haram en África central nos deja una patente del terrorismo llevada a sus cotas más altas, y en concreto, el terrorismo perpetrado precisamente por una organización, que extiende sus redes desde Al Qaeda, hasta los Hermanos Musulmanes y la mal llamada “primavera árabe”, que tenía como única finalidad asentar el poder de este movimiento ultra integrista y salvaje, practicante de un islamismo brutal y sin fundamentos lógicos, en todo el norte de África, derrocando a los principales líderes o autarcías de todo el espectro árabe meridional y oriental. EEUU, ha ayudado inconscientemente a estos locos salvajes en un principio, para darse cuenta, tarde y hasta mal, de que con el integrismo islámico, que no con el Islam, no generalicemos nunca, no hay que andarse con chiquitas, ni mucho menos. En Egipto, la caída del presidente trajo un aupamiento al poder del candidato de los Hermanos Musulmanes, y que condujo al país a una serie de revueltas populares similares a las que llevaron a la caída del anterior autarca, pero con brutales represiones y exterminios en masa de egipcios inocentes, o de la minoría copta egipcia que aún vive en los principales barrios obreros del Cairo y las ciudades egipcias más relevantes. Aparte, los atentados terroristas y los espolios indecibles contra las reliquias del museo de egiptología e historia de la capital del país, nos dejaron sin duda alguna increíbles revelaciones acerca de lo que era en realidad este movimiento, y a los cabecillas simpatizantes de Al Qaeda tras las bambalinas y las tramoyas de una farsa sin principio ni final. Para frenar el proceso de hundimiento económico del país en la más absoluta de las desidias y de las anarquías, el ejército egipcio se vio obligado a dar un golpe de Estado, arrestar al candidato electo y establecer un gobierno de regeneración democrático hacia una transición pacífica en donde los Hermanos Musulmanes no estarían nunca más en las listas electorales del país, ya que fueron ilegalizados como organización sumamente violenta y peligrosa para la seguridad nacional. Por poco, por muy poco el país que tiene su principal fuente de ingresos del turismo millonario y las estancias hoteleras, sucumbe a la fiebre genocida que ahora azota Siria y la mitad de Irak occidental.

Precisamente esa inhumanidad descarada, esa crueldad desatada e irascible, esa forma casi cavernícola de hacer las cosas y castigar a sus enemigos, muestra el increíble retraso cultural, político y social de muchos países islámicos que, aunque guardan una similitud con algunos países de similar espectro religioso como Turquía, distan muchísimo de ser democráticos, o de haber tenido procesos de transformación culturales o históricos apropiados para sumarse al inmediatamente al barco de la modernidad, el progreso o el desarrollo sostenible de sus estructuras políticas y administrativas, casi siempre controladas por una élite de imanes, ayatolás o clérigos que ya no están controlados por antiguos califatos o emiratos, hacen lo que quieren con la población civil, reclutan miembros desde Europa y como siempre entre los sectores marginales y casi sin solución de familias inmigrantes sin apenas ingresos o formación académica, que viven en condiciones similares que en sus países de origen, y la existencia del gueto árabe les ha ayudado a odiar a sus anfitriones occidentales, creyendo que estos son el origen de todos sus males, cuando realmente el origen del mal radica en su propio inmovilismo y casi nula capacidad de adaptación a las costumbres y leyes establecidas en toda Europa desde tiempos pretéritos. Este mensaje mesiánico ultra violento no carece de peligrosidad y amenaza con cargarse todo aquello por lo que los occidentales, Europa, Rusia y EEUU han luchado desde su fundación o más remotos orígenes, sino que representa un viejísimo conflicto entre el Oriente Próximo y el Mediterráneo, tan viejo como el mundo mismo y cuyas raíces se adentran en el origen de los pueblos y civilizaciones más milenarias y venerables. Las carencias de medios reales para la subsistencia y la aceptación de los versos coránicos como la “única verdad” que pueden acatar y valorar, forma parte de un proceso sistemático de adoctrinamiento, lavado de cerebro y captación de muyahidines que sean capaces de entregar sus ya de por sí miserables vidas a cambio de un paraíso que no alcanzarán, porque el suicidio está contra las mismísimas leyes coránicas, aunque los integristas crean que no es así. Estos jóvenes, que no tienen nada que perder, entran a formar parte de unas células terroristas financiadas por príncipes del Yemen y Arabia Saudí, todavía creyentes en que la Yihad es una realidad en el siglo XXI, y que la única manera de adentrarse en Occidente, es islamizándolo, o destruyéndolo por completo. A diferencia de los integristas, el árabe musulmán más moderno no se toma muy en serio los postulados del Corán más radicales, pues tiene una calidad de vida media aceptable, un sueldo digno y una serie de comodidades que le hacen dudar de la validez de algunos planteamientos radicalistas, especialmente los de los Hermanos Musulmanes, que no es otra cosa que un brazo armado de Al Qaeda. Llegados a este punto, vemos como casi la mayor parte del Isis, está formado por mercenarios y “voluntarios” procedentes de países europeos, pero no nos engañemos, porque casi ningún muyahidín es miembro de una familia pudiente o acomodada, salvo extrañas excepciones, pero siempre relacionados con herederos de tradiciones radicales y fanáticas del Islam.   

El espectro del islamismo europeo no es algo de hace días, tiene varios siglos de antigüedad, la historia de los países occidentales y sus guerras y conflictos con el norte de África, el Magreb o la Persia milenaria son recurrentes, y un “algo” que viene repitiéndose desde hace generaciones, se pierde en la memoria universal y colectiva. Pero no, el Islam es algo relativamente nuevo, aunque el conflicto sea bastante viejo. Hablamos de unas creencias que han sido manipuladas por unos asesinos en su provecho, precisamente porque interpretan el Corán como les da la gana, y explotan las fisuras de sus escritos y sudas para poder obrar la reprogramación de sus mártires, aunque el propio Mahoma prohibiera terminantemente el suicidio, y no es broma, en cualquier traducción del libro santo islámico lo menciona. Realmente el caldo de cultivo de la violencia terrorista siempre es el mismo, el móvil económico, el de la extorsión y el chantaje mediante el uso de la fuerza, de la amenaza, del miedo a ser atacado o dañado de una manera u otra por minorías paramilitares que, en el negocio de la muerte, han encontrado un filón del que subsistir y obtener pingues beneficios y dinero fácil y sin apenas esfuerzo. Los secuestros, ejecuciones sumarias y espectáculos dantescos ofrecidos por los canales magrebíes y las agencias del Oriente Próximo no buscan el reconocimiento occidental, ni la venganza mediante una nueva cruzada. Buscan el miedo, el poder del miedo y la opresión del primer mundo mediante el terror a ser atacados en cualquier momento y cualquier lugar, sin que nadie pueda remediarlo y que haya siempre bajas civiles, cuantas más, mejor. Precisamente porque Occidente vive en una burbuja virtual de bienestar, confort y prosperidad que los líderes islámicos e integristas han negado a su propio pueblo durante generaciones, a los cuales consideran súbditos y borregos directos al matadero, el fin justifica los medios. Aunque haya imanes moderados y de pensamiento “europeísta”, los ayatolás ya se han encargado de irlos marginando y arrinconando sistemáticamente, porque a estos desarrapados les interesa que el Islam, el mundo islámico en general, no progrese. Si prosperase, la mentalidad cambiaría, como ha ocurrido en Turquía, Egipto o Siria hasta hace bien poco, poseedores de unas economías pujantes y auténticos paraísos para las agencias de viajes y el negocio hostelero y turístico, ya que son países ricos en antigüedades, restos arqueológicos y muchísima historia a sus espaldas, además del inmenso atractivo que supone el mundo oriental y sus costumbres exóticas a los turistas más pudientes y amantes de las experiencias intensas. Para nada esta situación de bienestar y florecimiento económico favorece al integrismo, que ha desarrollado un plan sumergido, al que algunos llamaron falsamente “primavera árabe”, cuando estaban mejor administrados y más pacificados con los autarcas derrocados que con los actuales regímenes autoritarios y ejércitos de paramilitares fanáticos, que siembran de cadáveres de inocentes las ciudades por donde pasan…

