miércoles, 17 de junio de 2015

¿El Principio del Fin del Pacto Constitucional? La Sombra de Podemos


 
“Educar en la responsabilidad, en la madurez, en el patriotismo, en el deber hacia su país y hacia los restantes colectivos de ciudadanos en la democracia española ha sido, y será por muchos años, la grandísima asignatura pendiente en este país, en el que cualquier alegoría a la bandera, a la defensa de los valores eternos del legado hispanoamericano y mundial de España suena como si fuera una apología de etiqueta, un objeto de desprecio por parte de nuestra juventud, y por ello, como consecuencia de esta dejadez, de esta falta de ética o moral alguna por parte de nuestros educadores, asociaciones civiles y de padres de alumnos, estos han sido los resultados. Podemos ya ha entrado en las instituciones, concretamente, en los municipios de Madrid, Valencia y Barcelona, en alcaldías vascas ha dado su total e incondicional apoyo a ETA Batasuna -como era de esperar- y el “asalto al cielo” tan prometido en su día por Pablo Iglesias en momentos pretéritos a esta debacle electoral, ha sido facilitado por el apoyo incondicional de Pedro Sánchez, el líder del PSOE, el cual había jurado, perjurado y asegurado en no contadas ocasiones que jamás, bajo ningún concepto, pactaría o aseguraría la entrada del chavismo podemista en las instituciones del Estado. El descontento general de los inversores inmobiliarios, especialmente en la capital madrileña, no se ha hecho esperar, retirándose de momento completamente los planes de expansión y creación de empleo o beneficios millonarios para todos los empresarios y madrileños, que ven cómo se evaporan 100.000 puestos de trabajo y hasta 9.100 millones de euros en beneficios territoriales gracias a la decisión de nuestra actual alcaldesa “perro flauta”, en abandonar para siempre el plan Chamartín, y la operación Campamento, cuando ya estaban todos los papeles sobre la mesa, y las excavadoras comenzando las tareas de removida de tierras blandas y cimentación. A cambio, tendremos el beneficio de los huertos ecológicos en los parques públicos, los edificios institucionales okupados por individuos de dudosa legalidad y participación con colectivos aberchales o la desintegración de la policía municipal, un proceso de destrucción de los Cuerpos de Seguridad del Estado, que forma parte del programa electoral del sectarismo marxista recalcitrante de los señores Errejón y Echenique. No es que la gente haya ido a votar al Partido Popular con las narices tapadas, al PSOE con el fanatismo de siempre, o se haya olvidado de las pequeñas formaciones de nuevo cuño, como Ciudadanos, UPyD o Vox, simplemente los votos de la juventud han caído masivamente en manos de estos facinerosos, que se aprovechan de la inexperiencia, rebeldía adolescente y desobediencia fomentada desde los centros de estudio para lavarles el cerebro a los estudiantes, universitarios y bachilleres que, al grito de "acabemos con el fascismo", han ido como corderos al degolladero electoral, metiendo la pata por enésima vez, sin saber a quiénes votan, sin conocimiento de causa, o porqué los votan... es muy fácil ver el mundo desde la perspectiva de alguien que tiene el plato de sopa caliente todos los días delante de sus narices, el techo asegurado y la ropita o el móvil que papá o mamá les pagan con su sudor, pero cuando accedan a un mercado laboral más cruel, terrible y con menos derechos gracias a sus errores electorales, entonces será demasiado tarde para echarse atrás. Sabemos perfectamente que Rajoy Brey lo ha hecho rematadamente mal, pero pagaremos con creces el "calentón" del momento, especialmente gracias a que la complicidad casi criminal de las agrupaciones de extrema izquierda y la izquierda tradicional, es ahora total, pues incluso en los municipios en donde el Partido Popular había salido elegido por mayoría simple, como es el caso del municipio madrileño, se han juntado las minorías simples de otros para conseguir una mayoría convenida, en donde se deja la batuta al golpista de las nubes, y un destino muy, muy negro para la España conservadora y los planes del Ejecutivo actual.      