El terrorismo integrista necesita de ignorancia, muerte y hambre para prosperar, sin estos ingredientes, no hay muyahidines. Estos ayatolas son conscientes de que asaltar Occidente por la fuerza de las armas es una utopía inalcanzable, ya que los países del norte de África no son ni la sombra de los imperios milenarios que florecieron en sus costas tiempos atrás, en la juventud de la Humanidad. Y como esos tiempos ya no regresarán para ellos, pues han de desarrollar otras tácticas, siempre con sus miras puestas en el Mediterráneo, su riqueza y sus recursos, que aunque escasos en comparación con otras potencias como EEUU, siguen siendo apreciadísimos por los que sólo tienen arena del desierto y calamidades o penurias por exceso de calor, que les refríe la sesera, los enloquece y los lleva a cometer tales atrocidades. Un aprecio posesivo, que se sirve de la doctrina coránica para lavar el cerebro a unos aspirantes a asesino en serie que llevan inscrita la marca del odio, la ceguera intelectual y la incomprensión de sus reclutadores, que simplemente lo ven como “carnaza” que arrojar al matadero occidental y los escenarios de guerra integrista para secundar sus malvados planes. Cuando una organización paramilitar y fanática no siente el mayor aprecio por la vida humana, dejar de ser organización para pasar a ser secta destructiva, y esa es la única realidad comprensible para mentes sanas y bien educadas. La ignorancia y la desesperación, son armas bien esgrimidas por los ayatolás para aplastar con saña a su pueblo, y llevarlo a hacia la decadencia y la muerte, por un camino peligroso y aterrador, el camino del suicidio colectivo de antiguas civilizaciones, que, aunque tienen sus raíces milenarias prácticamente destruidas y olvidadas, aún conservan parte de su encanto exótico y su misterio turístico en las palpitantes ruinas que estos fanáticos amenazan con destruir, porque, para ellos, “sólo son piedras”. Los ayatolás saben perfectamente que, destruyendo el pasado, moldearán el futuro como les dé la gana, y siempre a su antojo y capricho… en Europa, en EEUU, en Occidente en general no podemos estar dormidos, debemos despertar de nuestro letargo y ponernos en marcha, usar las herramientas y el armamento que sea necesario para poner fin a estos enloquecidos sectarios, y cuando hayan sido erradicados o marginados a simples brotes de casual integrismo, entonces podremos dormir tranquilos, pero siempre con un ojo puesto en el Oriente Próximo. EEUU, como nación preponderante del mundo, ya se ha puesto en marcha hace años, sino décadas de nuestro sepelio y adormecimiento europeo. Metámonos en la cabeza que la inmigración ilegal sólo es el primer paso, ya llegarán los pasos siguientes, como el pacto entre la Generalitat de Cataluña y los líderes islámicos de Barcelona, que dan su apoyo a Arthur Mass en una supuesta independencia catalana, simplemente para separar la isla autonómica de su nación y protección estatal y poder más tarde hincarle el diente como futura república islámica en medio de Europa…  ¿o se piensan los separatistas que sus maniobras no son vigiladas de cerca por Al Qaeda? Los Hermanos Musulmanes han sido erradicados de Egipto y otros países, pero no vencidos, tengámoslos muy presente, y buscarán venganza tarde o temprano. Israel tiene todo el derecho del mundo a defenderse, y EEUU, mucho más todavía, y gracias a ellos estamos seguros y defendidos en nuestra burbuja virtual de felicidad europea. Si por casualidad Israel no hubiera existido, seguramente la virulencia de la violencia integrista hubiera alcanzado sus mayores cotas, y cotas jamás vistas en la historia reciente mundial. Pensemos en ello, no son tan malos los “sionistas judeo masónicos” como algunos interesados dicen, especialmente los de ideas de extrema izquierda, cómo no, esos siempre han sido antisemitas.

La raza judía, además de tener unos orígenes antiquísimos, casi de los más viejos al lado de civilizaciones desaparecidas como la babilónica o la egipcia y la caldea, es un pueblo sabio, paciente, que ha encajado demasiado bien el odio injusto que siempre se ha alzado contra ellos, y a pesar de viento y marea, han sabido convivir y adaptarse perfectamente en los territorios en donde vivieron la diáspora desde tiempos de la destrucción del templo de Jerusalén por Vespasiano a principios de la época plateada romana, comenzando con la dinastía de los Flavios y Antoninos. Los antiguos hicsos, mencionados por textos cuneiformes y hasta jeroglíficos egipcios, en una memoria de la humanidad que se remonta a nuestros más antiguos orígenes. Aunque los pueblos circundantes siempre han odiado y hecho la guerra contra los israelíes, ellos tienen la auténtica posesión de Tierra Santa, pues fueron los únicos supervivientes de guerras, desastres naturales y conflictos en el Oriente Próximo, pero siempre manteniendo sus raíces culturales y sociales intactas, es decir, su tradición y sus costumbres, a diferencia de otros, como persas o medos, que simplemente desaparecieron en los albores de la cronología mundial para dar lugar a versiones deformes de ellos mismos, contaminadas por las creencias del Islam y condenados a una decadencia permanente desde entonces. Con ello no quiero decir que el Islam sea la causa directa, pero ha contribuido muchísimo a todo ello. El odio por los judíos es inmemorial, pero no tiene sentido en la sociedad española, ni mucho menos. Hasta la expulsión de los judíos españoles, o sefardíes, por parte de los Reyes Católicos, fue basada en motivos económicos, pero nunca racial, eso es todo. Últimamente hay un ministro de Interior muy interesado en la “repatriación” de estas familias, incluso darles un derecho de nacionalidad histórica mucho más justo que el de inmigrantes que cruzan ilegalmente el estrecho de Gibraltar, o mucho más que aquellos que fueron colonias mercantiles o lugares de avituallamiento de las flotas imperiales de Castilla y León. Ahora una nueva amenaza se cierne sobre todos nosotros, e Israel es el único dique de contención para salvaguardar los intereses occidentales y el futuro de nuestros hijos, cultura y civilización lejos del alcance de los ayatolás enloquecidos de Al Qaeda y los Hermanos Musulmanes. Israel y el Mossad es el único que sabe a ciencia cierta que la amenaza es mucho más grande de lo que los felices habitantes de Europa creen, y que la logística desplegada desde Bagdad y Arabia Saudí es impresionante, con millones de dólares procedentes del petróleo para financiar el envío de armas, entrenamiento terrorista y muyahidines suicidas por lo ancho y largo del planeta. Nosotros elegimos, si alistarnos a las hordas suicidas de pro palestinos y aberchales, siendo una isla más del terrorismo internacional islámico y aberchale, o redimiéndonos de una vez por todas, aceptando la horripilante realidad de un Islam enfermo de fanatismo, decadencia y sed de sangre de inocentes, especialmente aquellos que no comparten los postulados de su fe, los cuales ciertas sectas integristas están llevando a guturales extremos, con ejecuciones masivas, asesinatos en serie y decapitaciones “on line”. Abrir los ojos, más que nunca, pasa por un proceso de aceptación y responsabilidad que el planeta entero debe asumir, salir de su letargo y ponerse a trabajar al lado de los que defienden la civilización y el progreso frente a los que niegan los derechos humanos y predican las “soluciones definitivas”, cuando esas nunca, nunca han existido…”        