Pero regresemos al tema del que estamos tratando, y es uno de los males endémicos de España, el de la madurez mental de nuestros adolescentes, que ni saben a quién votan, ni porqué votan, ni para qué... ¿acaso un chaval de dieciséis años, diecisiete o dieciocho años, en plena tormenta hormonal y lucha por la evolución personal y por hacerse o labrarse un porvenir, sabe algo del mundo que le rodea? La respuesta es sencilla: no. Solamente cuando haya enfrentado la realidad diaria, salido a ganarse el sustento o desempeñado por primera vez un puesto laboral o atendido responsabilidades serias, sabrá valorar lo que tiene y se le podrá considerar "mayor de edad". El socialismo de Felipe González Márquez sabía muy bien este detalle en apariencia poco importante, pero una compleja y a la vez determinante realidad: el electorado más manipulable, es precisamente el electorado que no sabe o desconoce completamente sus verdaderas inquietudes, sus verdaderas motivaciones y sus verdaderas necesidades, precisamente porque sus progenitores se las tienen cubiertas. La mayoría de edad debería adelantarse a casi los veintiún, quizás los veintidós o veintitrés años, eso sí, las responsabilidades penales deberían retrasarse a los trece, porque hay crímenes indecibles que no pueden perdonarse por la impunidad de ser "menor de edad", como los de sangre, violaciones o tentativa de homicidio frustrada. Con estas palabras, algunos se llevarán las manos a la cabeza, pero es la cruda realidad, a la que nadie le gusta reconocerle una intensa presencia en el panorama electoral municipal de estos últimos comicios... ¿cuántos jóvenes, convencidos de las mentiras y programa falseado de Podemos, han ido convencidos a las urnas, creyendo que estaban ayudando a mejorar el bienestar de sus semejantes, simplemente porque se han creído el mensaje mesiánico de los politólogos chavistas? Miles, millones de ellos nos han querido "dar una lección a los fachas", pero seamos sinceros, ni ellos mismos saben qué han provocado con todo esto. Y lo comprobarán en los años siguientes en todos sus municipios y comunidades autónomas.  Ellos se creen que están combatiendo a los "restos del fascismo franquista recalcitrante", o que "conseguimos la paz mundial y los derechos de las masas obreras oprimidas", pero nada más lejos de la realidad. El mensaje mesiánico lanzado por Podemos, no es otra cosa que un clon perfecto de la propaganda bolchevique de Lenin, Vakunin y Troski al principio de la Revolución Rusa para captar la atención de las masas, esas mismas masas que entraron fácilmente al trapo presas de la desesperación, el abandono y la miseria heredadas del régimen zarista, que aunque pretendía finalmente una apertura a la democracia y la modernidad europea tras un régimen absolutista completamente inhumano en sus últimas etapas, podía haber sido perfectamente conducido a una monarquía parlamentaria, como es el caso de España, aunque el panorama político tras la crisis de la Primera Guerra Mundial, propiciaron el escenario necesario para que los bolcheviques, aprovechándose del apoyo de un sector del ejército ruso y con la nula o escasa presencia de tropas propias defendiendo Moscú, asaltar el poder y ocupar el palacio real antes de que los cosacos, o las fuerzas zaristas leales consiguieran dar la vuelta a la tortilla, y usando al propio populacho como escudo humano, marea imparable y excusa irrevocable, destruyeron para siempre esa posibilidad. Como consecuencia de ello, más de veinte millones de rusos perdieron la vida en las "purgas" sucesivas, siendo privados de sus pertenencias, fincas o posesiones monetarias, exiliados a Francia, o asesinados por ser sospechosos de "conspirar contra el pueblo". Algo muy similar está haciendo Nicolás Maduro en Venezuela, o Raúl Castro en Cuba, a pesar del aperturismo con EEUU y los procesos de pacificación y conversaciones con Corea del Norte o el intercambio de prisioneros por parte de ambas facciones, los demócratas o los comunistas. No nos engañemos, Pablo Iglesias, es ese comunismo, y no otro, lo que los jóvenes han votado en las urnas de las elecciones municipales y autonómicas, gracias al cielo, no con una representación demasiado numerosa, a pesar de que se han perdido las principales capitales de España, en detrimento del crecimiento económico o las inversiones en esas grandes metrópolis. El daño hasta ahora provocado es efímero, pero tiempo al tiempo, a lo mejor nos acordamos de Rodríguez-ZP como un benefactor real de la humanidad al lado de este sicario chavista y aspirante a Stalin español. Sólo tenemos que ver las declaraciones que hace respecto a Venezuela, respecto a Cuba o Bolivia, o todos los regímenes o dictaduras mundiales, como Irán o sus benefactores aberchales de ETA Batasuna.

El grave problema de los institutos, colegios e instituciones de enseñanza, es que han sido mediatizados, politizados y usados como plataforma de adoctrinamiento sectarista por los políticos, y eso es realmente imperdonable, el origen verdadero de todo mal en este país. Algunos han tirado por una facción, otros por la opuesta, y reformado la cultura docente de las escuelas y centros de educación aplastando siempre las iniciativas del otro, y siempre los socialistas y simpatizantes de las izquierdas han salido ganando en este "tira y afloja", simplemente porque ellos tienen células entre el profesorado, las asociaciones de padres y el "visto bueno" de los jóvenes, a los que les aterra hoy en día cualquier mención al honor, al prestigio profesional o la responsabilidad. Quieren derechos, sí, pero sólo derechos. Quieren libertades, sí, pero sólo libertades. Ninguno quiere afrontar sus responsabilidades respecto a la sociedad, ni las aceptan, sino que tiran piedras contra su propio tejado, vistiéndose con camisas del Che Guevara y pañuelos palestinos, diciendo que son "anti sistema" y "anti fascistas", cuando hace cincuenta años que no hay un sólo fascista en toda Europa, y cuarenta en toda España. Qué lástima, de verdad. Quizás por ello existe la Ley de Memoria Histórica, para desenterrar a los difuntos de sus tumbas y poder comprobar si de verdad están muertos, no vayan a coger el fusil y echar a los socialistas de toda España. Este ridículo nacional, este circo mediático viene siendo el sine qua nomine de todos los días, la rutina habitual en los institutos y colegios de enseñanza pública, en donde se enseña que la bandera es mala, que la patria es algo aún peor, y que la historia de este país es una vergüenza, u oprobio para todos, cuando debería ser un orgullo inmenso y un legado ciclópeo pertenecer a esta milenaria y antigua nación. Pues no, todo lo contrario... y todavía dicen algunos que no es un problema de educación? Puede ser que el auténtico problema sea aquellos que han enseñado a los jóvenes, desde la década de los ochenta en adelante, a comportase de ese modo, a pensar de ese modo, a actuar de ese modo. Una educación orientada a destruir todos los principios morales y cívicos de una tradición española, que se remonta a los mismísimos orígenes de la nación, tras el pacto territorial entre reinos emergentes en el año de gracia de 1492, tras la conquista de Granada y el tratado que unificaba a todos ellos en un solo país, el primero de su especie en toda la Europa medieval, contando con unos fueros y derechos de villazgo ejemplares, una leyes democráticas y una nobleza sometida al poder real de los Reyes Católicos. Pero ese proyecto de hermandad, solidaridad e igualdad ha sido dinamitado en tan solo un par de generaciones, sólo dos de desinformación, malversación de caudales públicos y falsedad documental de la historia, el pensamiento crítico y sus secuestradores, de la cultura "posmoderna", el asesinato de la democracia del 78. Algunos radicales de extrema izquierda dicen que "el régimen del pacto constitucional está roto", y no están tan lejos de la realidad.