     

sábado, 16 de agosto de 2014

Los Gurús del Nuevo Milenio: el Plan de las Izquierdas


“Una vez más, los acólitos socialistas y comunistas, aberchales y masónicos han trabajado juntos en un proyecto de ingeniería social, una falacia inconmensurable, un engaño orquestado y manejado por los gurús de la conspiración, esto es, aquellos que prodigan los mensajes milenaristas, apocalípticos y destructivos o anti sociales contra las instituciones del Estado, contra el sistema y contra el individuo, que realmente abogan por una reestructuración del medio audiovisual y de difusión, que practican un periodismo indiscreto y de subterfugio, captando adeptos mediante las redes sociales, internet y You Tube, lanzando diatribas ilógicas sobre una supuesta información secreta “muy confidencial” a la que sólo ellos tienen acceso, pero que no dejan de ser conjeturas, teorías sin demostrar o parafernalia OVNI sin base científica alguna. Estos “gurús” del Nuevo Milenio son de un perfil bastante culto, algunos no tanto, otros se apropian del material paranormal desclasificado de algunos gobiernos, como el de EEUU, para lanzarse a la total e hipotética reinterpretación de la historia universal, lanzando a los cuatro vientos de que nos están engañando, manipulando y controlando mediante extraños y complejos “mecanismos de control” (que, aunque tienen una base lógica y están basados en ciertos y famosos programas gubernamentales norteamericanos, muchos de ellos secretos y casi ilegales, no carecen del aporte personalizado del gurú en cuestión), con los que supuestamente, las élites del Nuevo Orden Mundial nos esclavizan, someten y alienan desde tiempos inmemoriales. En mi juicio personal, simplemente los “gurús” son agentes de la extrema izquierda, enviados bolcheviques de IU y  Podemos o grupos “anti sistema”, como “Anonymous” para llegar a las masas de una manera sucinta y engañosa, programando nuevos agentes de su agenda mundial de revolucionarios recalcitrantes, pero usando otros métodos, el del encanto por lo paranormal y lo misterioso… con esto no niego que la información que estos embusteros integrales estén manipulando sea del todo falsa, sino que la “aderezan” con su “toque personal”, para llevar a sus miles de seguidores al huerto, y precisamente hasta donde ellos quieren, el voto a IU, Podemos o la extrema izquierda. Estos nuevos gurús, salen siempre en canales de You Tube y medios de difusión, contando con un respaldo económico incesante, como si el dinero fuera un maná inagotable, con el que predicar sus preces y sus mensajes salvíficos, que siempre, o casi siempre, conducen a la “solución final”, esto es, llevar a los corderitos ignorantes a la iluminaria del Polivurov bolchevique y chavista. No es la primera vez que lo hacen, ni siquiera la última, y sabemos perfectamente que los métodos de propaganda izquierdista para la nueva captación de miembros son muy refinados, y a veces, hasta realmente convincentes, buscando aliados no sólo entre jóvenes ignorantes del pañuelo palestino y el cóctel molotov, sino también entre gentes bastante cultas y preparadas, que serán después los que contribuyan a que la propaganda del partido comunista llegue a todos los estratos de la sociedad.

Últimamente he flirteado demasiado con estos grupos conspiranoicos, y aunque algunos poseen una información realmente admirable y privilegiada, otros son tan poco astutos como pedantes, y vuelvo a repetir, no todos ellos se dedican a la política, pero el que sí lo hace, debe ser tomado como un enemigo potencial de la civilización y de los principios humanos que han construido nuestra sociedad desde el inicio de los tiempos. En estos grupos, hay indigenistas chamanicos, chavistas retrógrados, “showmans” adictos a las cámaras, auténticos charlatanes que venden remedios milagrosos de homeopatía, pero siempre, siempre, hay una intención clara detrás de ello: vivir del cuento, que trabajar honradamente cuesta mucho, palabra. Todos estos farsantes de opereta y charlatanes milenaristas son un peligro potencial para para los auténticos buscadores de la verdad e investigadores paranormales, a los que no denigro en absoluto, pero que la gente debe tener muchísimo cuidado a la hora de escoger aquello que ve, escucha y lee por las redes sociales, internet y canales de TDT. Hay mucho “escogido” por los dioses estelares para la salvación de la humanidad, y eso roza demasiado el límite entre el delito y lo legal, entre mecanismos usados por los líderes sectarios para el lavado de cerebro y posterior asalto a la cuenta corriente, aunque el precio por saber la verdad muchas veces lleva a la gente a caer en manos de estos facinerosos y habladores de medio pelo, con verdades a medias, para seducir a incautos y atraer más dinerito de donaciones PayPal a sus saneadas cuentas corrientes. Ni que decir tiene que estos seres a caballo entre el sabio loco de “Regreso al Futuro” y un vendedor de tónicos milagrosos del Medievo han existido desde los albores de la historia, y siempre han sido hábiles a la hora de disfrazar sus verdaderas intenciones o sacar la bolsa del patrimonio a los crédulos y los incautos que embaucan con sus palabras elaboradas y su retórica liosa y rimbombante. Siempre, siempre tienen segundas intenciones, y es que madrugar por las mañanas, es muy fatigoso… investigando acerca de ellos, me he encontrado con unos antecedentes dignos de una película policiaca, en la que sus anteriores actividades siempre estaban relacionadas con el mundo del espectáculo, la difusión o los mass media. Eso sí, muchas veces negando su pasado siniestro o relativamente ilegal, algunos de ellos se cambian el nombre o incluso se operan el rostro, mudando la piel para parecer corderos, cuando en realidad son lobos y depredadores de cuentas corrientes. Pero el crimen que cometen es realmente aterrador, ya que contribuyen con sus actividades extorsionadoras y mentirosas a desinformar acerca de lo paranormal, lo oculto y lo realmente misterioso, desacreditando a auténticos investigadores y personas que han consagrado sus vidas a analizar estos fenómenos desde una perspectiva seria, científica y creíble, no especulativa e intuitiva.      