Otra de las realidades terribles, es la desesperación del parado, la indefensión del que no puede pagar la hipoteca, la orfandad del que ve cómo los políticos deshacen lo que prometieron, y en su enfado visceral, arremete contra las instituciones, siendo presa fácil de los populismos y sus mensajes mesiánicos... y es que, el hambre ha sido siempre mala consejera, y ante la necesidad, cualquier salida es válida, y cuanto más rápida, mejor para el pobre impaciente víctima de las circunstancias, que ni sabe qué hacer, ni sabe cómo solucionarlo, porque no mira los toros desde fuera de la barrera, está huyendo de ellos en un encierro letal y a contra reloj, el de la simple subsistencia y la penosa supervivencia. Por ello, estos movimientos populistas explotan al máximo los colectivos de marginados, desahuciados y despidos masivos empresariales, que han sido demasiado frecuentes durante la crisis provocada por Rodríguez-ZP, y no solucionada por Rajoy Brey y sus "niñas asesinas". Esa desesperación hace morder el anzuelo a más de uno, que tiene la cabeza caliente por sus miserias y padecimientos, y es proclive al pensamiento descerebrado y visceral, ya que la necesidad alimenticia y la carencia básica lleva siempre a actos miserables, e igualmente desesperados. Y el voto a Podemos, es un acto visceral, desesperado y provocado por esa necesidad de soluciones definitivas a problemas concretos, que por desgracia, llevan a males aún mayores y desgracias aún más enormes. O de la inconsciencia de unos adolescentes juguetones y poco maduros intelectualmente hablando, poco estudiados y aún menos informados, que son animados por su profesorado a ser desobedientes, radicales y enemigos del orden establecido. Estos malos ingredientes constituyen una peligrosa sopa, la cual hace un caldo, más que peligroso, definitivamente letal. Comunicar esperanza al que está desesperado, es algo que los radicales de extrema izquierda saben hacer muy bien, usándolo a su favor para el reclutamiento y "lavado de cerebro" consiguiente, para después crear nuevos comunicadores y células de propaganda, con las que se infiltran en comités de empresa, administraciones públicas o centros de enseñanza, domesticando poco a poco los comportamientos de los militantes, y finalmente sus pensamientos y modus operandi, que acaba siendo siempre la obediencia ciega al partido, a los intereses del Polivurov y al pensamiento de que trabajan para una buena causa, casi una utopía revolucionaria, cuando se sabe por experiencia histórica lo que trae el comunismo, cien millones de muertos inocentes desde su creación por Lenin en los principios del siglo XX. Este macabro legado del horror no puede seguir operando en las instituciones democráticas, y precisamente el gran error de los votantes va a ser pagado con creces, sino por duplicado, en los municipios y autonomías en donde el pacto PSOE-Podemos ha socavado los cimientos de las libertades y la soberanía popular. Por ello, debemos combatir con todas las herramientas legales y de difusión posibles a estos terroristas, aberchales y vocingleros de las izquierdas, y hacer llegar casi a diario a las gentes sencillas el mensaje de verdad, que no hay soluciones milagrosas, y el cielo jamás se tomará por asalto, porque es una realidad etérea e inmaterial."