La charlatanería especulativa con fines económicos no es algo del presente, ya los supercheros y sopladores de falsos remedios eran asiduos parásitos en la Corte de reyes europeos y nobles hacendados o ricos mercaderes, los cuales financiaban multitud de proyectos de estudio, investigación y desarrollo en artes o en ciencias para asegurarse un mayor poder, prestigio y contribuir al florecimiento de su propio reino y el bienestar propio, o el de su gente. Pero entre estos eruditos, estudiosos o adictos al rey, muchas veces estaban farsantes, embusteros y buscavidas, los cuales, si eran descubiertos en su falacia, acababan en la horca, bajo el hacha del verdugo, o arrojados al foso de los leones en la época imperial romana. Es triste pensar que este oficio, tan viejo como la mismísima humanidad, se aproveche de la ignorancia en materia paranormal de algunos incautos y confiados para hacer el agosto con programas de radio y televisión, llamadas al 902 o conmutaciones parecidas, que no son otra cosa que una venta fraudulenta de productos inofensivos, pero con los que obtienen pingües beneficios. El vudú, la santería, la cartomancia, quiromancia y adivinación por tarot o bolita de cristal salpica las pantallas de los nuevos “gurús del nuevo milenio”, y que predican ese milenarismo salvífico a golpe de Visa, MasterCard o American Express. La diferencia entre estos y las religiones como la católica, es que al menos la Fe nos promueve un estilo de vida sano y moralmente correcto, espiritualmente tranquilizador y conciliador con la vida familiar y los valores eternos del ser humano, mientras que los charlatanes, se aprovechan de manera parasitaria y dañina de la credulidad del ser humano, de su necesidad de palabras bonitas o tranquilizadoras, para acrecentar sus bienes en Suiza o sus coches último modelo. No hay un solo gurú televisivo que no posea un tren de vida admirable, un coche descapotable y una novia guapa, o un piso en Honolulú o en Miami, qué casualidad. El vender verdades a medias, es algo que nuestros políticos hacen de forma diaria, subversiva y que ya no nos transmite la sensación de “libertad, sin ira libertad” de comienzos de los años 80, pero ahora estamos muy escaldados de todos ellos, y los miramos con recelo y mucha desconfianza, especialmente en base a los acontecimientos en materia de corrupción institucional, es decir, estamos vacunados contra su falsedad. Pero he aquí que las izquierdas han encontrado un nuevo filón que explotar, por el que atacar la esencia misma y los valores eternos del ser humano, su chispa de divinidad, su potencial creativo… para vivir del cuento, como siempre han hecho y siempre harán. Pensadlo bien, analizadlo con detenimiento, pues la información “secreta” o transcendental es un patrimonio de toda la Humanidad, no un filón del que ciertos “personajes de TV” sacan beneficios a golpes de audiencia y patrocinadores de desayunos y periódicos deportivos… cuando es así, es que algo está mal, y mucho más cuando hay que marcar un numerito 906. La verdad, o se difunde de manera gratuita, o no se difunde y se deja al pueblo en la ignorancia, pero no es un bien de consumo o de pago, eso que quede clarito a todos los “gurús” de internet y You Tube… todos, absolutamente todos, tienen el sistema de PayPal o donativos por la causa, casi todos, y por algo será. Ahora que están desenmascarados, entonces nos queda la duda razonable… ¿y todo aquello que nos contaban y decían, era verdad, era una falacia retórica, era una mentira bien orquestada? Pues la respuesta ni yo mismo la sé en realidad. La verdad está ahí fuera, somos nosotros mismos los que debemos luchar por saberla y defenderla todos los días de nuestra vida, trabajar para salir adelante, pagar nuestros impuestos, respetar las reglas del juego y dejarnos de revoluciones, revueltas “Anonymous” y charadas varias, que sólo nos meten en problemas con los servicios de seguridad, y nos integran en grupos y células chavistas del terrorismo internacional. No, esos juegos mayores no son para nosotros, curritos y trabajadores del tablero de ajedrez, somos las piezas pequeñas, y como tales, debemos tratar de ser felices y no complicarnos demasiado la existencia, que bastante ya tenemos con el salir adelante y no pasar necesidad. Hay tres pilares básicos que deben ser sagrados para el ser humano: Dios, la patria y la familia, aunque a veces la familia es lo primero y está por encima de todo lo demás. Lo demás es accesorio, irrisorio y hasta complementario si cabe. Debemos luchar por aquello que realmente merece la pena, y es nuestra vida, así de simple. Ningún sanador chamánico, gurú o adivino cartomante va a sacarnos del agujero, hemos de ser nosotros mismos, con ayuda de Dios, del esfuerzo y del trabajo duro. No hay otro secreto, esa es la única fuerza y potencial del ser humano, todas las utopías, son inventos de unos pocos para vivir de los demás y no currar.”    

lunes, 23 de junio de 2014

Felipe VI, una Nueva Esperanza





“Ante la coronación del nuevo Rey de España, Felipe VI, y las demostraciones de cariño por parte de la población española y de resentimiento por parte de separatistas y nacionalismos catalanes y vascos, se ha dibujado la nueva vía de democratización y regeneración largamente esperada por algunos y muchísimos españoles, que ya se sentían identificados con la institución monárquica y acercaban peligrosamente los pasos de los republicanos hacia un referéndum sobre el sistema de nación, cuando lo que se había sometido a votación en el Congreso de los Diputados, era la ley de abdicación del anterior monarca, Juan Carlos I, y la sucesión al trono real del actual Jefe del Estado. Las multitudinarias manifestaciones pro republicanas han sido una curiosidad más que un sistema de presión sobre una Constitución que ya cuenta con una solidez institucional, aunque está amenazada por la chulería manifiesta de los que quieren saltarse el Estado de Derecho y bienestar para hipotecar al Estado, exigiendo preces económicas y privilegios que los situarían por encima del resto de comunidades autónomas, lo que hace injusto a todas luces un sistema parlamentario con bastantes fallos, y que necesita de una reforma constitucional, pero no en favor de los separatistas, sino en el beneficio de los ciudadanos y la implantación de unos límites a la “casta política” que deben ser impuestos de inmediato, para acabar ya de una vez con los ridículos trenes de vida de algunos parlamentarios, jueces, alcaldes y gobernantes provinciales, o diputados que jamás pasan por el parlamento, y tienen tres sueldos privados, aparte del sueldo oficial. En el reinado del anterior monarca, las sospechas de corrupción contra la propia Corona, las aventuras con Corina y las cacerías en Botsuana, fueron el acicate, incluyendo la imputación de una de las infantas en el caso Noos, para una urgente abdicación, y el cambio de la formación de la Familia Real, en la que ya sólo están representados los padres del actual Rey, los reyes y sus hijas, las infantas reales. Tanto las anteriores infantas como el anterior monarca conservarán unos privilegios menores de aforamiento, para evitar la situación hipotética de que las izquierdas metan a juicios eternos a los anteriores representantes de todo el pueblo español, y que sería la ilusión de todo el colectivo pro republicano. Razones no les faltan, pero así no se arreglan las cosas. Obviando la propia inaceptable conducta del anterior monarca en casos espurios como el 23-F o el caso Noos, los flirteos con damas de la realeza o espías europeas, derribar y acosar sistemáticamente la institución monárquica no ha traído otra cosa que un escándalo continuo, una falta de credibilidad en las estructuras constitucionales, y lo que es peor, un aumento del poder de las formaciones de extrema izquierda, como el Podemos de Pablo Iglesias, que no es otra cosa que una célula chavista venezolana de insurgentes de Nicolás Maduro tratando de subyugar y controlar España desde unas redes que se trazan desde la Cuba castrista y desde la Bolivia peruana, valientes personajillos quieren controlar la nación sobre la que hace siglos no se ponía el sol. Que unos corruptos socialistas traten de hacerse ricos a costa del pueblo español es una cosa, pero que unos tiranillos bananeros intenten adueñarse del país que les dio la cultura, el habla y su identidad postcolonial, eso clama al cielo.   