martes, 9 de junio de 2015

Elecciones Municipales y Autonómicas: el Espectro del Error


 
"Una vez más, pasadas las elecciones municipales y comunitarias españolas, el panorama político y social nacional se cambia completamente, entrando en un escenario completamente distinto del que hasta ahora habíamos visto, y muy poco favorable al actual Gobierno Central de Mariano Rajoy. La entrada o irrupción de Podemos en las listas electorales ha sido bastante rompedora en el panorama local, sobre todo en el ayuntamiento de Madrid, en donde la "yayo flauta" Carmena se dispone a convertir la capital del país en un inmenso huerto ecológico, lleno de pisos ocupados, cabalgatas del "orgullo hay" e impunidad total para con los presos de ETA Batasuna, a los que piensa soltar inmediatamente, tengan juicios pendientes o no, debido a pactos previos entre los antiguos GRAPO, el colectivo aberchale y la irresponsabilidad del Ministerio del Interior, en el cual, el CNI o Centro de Inteligencia Nacional, ha tenido muchísimo que ver en todo este tema. Tenemos por otro lado a la presencia "prometedora y mediática" de Albert Rivera, al que por primera vez los pactos políticos con PP o PSOE, según les convenga o les venga en gana, les favorecerá un encuentro o contacto de primera mano con la política a nivel nacional. Y eso es todo, dos grandes partidos muy castigados y mermados en las urnas por los votantes, hartos como están de tanta corrupción, escándalo económico de malversación o escamoteo de fondos públicos, mala gestión, impuestos abusivos, mantenimiento del insostenible aparato burocrático del Estado, casi insufrible ya, llegando a un 100% de endeudamiento del PIB para pagar a estos vampíricos gerifaltes de la masonería económica, del poder elitista y del arte del robo al ciudadano y de las mentiras a medias, o de las verdades a la mitad, de las promesas incumplidas, y eso el pueblo español, no ha sabido perdonarlo (y la verdad sea dicha, muy bien por parte de todos los que han acudido a las urnas, les han dado una clarísima lección de humildad a los grandes partidos, aunque darle tanto poder a Podemos es un error apocalíptico). Así que la maquinaria del poder se pone a trabajar de nuevo, y se están gestando los pactos políticos, para investir o ascender al palco del poder a nuevos alcaldes, presidentes comunitarios o representantes locales y regionales, aunque no sean la lista más votada, algo que debería estar completamente prohibido, porque no es realmente el pueblo español el que decide en las urnas, sino las formaciones con más votos en un pacto secreto de restaurantes de lujo y coches oficiales los que acaban firmando un acuerdo de mutua colaboración. Mariano Rajoy sigue escorando por los extremos dicharacheros y completamente de perfiles bajos, tratando de "ocuparse de la economía, y solamente de la economía", en donde no lo han hecho tan bien, porque no se han ocupado de echar a todos los parásitos gubernamentales, asesores millonarios o consejeros de grandes corporativas y banca privada que han sido antiguos políticos, o tienen la desfachatez de tener un cargo oficial, un negocio de asesoría jurídica, fiscal o contable, como el señor Montoro, y encima seguir participando del consenso civil como representante de todos los ciudadanos, algo que debería estar completamente prohibido, complementar la vida laboral con un cargo estatal, y encima cobrar más de tres sueldos de varios miles de euros al mes, cuando hay españoles que ni siquiera llegan a la renta mínima, para no considerarlos en la más absoluta pobreza. En España hay diez millones de pobres, nativos todos, y ése es el principal problema que deberíamos resolver, y no se hace centrándose solo en machacar a impuestos al primero que gana un sueldo mínimo, sino revisando las cuentas corrientes del que desgrava a Hacienda por hacer unos miserables donativos a la caridad, o ayudar a una inversión en un cagadero para perritos en un parque público, o a los huertos ecológicos perro flautas de los tocadores de timbales, aporreadores de yambés o fumadores habituales de cannabis, que todos ellos juntos no han cotizado ni cinco minutos a la Seguridad Social. Desde que Albert Rivera mostrase su verdadero rostro como amañador de pactos políticos, malversador de voluntades compartidas, o ambicioso proclamador de usura electoral, desde que no le importase un pito los pactos con PP o PSOE con tal de acariciar el poder o la subida al sillón de concejales o presidentes autonómicos, pocas esperanzas le quedan ya al electorado español, con UPyD destruido completamente, una izquierda cada vez más fuerte y cohesionada, sobre todo la extremista, que se ha engordado gracias a los errores de Rajoy Brey, y la casi nula presencia, o muy poca presencia de VOX como alternativa de derechas y conservadores en el panorama nacional, solamente en Valladolid o en territorios colindantes y municipios muy pequeños, pero al menos con dos dedos de frente a la hora de ir a los comicios municipales. No quedan candidatos visibles, los votantes han sido seducidos por los cantos de sirena de las izquierdas aberchales, exceptuando a Albert Rivera, en el que millones de españoles han depositado todas sus esperanzas, y ahora juega al ajedrez con ellas, facilitando el camino de los especuladores, y poniendo condiciones serias, pero muy poco severas con aquellos que nos han robado, fagocitado y espoliado a lo largo de todos estos años. Rosa Díez dirige un cadáver político, un espectro de formación de izquierdas moderadas que está siendo devorado lentamente por Movimiento Ciudadano, y su nula representación en las elecciones últimas lo ha mostrado en todos los baremos y encuestas de opinión, transformándose en una realidad palpable en los últimos registros civiles. Las estadísticas están ahí, no engañan, y ahora todos juegan a un juego de conspiraciones, pactos en la sombra y victorias amañadas para repartirse como siempre el pastel del poder, sin centrarse de verdad en las necesidades del pueblo español, que no son pocas, como paro, pobreza, desnutrición infantil, crímenes de ETA sin resolver, amnistía a presos peligrosos, violaciones de niñas inocentes, tráfico de drogas entre adolescentes, pandillas urbanas, delincuencia creciente, aborto desmesurado, envejecimiento poblacional, etc. Tan larga es la lista de problemas y tareas pendientes, que se podría llenar no un almanaque de resumen o un anuario, sino una biblioteca o archivo entero con todos los pleitos jurídicos por resolver, tramas empresariales corruptas por destapar y pactos bancarios por anular. Es la masonería, señores, la que maneja los hilos del CNI y de la democracia española desde sus logias invisibles y tratos económicos o llamaditas de teléfono y reuniones secretas la que realmente controla el país, y eso lo sabemos cuatro gatos, si la gente supiera que les importamos realmente nada, y que hacen con nosotros lo que les da la real gana, no votarían con esa inconsciencia, aunque a veces, como esta última, hayan acertado a castigar electoralmente a los dos grandes partidos, directos responsables del caos mediático, social y económico en el que ahora nos encontramos. La bonita Constitución de 1978 tiene dos interpretaciones, la que nosotros creemos que tiene, y la que realmente tiene, llena de "puertas traseras", de fallos y artículos ambiguos, en los que las fisuras legales para que los separatistas, aberchales y terroristas del CNI puedan actuar con total impunidad, es el instrumento de los poderosos para dinamitar nuestra confianza, explotar nuestro trabajo al máximo y meternos un 70% de impuestos, entre tasas directas e indirectas. El Estado persigue a sus ciudadanos, que solamente piden que deje de molestarles, de atracarles, de mentirles, y que se dedique realmente a lo que le piden, es a gobernar, administrar justicia adecuadamente, impartir leyes equilibradas y castigar a los delincuentes, encerrar a los terroristas y trabajar por el futuro y el progreso de toda la Humanidad. Pero cuando el Estado es realmente una marioneta del servicio secreto, que a su vez trabaja para la banca privada, la especulación inmobiliaria y los poderes fácticos en la sombra, esto es lo que hay. Un multimillonario extranjero, que ni siquiera sabe donde está Madrid, controla toda España desde un ordenador portátil, y si ésta no le da beneficios bursátiles, pues provoca crisis estructural, derroca partidos políticos, monta guerras civiles o destroza a millones de inocentes para seguir obteniendo beneficios y poder especular en la Bolsa, que es lo que realmente le da un buen saco de dinero todos los años, comerciar con la muerte, el sufrimiento y la inestabilidad, control mediante el miedo, per me regnant, como suelen decir en las logias masónicas, ¿y no son realmente los amos y gobernantes secretos de España, de Europa, de toda la Humanidad? Ellos han permitido la inmigración descontrolada, la huida de jóvenes cerebros de nuestro país, la entrada de terroristas y miembros de bandas mafiosas muy peligrosas, de la matanza de inocentes por parte de Batasuna, los auto atentados del 11-M, los escándalos económicos de los partidos políticos, etc. Y cuando alguien les molesta, simplemente le eliminan o lo convierten en un delincuente, en un miserable, en una rata molesta, tal y como le sucediera a Rodrigo Rato hace bien poco, y así es como le pagamos que sacara a España de la ruina después de la gestión de Felipe González Márquez, uno de los peores presidentes del Gobierno de todos los tiempos. Así es como el pueblo español, y los representantes políticos de su misma formación, se quitan de en medio a los héroes de las antiguas legislaturas, transformándolos en malversadores o "mamporreros" de los especuladores económicos, cuando los auténticos cerebros de estas operaciones ilegales son los que están ahora mismo sentados en la Moncloa, o en las oficinas de la formación opositora más cercana a relevarles en el poder.