El espectro del 11-M se cierne sobre todas las instituciones españolas, reclamando justicia para sus afectados, y el retrato de Felipe VI junto a las víctima del terrorismo, ha sido una escena mediática perfectamente calibrada y medida por el Gobierno Central de Rajoy Brey, que ve como su electorado se fuga masivamente a otras tendencias de centro derecha o centro izquierda, tras la enorme desilusión que ha provocado su ejecutivo, especialmente en cuanto a la gestión del ministro Montoro y la subida masiva de impuestos durante sus tres escasos años de legislatura. Un teatro mediático iniciado de cara a las elecciones municipales de 2015, pero eso es otra historia iniciada por los populares, y otra batalla electoral que si no ganan, al menos no les dejará peor parados de lo que salieron tras las elecciones europeas, y la pérdida de casi dos millones de votantes. Triste y desgraciado es recordar que, a estas alturas, los artífices del ajuste económico tan recomendado por el asesor Arriola ha tenido lugar a todos los efectos, que la amistad entre la calle Ferraz, el Grupo Prisa y la calle Génova o Zarzuela ha sido el máximo exponente en estos últimos años del reinado de don Juan Carlos, y que este legado frágil y tembloroso que es España ahora mismo en manos de especuladores y charlatanes, no es otra cosa que la permisibilidad de SSMM con las izquierdas más recalcitrantes desde la victoria electoral de González Márquez y el PSOE, allá por el año 1982. Ha habido dos puntos de inflexión realmente inquietantes en la historia inmediata de este país, y han sido el 23-F y el 11-m, ambos “golpes de Estado”, pero desde una perspectiva casi conspiranoica y secreta, en la que sus artífices han sabido muy bien escoger los tiempos de ejecución, medir las consecuencias electorales de todo ello, y todo a costa de nuestra ingenuidad y de nuestra inocencia existencial. Limpiar toda la tormenta conspiranoica y masónica del Trono Real va a ser muy difícil, especialmente teniendo en cuenta las “preferencias reales” del anterior Jefe del Estado por las izquierdas y los movimientos separatistas, a pesar de la predicación exhaustiva del eslogan “un rey de todos y para todos”. Esta depuración institucional no puede llegar de manos de la anterior monarquía, y mucho menos de los asesores y mentores personales del anterior rey. Tampoco de los dos grandes partidos políticos, demasiado asentados en la sectaria postura destructiva de que todo vale con tal de mantenerse en el poder. Y las nuevas formaciones aberchales, como Amaiur o Podemos, atenazan nuestra integridad nacional y someten a la voluntad de la mayoría a una extorsión sin cuento, a una manipulación de los contenidos democráticos, y a una carcoma moral y judicial que está destruyendo lentamente un sistema constitucional, que, con el juicio de los ERE´s andaluces, ha llegado a demostrar hasta qué punto están llegando algunos en el asalto continuo a los fondos públicos, a las subvenciones del Estado o a las ayudas de la CEE, que han acabado todas ellas en cuentas personales en Suiza, inversiones privadas en el extranjero o en bancos de Marruecos, Venezuela o Bolivia, qué casualidad. Los españoles estamos cansados ya de tanta falsedad, de tanta falacia, de tanta rutina destructiva, de tanta ignominia. Necesitamos una promesa de continuidad, de limpieza institucional, de renovación profunda en todos los sentidos… y el que el nuevo monarca haya prometido la Constitución sin elementos religiosos, nos trae graves sospechas acerca del verdadero poder que las asociaciones y logias aconfesionales tienen sobre el Trono y sobre la Corona Real. 


Esta contaminación aconfesional, está presente en todos los niveles y elementos del Estado, y coincide fantasmagóricamente con la agenda mundial del Nuevo Orden Mundial. Si esta agenda contemplaba ya el relevo de la Casa Real por desgaste de imagen y credibilidad debido a los numerosos escándalos financieros y económicos de las infantas y sus consortes, entonces estamos apañados, esto es sólo otra nueva maniobra de los poderes fácticos para convencernos de otra maravillosa e institucional mentira más, y subyugarnos una vez más a la voluntad de las élites y las conspiraciones de las logias masónicas más poderosas… pero si es un guiño a una renovación seria y la expulsión de los asesores masónicos de los despachos de Zarzuela, bienvenida sea. Ver imágenes religiosas en el despacho de nuestro nuevo rey, es realmente esperanzador… ¿quizás juró la Constitución sin símbolos religiosos, simplemente para obedecer a modas pasajeras y convencionalismos mediáticos, y después poder iniciar lentamente el retorno a las tradiciones patrias y los símbolos de la identidad nacional que tanto necesitamos? Esto es realmente importante, porque los sucesores de Pérez Rubalcaba se declaran directamente republicanos, ateos y aconfesionales, eso sí, siempre dando facilidades al islamismo radical para abrir mezquitas y locutorios por todo el territorio nacional, que es lo que Felipe González siempre ha defendido, cariño al sarraceno, y patada en el trasero al cristiano nativo español. Otra cosa es la negociación con ETA Batasuna, la cual Rajoy Brey sigue al dedillo con la “hoja de ruta” de Rodríguez-ZP, traicionando a millones de votantes acérrimos, que ahora se plantean si es provechoso tirar su papeleta a la basura cada cuatro años, si es para ser mentidos y estafados como lo ha sido el electorado popular en las últimas elecciones generales. Este actual presidente del Gobierno, se piensa que, con anunciar unas reformillas fiscales “urgentes”, sacarse la foto sonriente con las víctimas del terrorismo aberchale y sobornar a sus dirigentes con ayudas, con eso los lerdos votantes del “colectivo gaviota”, acudirán mansamente a las urnas de 2015, a las elecciones municipales y autonómicas, en las que el Partido Popular podría perder la alcaldía de Madrid, e incluso la comunidad autónoma en manos de la izquierda, o de incluso las nuevas formaciones alternativas al PP, como UPyD, Movimiento Ciudadano o Vox. Porque las elecciones europeas, aunque han levantado en hombros a un sin asuntos como el dirigente de Podemos, Pablo Iglesias, simplemente han sido un “voto de castigo” de los votantes de izquierdas a sus antiguos representantes, IU y PSOE, y eso se nota en los resultados electorales y los recuentos de votos finales. Las manipulaciones y maniobras de las plataformas “anti sistema”, tratando de concretar un acercamiento a la Republica, siempre un elemento recurrente en las banderitas y banderolas que sacan siempre en sus protestas multitudinarias (aunque hay muchos de ellos que ni saben lo que es una república, el cómo funciona ni para qué hay que proclamarla, sino van a comerse un bocata gratis y pasar el rato, “que mola ser progre”), llevan peligrosamente por el sendero de la traición y la inestabilidad política, una inestabilidad orquestada por los poderes fácticos para asegurarse el voto perpetuo a las dos grandes formaciones, que todo siga como está, y si pasa algo, que sea bolchevique… vaya alternativa la segunda, adonde hemos ido a parar. 


Agentes de la inteligencia venezolana y cubana han diseñado y perpetrado la entrada de un traidor a la nación, como es Pablo Iglesias, a las órdenes de un dictador cubano moribundo y un tirano bananero asesino y autoritario, ambos obsesionados con “llevar la revolución socialista a todos los pueblos oprimidos”… sí, estamos oprimidos, pero las soluciones marxistas siempre han sido inútiles, incompletas y muy sangrientas con el pueblo llano. Mejor que Stalin, Lenin y su prima la de Cuenca siga durmiendo en sus tumbas, y que nada de eso nos salpique jamás. Recordemos que SSMM acaba de ser coronado, y que no muestra –al menos por ahora, no lo ha demostrado jamás- los arranques despóticos de su progenitor, al que llamaban “el rey campechano”, de cierto que era más iracundo que campechano, por lo que aseguraban sus propios asesores y sirvientes de palacio. Al fin y al cabo, ha sabido mantener el tipo todos estos años, hacer un testimonio fiel a la Carta Magna y aunque tuvo sus errores y deslices, jamás empañaron la integridad de la Constitución del 78. El que la Corona estuviera implicada en casos de corrupción y malversación de fondos públicos ya ha sido subsanado, la Infanta ya no posee el título que la protege y da inmunidad, y de seguro acabará en los tribunales. De momento, ante la decisión final del caso Noos, las nuevas infantas son unas niñas inocentes que tienen todo el tiempo del mundo para crecer al lado del nuevo monarca, y que llegue el tiempo de tomar las riendas del país cuando haya llegado el momento. Tranquilidad y estabilidad, que para los tiempos tumultuosos que corren, este relevo generacional ha sido la mejor decisión tomada por Zarzuela desde hace mucho tiempo, ya que la espada de Damocles colgaba ya sospechosa sobre sus reales testas. Estabilidad y credibilidad, de parte de un Príncipe de Asturias que ha sido criado en los valores democráticos y que no cederá jamás a los chantajes separatistas, al menos, eso parece en un principio, de ello depende el futuro de la Corona, y el de este país en general. Estabilidad para los que a diario partimos al trabajo sin saber si nos despedirán al día siguiente, pasaremos al paro y no podremos pagar nuestros impuestos, con los que algunos han hecho de su capa un sayo, y a los que la propia monarquía parlamentaria comienza a molestar seriamente. Ellos no saben que es un rey representativo de todos los valores y de todos los españoles, y si llegase el caso, tiene poder para disolver las Cortes y declarar un estado de excepción en cualquier comunidad autónoma, que para eso es el Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, cuya principal finalidad es garantizar la soberanía del pueblo y la seguridad de toda la nación. Si eso supone desbancar por la fuerza a unos dementes separatistas y ponerles en su sitio y juzgarles por alta traición, que así sea, ellos se lo han buscado a pulso. Pero que no me traten de sobornar, quitar la memoria de las víctimas o jugar a los mansos corderos que todo lo perdonan, y que todo lo olvidan. Perdonamos, pero no olvidamos, las 200 víctimas inocentes del 11-M, en el que yo mismo podría haber muerto, están clamando justicia desde hace tiempo. Por ello existe este blog, y seguiremos hablando y denunciando a todos aquellos que colaboren con los poderes fácticos y en la sombra, con las logias masónicas y económicas, con los movimientos marxistas y destructivos o integrismo islámico, para ponerles en evidencia y demostrar que, en realidad, todo forma parte de un escenario dantesco en donde somos los actores de un teatro en el que ellos creen que tienen siempre la última palabra. Un saludo, y que tengáis una buena semana.”
            