Todo, absolutamente todo se decide en las reuniones secretas de las logias, en donde las fiestas desenfrenadas, las adicciones más duras y las prácticas sexuales más aberrantes son un pan diario, una parte del espectáculo, un ingrediente más de sus decadentes aquelarres elitistas y del culto al poder del dinero, el nuevo Dios, el verdadero Iahvé, su nuevo Jehovah. El dios dinero, que han corrompido tantas conciencias mortales, y que ha transformado la sociedad moderna en un inmenso cubo de basura, en donde un ser humano no es valorado por lo que es, por lo que sabe o por lo que hace de bueno, justo y bello por la sociedad, sino por lo que tiene, lo haya sacado de donde lo haya sacado, el fin justifica los medios, hasta tal nivel de degeneración y sinvergüenza hemos llegado en este país, y en la vieja Europa, no digamos EEUU, la meca de los masones, la "gran nación nueva", el invento privilegiado de unos "padres de la patria" adictos a la planta del cáñamo, las orgías bisexuales o la trata de esclavos, todo un ejemplo a seguir. La verdad es que nada ha cambiado desde entonces, y nada cambiará, sino abrimos los ojos y comenzamos a salir por nosotros mismos de la caverna platónica. Hay varios medios, no sólo está la Filosofía o las Humanidades, también la Fe del creyente verdadero, y el sentido común, que es un don divino más de nuestro legado trascendente, así como el libre albedrío o nuestra propia voluntad. Ellos han trabajado muy duro para anularnos, para estafarnos, para engañarnos, para someternos, para aniquilarnos y tenernos bajo su bota miles de años, y siguen refinando sus métodos de control y sometimiento, aunque sea inventando el comunismo y el socialismo, las revoluciones y las matanzas, el integrismo islámico o los grupos terroristas, bajo algo artificial que ellos mismos han venido a llamar "disidencia controlada"... ¿habéis observado que, realmente, todas las revoluciones, movimientos fraternos, surgimiento de nuevas religiones o grupos políticos reaccionarios, responden todos ellos a una política, gestos y estructuras casi calcadas las unas de las otras, que siempre terminan en la desgracia, la muerte de todos sus fundadores, o en una readmisión e integración en el "sistema legal", apolillándose y sometiéndose como todos los demás? No hay disidencia, no hay revolución, realmente no hay anarquismo ni comunismo o socialismo, no hay nada de nada, despertad ya, durmientes. Sois las hormigas obedientes de un malversador, especulador y retorcido y corrupto masón, que lo único que hace es levantarse pronto y a la hora marcada, hace siempre todos los días las mismas cosas, no piensa en nada que lo comprometa ni lo exponga al juicio de terceros, no arriesga, no condena nada de lo que pasa, baja la cabeza y sigue obediente su rutina, temblando de miedo ante la mera posibilidad de perder su puesto de trabajo, su casa hipotecada o que su mujer se divorcie, lo eche del domicilio familiar y le quite la custodia legal de sus hijos, eso es todo.  Un ciudadano responsable, es un ciudadano que se piensa bastante qué hacer con su voto, no que sigue los eslóganes y publicidad barata de unos pocos, que como tienen préstamos y crédito bancario masónico para salir en los medios de comunicación, son las alternativas "reales" a ser votadas... hay decenas, centenares de pequeñas formaciones, sin apenas medios publicitarios o de difusión, con ofertas electorales o programas realmente admirables y fabulosos, pero ni siquiera le gente sabe que existen. Tenemos que explorar un poquito más nuestra responsabilidad electoral, aunque repito que el castigo en las urnas a PP y PSOE, ha sido un escarmiento ejemplar. Hay que conseguir más, hay que hacerles ver a los aberchales de Podemos, a los neutrales de Albert Rivera, a los miembros del Partido Popular y el Partido Socialista que no nos bajamos los pantalones ante gerifaltes mediáticos y con falsa propaganda pagada por la banca privada o las cadenas de TV afines a su ideología, que no nos conformamos con mentiras muy bonitas, verdades a medias o promesas incumplidas. Los españoles últimamente no lo han hecho tan mal, pero darle el voto a Podemos, ha sido uno de los peores errores de nuestras vidas, porque el avance del comunismo soviético en toda Europa, es un peligro inmenso, algo que nos podría destrozar el legado cultural y la identidad como país moderno a niveles casi mundiales... ¿cómo unas apestosas ratas salidas de pisos "okupados" y de padres batasunos, puede representar en las urnas a los españoles, cómo los hijos de asesinos, convictos por crímenes de sangre o semejantes frikis de universidad y politólogos deslenguados y de extrema izquierda van a poder hacer algo por nosotros, cuando todos ellos deberían estar ya entre rejas por sus numerosos casos de malversación de caudales públicos y escándalos económicos o estafas universitarias?¡Por favor, que la democracia española no lleva diez años, caramba, que ya somos mayorcitos!