   

martes, 17 de junio de 2014

El Despertar

“Muchos de los que alguna vez han leído este blog, se han preguntado si realmente un servidor, que es el que lo escribe, tenía algo en contra de la humanidad, del sistema, del mundo en general. Diríase que es una amalgama enorme de quejas, criticas ácidas, un estado de melancolía psíquica el que me lleva a escribir todo esto, pero nada más lejos de la realidad. La realidad que vivimos ahora, no es real, sino un constructo del sistema de poder, económico, empresarial y bursátil, que usa de las izquierdas y de las derechas para arrebatarnos nuestro tesoro más preciado, que es la libertad, la verdadera libertad, y el verdadero conocimiento. Es un inmenso monstruo de siete cabezas, un pacto secreto y tácito entre los poderes fácticos y las élites, y aquellos que precisamente dicen defender nuestros derechos, como los “anti sistema” o “revolucionarios de pro” para pisotearnos, atarnos a una silla e impedirnos que despertemos como seres cósmicos, como entidades con un alma inmortal, con una semilla de la divinidad del Creador. Ellos manipulan las religiones, sus contenidos, adoctrinan a los poderosos y a los políticos, eliminan a las mentes realmente brillantes, o las amenazan y seducen para atraerlas a sus círculos de influencia y poder hegemónico. Los mismos que reinaban hace milenios en las primeras ciudades fenicias, babilónicas y sumerias, son los que reinan y mandan ahora en el mundo, a través de dictaduras del proletariado, del dinero o de sectas integristas islámicas. Terrorismo, guerra, dolor, hambre y muerte sin sentido son los terribles instrumentos de este poder, para poder seguir siendo la cúspide de la pirámide de las logias masónicas y las grandes organizaciones detrás del espectro de la ONU y de la globalización. Es un poder cruel, inmisericorde, que subyuga al ser humano y reduce sus oportunidades de prosperar y crecer, multiplicarse o tener unas relaciones emocionales sanas o una familia feliz, porque precisamente, de esta manipulación, ellos obtienen una vida muelle, llena de vicios indecibles y privilegios casi divinos. Ellos tienen acceso a una ciencia y una tecnología a años luz de la que nosotros usamos a diario, a una medicina que los hace casi de una longevidad bíblica y que mantienen en el más estricto de los secretos. Ellos ridiculizan los procesos PSI y a los psíquicos, porque quieren que la masa no se dé cuenta de que nuestra raza, al fin y al cabo, está dotada con unas capacidades sobrehumanas, y con un intelecto heredado del ser divino que nos moldeó “a su imagen y semejanza”. 


 Ellos viven para el culto a ese poder, y al fanatismo enfermizo que de ello se deriva, una gran agrupación de poderosos y miembros de la “élite”, en la cual están representados líderes de ONG´s, presidentes de países del primer mundo, dictadores comunistas o líderes yihadistas. Impresionante es descubrir, abrir los ojos, y darse cuenta de que aunque se eliminen entre ellos o se declaren guerras y conflictos armados, son el reflejo obsceno de su propia perversidad y ambición, que les lleva a destruirse entre ellos por imperar sobre los restantes miembros de la sociedad secreta piramidal que controla el mundo. Despertar es darse cuenta de nuestra propia esencia, de nuestro propio legado, huir de la manipulación y romper nuestras invisibles cadenas de consumismo, falta de moral y de espiritualidad, y mirar al cielo estrellado pensando en que ni estamos solos, ni somos la cúspide de la Creación, ni tampoco seremos “la obra perfecta” de Dios, porque no lo somos. Hay millones de civilizaciones en el Cosmos, quizá centenares de miles, y muchísimo más por delante que nosotros. Comernos nuestro falso orgullo, es la primera fase para empezar a caminar por el sendero adecuado. Reconocer que no somos la criatura perfecta que creíamos ser, y que el camino no está ni siquiera comenzado a andar, ése es el primer peldaño que debemos subir. Toda existencia dedicada al materialismo y las ganancias terrenales, debe cesar de inmediato, porque estamos sofocando nuestra divinidad interior con esa basura de falsa imagen y falso culto al dinero. Hay dos posibles caminos a la pervivencia de nuestra especie: evolución o destrucción y extinción, no hay otra alternativa. Centenares de especies inteligentes lo intentaron antes que nosotros dentro y fuera de la Tierra, y algunas fracasaron estrepitosamente, destruyéndose o transformándose en una cruel caricatura de su pasado glorioso y esperanzador. A lo largo de la historia de la Humanidad, las culturas han tratado de florecer y expandirse, y sólo lo han logrado cierto tiempo aquellas que estaban asentadas en unas bases tradicionales, familiares y prácticas lo bastante sanas como para poder dejar un testigo en la crónica universal y poder llegar hasta nosotros como un legado precioso e indiscutible. El poder fáctico actual, trata de reducir a estas culturas y civilizaciones al nivel de “simple anécdota” cronológica, estudiando la historia como un simple proceso de cambio y adaptación, no como un legado muy serio y una clarísima advertencia de lo que nuestros descendientes deben y no deben hacer. El poder fáctico a eliminado sistemáticamente de los planes de estudios de los bachilleres, estudiantes de formación elemental básica y similares todo atisbo de estudios humanísticos o intelectivos, simplemente porque quiere una masa de trabajadores ineptos que existan por y para seguir el aparato productivo y de impuestos abusivos y restricciones y control sobre nuestras vidas. No hay nada más peligroso para un Estado tiránico y piramidal, aunque sea secreto, que un libre pensador, alguien que es capaz de opinar libremente y criticar el mecanismo estatal, una burocracia inútil, con un aparato muy caro y pesado de mantener, tanto, que soporta el 60% de nuestros esfuerzos laborales y económicos para poder subsistir. 


¿Y qué tienen que ver unas cosas con otras, que tiene que ver la existencia de vida en otros mundos, y si es inteligente o no, o la educación y el misticismo o los valores morales con el poder, la política y el futuro de la Humanidad? Todo, simplemente, todo. Negar realidades posibles, evidencias de una posibilidad, es lo que viene haciendo la ciencia oficial y la investigación espacial desde su más remotos comienzos… siempre escuchamos un “tal vez”, “podría ser”, un “quizás”, pero no un “debe ser”, un “esto no encaja” o un “esto es así, aunque no comprendemos el porqué”. Nos ocultan la verdad, así de simple. Porque la verdad es compleja, no está enamorada de ningún poder, ni de ninguna religión o movimiento integrista o secta destructiva, o de una interpretación de la Biblia, el Talmud o el Corán. El ser humano tiende a agarrarse a verdades a medias, a convicciones pueriles, porque por sí mismo, es incapaz de tratar de crecer, de incluirse en la realidad completa, de formar parte del Cosmos como un ciudadano más, porque es inmaduro y está lleno de falsas creencias y prejuicios. En casi 30.000 años de historia, desde la Edad de Piedra hasta ahora, el Homo Sapiens ha estado manipulado por esos líderes de tribu y chamanes charlatanes, que recibían, o decían recibir su poder “directamente de los Dioses”… ¿acaso no pudiera ser que esos “dioses”, fueran entidades completamente reales, y que las instrucciones dejadas por “ellos”, permitieran a los otros perpetuarse por siempre en una pirámide de poder que acababa de surgir? El precio que pagamos por la civilización fue enorme, quizás, demasiado grande. Y todo por un poquito de poder. O a lo mejor los “dioses” pretendían otras cosas, y los poderosos aprovecharon información privilegiada para usarla a su antojo y a su propio beneficio. Eso también es otra teoría posible. Las leyendas y mitologías están llenas de “la ayuda especial” que los héroes o semi dioses recibían de sus primogenitores “divinos” cuando la situación era demasiado complicada como para resolverla por la vía terrenal. Pero el regalo más preciado no es ese, precisamente. Es nuestra propia esencia cósmica e interior, nuestro potencial creativo, la semilla del Creador, el alma. Ese regalo portentoso es el que nos hace libres, imperecederos y superiores a los propios ángeles del cielo o del infierno, del limbo o de todas las tradiciones y leyendas antiguas. Aunque no debemos olvidar que tenemos un cuerpo mortal, y por ende, perecederos somos. Es precisamente esta doble condición, la mortal y la inmortal, la que nos ha quebrado la cabeza y ocupado por milenios ríos de tinta de teólogos, filósofos y teóricos o eruditos eclesiásticos, pero no es útil andarse con tantos vericuetos y erudiciones escritas… esa chispa maravillosa de eternidad está ahí, y hay que empezar a usarla, a fomentarla y hacer que florezca potente, grande y generosa. 


El ser humano es libre, con un potencial ilimitado espiritualmente hablando, y con un intelecto muy capaz de emular las proezas de los “dioses” que nos visitaron alguna vez, y por ende, de prosperar en ese sentido, en el sentido de la moral, la justicia y la paz, o el amor universal. El poder fáctico niega toda evidencia de esta trascendencia o “chispa divina”, porque precisamente, si ponemos en entredicho esa realidad, si negamos lo trascedente o lo divino y superior, somos esclavos obedientes y mansos, sin fuerzas o medios para protestar, revelarnos contra las injusticias o aceptar lo primero que nos vendan o echen en el plato de comida o a través de los corruptos y contaminados medios de difusión. Las religiones han tratado de fomentar esto, pero han sido manipuladas por el poder para adecuarse a las necesidades de la élite, olvidándose el mensaje primordial que sus grandes maestros y fundadores trataron de explicarnos con parábolas, mensajes espirituales o salmos sagrados y libros “inspirados”. Si volvemos a la esencia misma, a las raíces del cristianismo, hinduismo, budismo y religiones del amor y la paz, entonces encontramos una pauta lógica y mística similar en todas ellas, un mensaje de esperanza, paz y concordia entre todos los seres, y de igualdad de género, raza, sexo y libertades o deberes para con nuestra comunidad. Las religiones, y después la filosofía y las humanidades, permitían al ser humano conectarse con su naturaleza creativa y trascendental, floreciendo en culturas que supieron asimilar perfectamente estos contenidos, alcanzando una prosperidad, abundancia y felicidad que aun hoy en día nos sorprenden en los textos antiguos. Tampoco hay que abandonar el desarrollo económico y comercial, pero sí limitarlo con normas morales y éticas que impidan la injusticia, el fraude fiscal y el predominio de depredadores bursátiles, como en el caso de la última crisis mundial. Y como en todo tiempo de crisis, aparecen los paraísos artificiales, esto es, medios de “evasión” o de negación de la realidad, por eso se multiplican por miles los casos de alcoholismo, adicción a las drogas, depresiones, adicción al juego, dependencia de algún tipo, patologías psicóticas, etc, etc. No es que la gente esté sufriendo una oleada de enfermedades mentales, es que la sociedad está enferma, y eso “contagia” a los habitantes de la misma. Al poder fáctico le interesa una sociedad enferma, no cabe la menor duda. La miseria, el hambre, la desesperación y las carencias de todo tipo, han permitido a los grandes tiranillos de la historia universal dirigir a las masas a guerras genocidas, a masacres sin sentido, a limpiezas étnicas, a purgas religiosas, etc, etc. Las peores barbaridades y crímenes contra la Humanidad, siempre han venido de la mano de falsos mesías, defensores de supuestos posicionamientos un tanto fanáticos o que tienen un poder de control sobre la gente sencilla apabullante, llevando a su pueblo a una psicosis generalizada, como pasaría en Alemania durante el Tercer Reich, o en la Rusia de Lenin y Stalin. Nadie critica a estos “mesías”, porque prometen con sus mentiras y maniobras de distracción discursivas y oratorias populistas una serie de logros que a todos nos gustan, una serie de promesas que jamás se cumplirán, y con ello conducen a su pueblo a una miseria mayor de la que ellos mismos están diciendo haber encontrado “la solución”. Para los problemas complejos de un pueblo o cultura, nunca, jamás ha habido “soluciones definitivas”. El holocausto judío es una de esas “soluciones”, las matanzas étnicas de la reciente guerra de Yugoslavia, los campos de concentración en Siberia del régimen soviético, o los campos de trabajo y reclusión de Corea del Norte o las prisiones en Australia, y los complejos militares secretos de EEUU. Quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra. Todos, absolutamente todos están pringados hasta el cuello, y encima tienen la desfachatez de llamarse “salvadores”, “defensores de”, o “asesinos”. Hay, cuánto libertador hay suelto por el mundo, válgame la redundancia. Así vamos por la vida, tropezando cada dos pasos. 


En mi vida personal, no han sido pocos los tropiezos, equivocaciones y despistes, soy una persona muy amable y abierta, pero humano al fin y al cabo. Cometo errores, y al menos los reconozco, e intento aprender de ellos. Hay un montón de “mesías” sueltos por el mundo, que jamás han cometido error alguno, son “perfectos”… cuidaos muchísimo de ellos, porque son auténticos psicópatas, megalómanos y adictos a su propia figura, no tolerarán jamás ninguna crítica o duda sobre sus acciones y pensamientos, y pobre de aquel que lo haga, que se atenga a las consecuencias. Nunca os arriméis al que ofrece “soluciones definitivas”, y mucho menos, al que dice “todo depende desde el punto de vista con el que se mire”. Nunca supe cómo pensaban las cucarachas o los mastines, pero es que tampoco me interesa demasiado. Y como somos seres humanos y no cucarachas, debemos preocuparnos en el cómo pensamos y actuamos nosotros respecto al mundo, al Cosmos y a los demás, nuestros hermanos. Nuestra condición humana es un regalo, no una forma de castigarnos por el “pecado original”. Esta imperfección es la que nos permite avanzar, por el método del ensayo y error, y por la vía del sentido común y práctico, pero siempre desde un punto de vista humano y moralmente correcto… ¿y qué es lo correcto? Todos sabemos lo que está bien y lo que está mal, pero el Estado fáctico pretende deformar estos valores eternos y estos principios inalienables. Toda educación orientada a manipular, entorpecer y esclavizar al ser humano en una cadena interminable de prejuicios, sensibilidades politizadas o pensamientos condicionados, es una educación inválida. La educación recibida por un individuo, es la base fundamental sobre la que se asentará su ego, sus convicciones y su manera de juzgar el mundo y a los demás, por ello los poderes fácticos se encargan de contaminarla y edulcorarla a su antojo, para conseguir sus propósitos electorales o mantenerse en el poder, y eso es un crimen indecible contra toda la Humanidad. Manipularla y contaminarla con contenidos no objetivos y educativos, u orientados al crecimiento personal, espiritual y mental del ciudadano, es un crimen tan aberrante como el aborto, el asesinato o el tráfico de drogas, es indecible… porque estamos coartando desde sus comienzos las libertades de un sujeto, y sus modos de pensamiento, y por ende, atrofiando su potencial creativo, recibido directamente del Creador. Es por tanto no sólo un crimen, sino un pecado abominable, y una falta cósmica de las peores consecuencias a largo plazo en una civilización como la nuestra. Eso es algo que las izquierdas no entienden, y que hacen constantemente en los colegios y escuelas públicas en donde la mayor parte del profesorado es “progresista”, aunque yo los definiría como “regresista”.