Debemos votar en acto de introspección personal, análisis crítico, porque equivocarnos en el momento de meter el voto en las urnas, puede suponer un auténtico desastre económico, social y político, que aúne a las fuerzas de extrema izquierda para terminar de dinamitar el estado de derecho, implantar el Polivurov permanente y cargarse para siempre las libertades y derechos de todos los votantes, que creen que apoyar a estos melenudos politólogos les sirve para dar el "voto de castigo", cuando simplemente se están castigando a sí mismos de una manera cruel y muy poco ortodoxa. Hay que tener mucho cuidado con los candidatos de suaves palabras y vanas promesas, porque primero dicen una cosa, y después todo lo contrario es su abyecto proceder, como el de Rajoy Brey. Albert Rivera sigue siendo una opción viable, pero ya no tiene el apoyo de todos los españoles, que ven en sus juegos demagógicos la estela del que poco tiene, y mucho quiere conseguir, a pesar de ello, sigue siendo un candidato firme y fiel a aquello que viene prometiendo. El perfil de los miembros de Podemos es completamente tenebroso, y desde las sombras, Santiago Abascal, el líder de Vox, se esfuerza por sacar la formación a flote, y permitirla participar en el panorama político español, pero no es nada fácil estar del lado de los "buenos", del derecho natural, de las ideas conservadoras y del inmenso legado histórico de este país, al que sus ciudadanos tiran piedras en el tejado, pues son muy cobardes, y no quieren aceptar esa responsabilidad. Porque ser español no es sólo un privilegio, sino una inmensa responsabilidad, y precisamente por este legado histórico y cultural que hemos dejado a Iberoamérica, y a toda la Humanidad. Ser español es toda una responsabilidad de héroes, de conquistadores, de mediadores del destino del globo terrestre, de eruditos, de filósofos sobresalientes, de grandes personalidades científicas y escritores inmortales, de reyes legendarios, de luchas encarnizadas por la autodeterminación del país y su supervivencia frente a cualquier adversidad... ¿y qué es lo que han hecho con él? Arruinarlo, hundir los calores eternos e inmortales del pueblo español, hacer que parezca que ese precioso legado inmaterial e imperecedero es algo malo, funesto, o incluso poco recomendable para nuestros hijos y nuestros descendientes, que crecen pensando en que la bandera es un símbolo de opresión, y que nuestra historia es una mentira orquestada por los "poderes fascistas" que gobiernan el Estado, una tarea que los aberchales, profesores de izquierdas y aberchales han sabido hacer muy bien. La sombra de todo este proceso destructivo es Podemos, y lo peor es que no fue planeado desde nuestros país o desde las sedes de los partidos de extrema izquierda, sino desde Venezuela, desde Cuba y desde Irán, países catalogados como muy peligrosos por las entidades internacionales y la policía o la OTAN, por poner un mero ejemplo. No debemos dejar que ese estúpido, que ese iletrado profesorcillo de politología, que ese candidato a miembro y secretario general del Polivurov arruine España, la convierta en una isla más del retrógrado y anacrónico comunismo internacional y nos condene a todos al horror de las checas, las ejecuciones sumarísimas o la total impunidad frente a los derechos humanos... ¿qué estoy exagerando? Dejad que esa alimaña con el pelo largo entre el poder, y veremos tristemente en nuestras carnes de lo que es capaz un comunista sentado en la Moncloa. Eso no nos lo podemos permitir, jamás, ya hemos sufrido una guerra civil, y es mejor que no volvamos por esos derroteros. Recordemos el millón de muertos, la posguerra terrible que vivieron nuestros abuelos, y todo porque descerebrados como éste querían "tomar el cielo por asalto", dadas por cerradas unas elecciones municipales justo antes de haber terminado, dando un golpe de Estado en el 36, bajo la bandera del Frente Popular. El levantamiento de los cuarteles militares de julio del 36 no pretendía hacerse con el poder frente a la República, sino salvarla, nada más lejos de lo que dicen los embusteros del bando perdedor, los "yayo flauta", esos que levantan el puño tembloroso creyendo que algún día España será una isla del comunismo, y sus nietos deben conseguirlo a toda costa, pagando el precio que haga falta. Y ese precio lo vamos a pagar nosotros, señores, y por triplicado, si sigue habiendo enanos mentales que voten esta opción tan peligrosa, esta locura indecible que hay detrás de Podemos, y no es otra que el partido comunista de Hugo Chávez, Nicolás Maduro y Fidel Castro.

Pensemos en ello. Votar con madurez, votar con responsabilidad. Una cosa es dar una lección ética a los grandes partidos o formaciones, la otra es hundir el barco casi antes de haber zarpado del puerto. Las elecciones generales de Noviembre se juegan algo más que la victoria de una coalición PP-Ciudadanos o PSOE-Podemos. Se juega el destino y el futuro de millones de españoles, y que nuestros hijos puedan salir a la calle sin que unos sicarios aberchales o comunistas les peguen un tiro por expresar libremente sus opiniones, tal y como sucede en las calles de Venezuela o Irán."

 

sábado, 6 de junio de 2015

Introspección y Estabilidad Personal


 
"Los pasos seguidos por los medios de comunicación, los "mass media" para programarnos y prepararnos para la campaña electoral, no es una cuestión baladí, pero no es el hecho de que estemos en los prolegómenos de un cambio de legislatura importantísimo la razón por la que escribo estas líneas, sino por algo mucho más importante, vosotros mismos... ¿cuánto hace que habéis hecho introspección de vuestros sentimientos, de vuestros pensamientos, de vuestras experiencias personales y los sucesos de vuestra vida, un recuento de las situaciones que os han llevado hasta ahora y hasta el momento presente? Somos el resultado de las decisiones que vamos tomando, y de eso no hay la menor duda. La solución a nuestros problemas diarios siempre viene dictada por multitud de conductos o caminos, como la educación recibida, el consejo de amistades, la experiencia vital acerca de situaciones parecidas, etc. Siempre tomamos decisiones y pensamientos afines a las aportaciones recibidas a lo largo de nuestra vida, pero no siempre son las más correctas. El dolor, el aislamiento, la soledad, la injusticia diaria, la monotonía de la existencia actual nos llena de apatía, de marginalidad, de repetitivas experiencias y situaciones que, a pesar de vivir entre millones de seres humanos, nos aíslan como nunca antes nos habían aislado.  Es un sentimiento multitudinario y casi omnipresente en la sociedad actual, especialmente en las más tecnificadas, en donde el relativismo moral está calando hondo, y acaba conduciendo a algunas personas a la adicción de sustancias peligrosas, los comportamientos antisociales o destructivos, el fanatismo sectario o político, la pertenencia a "tribus urbanas", o simplemente, y es triste decirlo, el suicidio. Este camino a ninguna parte no beneficia a nadie en absoluto, pero hay herramientas intelectivas, educativas y creencias trascendentales que pueden combatir los nefastos efectos del relativismo moral, del mecanicismo existencial, del dominio de la materia tangible sobre todo lo intangible y no palpable del ser humano actual, que piensa que todo aquello que no es creíble o demostrable, simplemente no existe. Es una cuestión importantísima esta, quizás la más importante de la historia de la Humanidad en el momento presente. Y tiene solución, tiene vacuna, tiene arreglo: la búsqueda de la trascendencia del ser humano, de sus valores eternos, de su herencia cósmica inmaterial, de su naturaleza divina. De su herencia espiritual y sumamente misteriosa, que le hace una criatura única en el Cosmos, al igual que otras inteligentes que deben poblar la galaxia, y están a años luz de nuestro desarrollo y conceptos de civilización y comprensión deductiva. A los poderes fácticos e instituciones del Estado, o de las élites económicas, no hay mayor enemigo que los libre pensadores, aquellos que tienen las riendas de su destino en sus manos, y que siembran el mundo con el escepticismo hacia los métodos de control que estas ejercen sobre las masas, las ciencias y las artes, tratando de reducir la capacidad del ser humano y su herencia inmaterial e inmortal a una mera hipótesis ridícula de lo que llamamos "reducción al absurdo", como han definido muchos mecanicistas pseudo filósofos o aficionados a la Filosofía, pero que ni siquiera entienden los mecanismos más simples del pensamiento crítico o deductivo, a todo proceso de investigación basado en la razón postsocrático o aristotélico. La felicidad del ser humano y su estabilidad mental dependen en gran parte de sus pilares fundamentales, de sus valores inmateriales, y debe apoyarse en ellos firmemente para poseer una calidad de vida aceptable, unos derechos inalienables, pero también unos deberes para con los suyos y el colectivo de toda la Humanidad.

El procedimiento a seguir por los poderes fácticos ha sido gradual y muy, pero que muy destructivo. Primeramente, han creado una campaña de descrédito y persecución de las disciplinas humanísticas, en las que han perseguido incluso a las asignaturas de Religión o Ética, calificándolas de ser "perjudiciales" incluso para un alumnado púber o entrante en la adolescencia, una de las edades más susceptibles o capaces de definir aquello que será el ser humano en sus años venideros, tachando las creencias en lo inmaterial o la inmortalidad del espíritu, la trascendencia en sí misma, como "ideas retrógradas y fuera de contexto en una sociedad avanzada", como si realmente, ellos fueran los poseedores de las llaves del conocimiento total. Después, han suprimido los planes de estudios en Literatura, Historia o Filosofía, marginándolos a meras curiosidades académicas, tachándolo de "saber escolástico que no conduce a ninguna parte". Finalmente, hasta las disciplinas deductivas como las Matemáticas, la Física o la Química son dadas de forma espuria y muy superficial, limitándose a seguir los patrones deductivos y procedimientos "oficiales" para llegar a convertirse en un memorándum de formulas, resultados experimentales y datos de laboratorio antiguos que el alumno debe repetir como un lorito y reproducir fielmente, dejando de lado cualquier pensamiento, deducción o procedimiento mental, simplemente atañéndose a aquello que los doctos especialistas en magisterio universitario llaman "plan de estudios", que normalmente es tan incompleto, que no permite en los meses del curso dar ni la mitad del libro, ciñéndose a las órdenes recibidas desde el Ministerio pertinente. Esto es, que ni siquiera las disciplinas de Ciencias ya son dadas o impartidas con imparcialidad o libertad de interpretación o rigurosidad, sino controladas in expreso por las autoridades locales y políticas, muchas veces con estudios o preparación muy por debajo de cualquier alumno de secundaria o incluso primaria en los casos más aberrantes. Con este legado de ignorancia académica institucional, los alumnos salen completamente mal formados y preparados para un mercado laboral y profesional en donde, cuando se han licenciado en una carrera en la que ni siquiera tenían bastante puntuación para poder inscribirse, no saben de dónde vienen, ni qué van a hacer realmente con sus existencias, limitándose a opositar en alguna plaza pública del Estado como funcionario, en vez de buscar salida profesional en el mercado de la empresa privada, en donde la precariedad y la inestabilidad, o los bajos salarios de los trabajadores, está al orden del día. Es terrible este alineamiento existencial desde la más tierna infancia y juventud del ciudadano medio, que acaba cayendo en una apatía y desinformación absolutos, completamente convencido de que no hay nada que hacer al respecto, y que no hay solución posible a la existencia que, desde que era un tierno estudiante de primaria, programaron para él. Pensemos en que no todos valen para una carrera universitaria, ni todos para una secundaria, ni todos para ser funcionarios públicos. Si todos fuéramos leñadores, al final no habría bosques, porque habríamos talado el planeta entero. La sociedad necesita leñadores, sí; pero también necesita médicos, abogados, albañiles, electricistas, operadores telefónicos, asistentes de ofimática, etc. No podemos decir que es blanco o es negro, hay muchísimos grises antes de llegar al extremo contrario, y los contrarios de algo, nunca fueron buenos. Recordemos que no hay soluciones definitivas para problemas concretos, nunca las hubo, y el que vende "soluciones milagrosas", es un vendedor de humo, un farsante total.