En mi adolescencia, inicié un proceso personal de entrenamiento personal en multitud de materias y disciplinas, tanto culturales como científicas y espirituales, que me permitieron por cuenta propia explorar una serie de conceptos, contenidos y material didáctico y filosófico que no se impartía habitualmente en las escuelas, y si se tocaba, siempre era de una manera espúrea, superficial y casi a título de curiosidad. Me sorprendía el cómo manipulan estos contenidos, los marginan al cúmulo de materias y asignaturas estudiadas, y cómo nunca puntúan de forma determinante en la nota final de un alumno, siempre dando importancia a unas disciplinas sobre otras, como eran las ciencias y las matemáticas sobre las letras. Es curioso notar que siempre los alumnos de ciencias, aunque tengan una escritura deficiente y una mentalidad poco preparada para relacionarse con su entorno, o una personalidad retraída y casi enfermiza, son aprobados y pasan de curso sistemáticamente, como si el sistema quisiera Dummies, intelectuales de media funcionalidad en la que la personalidad subdesarrollada y la sumisión al sistema fuese total, porque alguien sin personalidad o fundamentos existenciales o pensamiento libre, no puede oponerse al sistema imperante, o levantarse contra los usos amorales de la ciencia y el desarrollo técnico y científico. Me pregunto cuántos enfermos mentales, psicópatas o gente con cuadros depresivos crónicos tendrán trabajando en los laboratorios y tomando medicaciones fuertes, típicas de gente que tiene que estar en aislamiento preventivo y bajo estrictas medidas de seguridad. Cuando veo salir en los medios de comunicación a un erudito científico, catedrático octogenario o incluso a un estudioso de ingeniería molecular, me quedo estupefacto al ver un hombrecillo menudo, de voz susurrante y mirada perdida, que está siempre preparado para salir huyendo o someterse al menor indicio de violencia física o brote de autoridad por parte de un superior. Esto es lo que se cuece en las universidades y centros públicos, y no lo olvidemos, en el otro lado, los marxistas recalcitrantes y los intelectuales leninistas, la otra maldición de las facultades de España y el resto del mundo. En la antigüedad y en el Neoclasicismo o el Renacimiento, los genios eran personas distintas a la media, con una personalidad fuerte, capaces de desafiar el poder de papas, reyes y cámaras de comercio o mecenas, un ego potente y unas habilidades sorprendentes. Es curioso denotar que, a día de hoy, todos nuestros pensadores son un atajo de enfermos crónicos que parecen salidos de un frenopático, y que no tienen ni una personalidad definida, ni un objetivo claro en sus vidas. Es curioso el cómo podemos comprobar que siempre tienen algún padre o madre en la administración pública, y “buenos contactos”, que se asegurarán de que sus vástagos, aunque estén como auténticos cencerros, progresen y acaben dirigiendo una facultad de ciencias, cuando no deberían salir de casa sin sus pastillas, como les pasa a muchos de ellos. En el otro espectro del paradigma intelectivo, tenemos a los representantes de la cátedra de Humanidades, todos ellos aberchales, o de extrema izquierda, o marxistas recalcitrantes… si Platón levantase la cabeza, hubiera quemado todos sus escritos incluso antes de comenzarlos a redactar, si este era el resultado final de las disciplinas del pensamiento universal.  


La Filosofía, la ciencia del pensamiento humano, madre de disciplinas muy serias, incluso del método científico o de la política o de la sociología y similares, está muerta definitivamente,  pero no porque haya llegado el momento de que sea relevada por habladores, marxistas y pensadores de carnet del partido, sino porque precisamente son esos parásitos sociales los que impiden que esta disciplina se modernice, y que progrese hasta volver a ser una herramienta útil a todo el conjunto de la sociedad moderna. El poder fáctico se encarga de ello, enviando a todos los aberchales de pañuelo palestino a estas facultades, dándoles cargos eminentes, como el de rector o profesor, y asegurándoles un sueldo vitalicio de por vida no para enseñar Humanidades, sino para destrozarlas del todo, porque una sociedad sin moral, es una sociedad más fácil de dominar y controlar… aun así, el pensamiento libre es una quimera caprichosa, y acabará por encontrar una vía de escape y zafarse de sus secuestradores, que quedarán en evidencia ante su propia ignorancia y estupidez. Es como si nos hubieran llevado poco a poco de nuevo a la caverna platónica de la ignorancia, y nos hubiéramos dejado llevar pasivamente, alegres y contentos de ser manipulados, a cambio de una Coca-Cola, una TV basura y unas patatas fritas del Mc Donald, o de un panfleto de Podemos o de Izquierda Unida. Somos absorbidos cerebralmente y nos negamos a despertar en un mundo moldeado sibilinamente, en el que antes te obligaba a aceptar un régimen a golpe de espada y te quemaban por hereje, y ahora te esclavizan mediante el consumismo y te marginan sino estás “a la última”, como algunos Dummies existenciales como los adolescentes actuales son. Pensadlo detenidamente, es un teatro mediático muy bien montado en realidad. Han cambiado unos métodos de dominio por otros, pero al fin y al cabo, son los mismos objetivos los que pretenden, una masa borreguil, de obedientes corderitos que van felices al matadero de la explotación, a la disminución sistemática de sus derechos sociales y de sus libertades, y todo en nombre del “progreso”, de la “revolución” o incluso de la “libertad”, y hasta en nombre del “partido”. Pensad en que sois libres, multidimensionales y con una chispa de divinidad, que se llama alma, y eso nos hace terrenales e inmortales al mismo tiempo. Dos naturalezas en un mismo cuerpo, la corruptible y la incorruptible, la trascendental y la material, la temporal y la intemporal, el Ying y el Yang, el Alfa y el Omega. Esa verdad es una, única e intransferible, y no hay otra mejor que ésta. Esa verdad es la que tanto duele a los poderosos, aquellos que recibieron en un principio la misión de protegernos y guiarnos para el bien común, y acabaron corrompiéndose con los paraísos artificiales y los bienes terrenales. Aquellos que fueron elegidos para protegernos, son precisamente aquellos que nos oprimen y asesinan en la actualidad. Ellos saben perfectamente que lo han hecho mal, y como quieren nuestro silencio, nos extorsionan, asesinan y silencian con graves represalias y guerras genocidas. Pero algún día llegará el Creador y les preguntará por sus actos, y ellos responderán con mentiras y engaños, alegando que nosotros estábamos de acuerdo con todas las injusticias que nos hacían, y todo el sufrimiento recibido. Pensadlo bien, ellos ya están juzgados, Cristo los juzgó a todos ellos, y el príncipe de este mundo ya ha perdido la batalla por la supremacía. Lo dijo Buda, lo dijo Confucio y hasta Zoroastro: el mal está en nuestro corazón, en nuestros pensamientos y en nuestros actos, somos nosotros nuestros propios jueces, y nos salvamos y condenamos con aquello que hacemos o decimos a diario. Si quieres cambiar el mundo, empieza por ti mismo.”