Tampoco debemos creer a los revolucionarios de camisa de lino fino y padres adinerados, o a los vendedores de remedios orientales, meditaciones trascendentales o contactados extraterrestres, miembros de sectas peligrosas o gentes de orígenes dudosos, que nos predican en el oído la solución a todos nuestros problemas, a cambio de una siempre generosa aportación económica vía Paypal. Cuidado con estos vendedores de humo, porque son los más peligrosos de todos, los que pueden meterte en un círculo vicioso de perdición mucho más tentadora que el relativismo moral o la falta de trascendencia existencial, no en vano son los "nuevos gurús", y se enriquecen a costa de dar falsas esperanzas a las gentes sencillas. Recordemos que la ignorancia sobre algunos temas, es un filón para algunos espabiladillos que anuncian cremas milagrosas o técnicas de meditación trascendental que nos "liberarán e iluminarán". Les ilumina a ellos el bolsillo, y no hay otra realidad más que esa. Cuidado igualmente con los que trabajan en las sombras con otras confesiones cristianas, como los Testigos de Jehovah, los protestantes evangélicos, los protestantes mormones, baptistas o protestantes en general... ellos no están en España sino para hacer adeptos a una secta que siempre ha sido enemiga declarada de las raíces católicas de este país, de su legado hispanorromano y de sus valores históricos y su identidad nacional. Ellos se mueven en el fango y el barro del relativismo moral actual, vendiéndote de nuevo a Jesús de Nazaret, pero con el añadido de que tienes que mantener económicamente al "pastor" de su confesión con tus donativos y parte de tu sueldo todos los meses, cuidado, muchísimo cuidado con estos, pues su manera de entrar a la gente es suave y tendenciosa, incluso algunos de ellos son bastante cultos y leídos en las sagradas escrituras, pero siempre desde un punto de vista pueril y muy condicionado por la "programación mental" de sus respectivos grupos y colectivos religiosos o pseudo religiosos. La búsqueda de la trascendencia está en las raíces mismas de cada cultura, de cada pueblo y de cada creencia, en el legado intransferible de sus grandes personajes históricos y del derecho al conocimiento, pues la ignorancia, como siempre hemos defendido, es el peor de los pecados humanos. Cuando muchos jóvenes y adolescentes se meten a probar creencias orientalistas, métodos de meditación, artes marciales o alternativas lúdicas como las drogas, los video juegos o el fanatismo deportivo futbolístico, es precisamente por una carencia absoluta de trascendencia, de experiencias interesantes, de un sentido pleno del vivir y del ser. Llenan este hueco con lo que llamamos los paraísos artificiales, algo que hemos comentado hasta la saciedad en versiones anteriores de este blog, y que tenemos que repetir y tratar de recordar en post posteriores a éste, todo llegará. Un paraíso artificial es como una manera de "evasión" de la realidad, algo que provee al individuo de experiencias creadas por terceras personas para poder sentir sensaciones y vivencias que en su vida cotidiana no puede tener, aunque no nos confundamos con los términos. El que un hombre o mujer se ponga a ver un partido de fútbol o a jugar a un video juego no es malo, que haga de ello el centro de su vida y de sus prioridades, eso es lo realmente malo. El que alguien crea en Buda no es malo, es malo que se obsesione con Buda y que trate de explicar toda su realidad circundante con frases y doctrinas budistas, como les pasa a los integristas islámicos con los sudas del Corán, que quieren llevar a todas las facetas de la vida, y no hay error más craso que este. Encasillarnos, negar otras posibilidades es parte del gran fallo del hombre actual, que pasa de un escepticismo ciego y ateo, a un fanatismo religioso exacerbado y auto destructivo, sin pensar en que hay muchos grises antes de llegar a los extremos.

El sentido común ha sido una de las herramientas del saber popular universal, y una de las madres del pensamiento crítico, o del propio método científico. Solamente cuando el relativismo moral invadió nuestras vidas, es cuando todos esos pilares comenzaron a derrumbarse, y la herencia o el legado de la Humanidad comenzó a ponerse en entredicho, simplemente porque estamos en una etapa de transición entre lo que era la "versión oficial", y lo que los conspiranoicos de internet llaman "la otra realidad". Esta transición hacia la verdad, no es más que otra etapa natural de la evolución hacia el conocimiento, pero no está exenta de peligros, de obstáculos a cubrir y de enemigos defensores de una u otra "versión oficial" que rebatir, analizar y poner en evidencia a ojos de toda la Humanidad. Hay sectores elitistas que han estado muy, pero que muy cómodos y a gusto en sus divanes de derroche y lujo de generaciones enteras vendiendo humo, un humo que ya tiene un regusto a mentira, falacia y falsedad. Por eso han eliminado los estudios humanísticos de las escuelas e institutos de educación secundaria, y nada más que por eso. Por eso el método científico se enseña como una serie de fórmulas estáticas y procedimientos fijos, sin dejar que sean los propios alumnos los que puedan rebatir o descubrir fallos en esas mecánicas experimentales anticuadas, que ya no cuadran con los nuevos descubrimientos, para desesperación de los científicos que investigan en los centros de estudio más avanzados, vigilados muy de cerca por los poderes instituidos. Por eso la religión y la trascendencia ha sido sustituida por métodos orientales o medicinas alternativas, que son más atractivas para gente hastiada de repetir siempre las mismas oraciones y las mismas fórmulas rituales legadas de sus antepasados. Por eso están desintegrando toda tradición, toda heredad y se pierden ruinas antiguas o textos importantísimos en las guerras de los grupos fanáticos, porque precisamente sus líderes genocidas, armados con la fuerza bruta y la ley del más fuerte, saben que la ignorancia mantiene el control sobre las gentes sencillas... ¿es más legítima la violencia silenciosa del que margina el conocimiento en las escuelas y centros docentes, o la del que ametralladora en mano siega vidas y dinamita ruinas antiguas? De una manera aproximada, ambos son iguales, aunque usan métodos distintos, unos más directos, otros más indirectos. La necesidad de valores en la sociedad actual es una imperiosa prioridad, casi una prioridad vital, porque la Humanidad se está quedando sin fuelle, y necesita respirar. Cuando alguien se ahoga, experimenta unas ganas casi animales de salir a la superficie y tomar como sea, a cualquier precio, el precioso aire que necesita su organismo, aunque eso implique tragar algo de agua en el proceso... ¿no se parece acaso a la situación a la que nos han llevado estos impresentables, a estar siempre entre la espada y la pared? Pero la solución a todo ello no es una revolución violenta, ni una sublevación armada, ni siquiera una matanza selectiva de los representantes legales de la sociedad, ni tampoco una "regeneración política", como nos están vendiendo los miembros de algunas formaciones políticas recién formadas. No, la solución está en nosotros mismos, conócete a ti mismo, ése es el verdadero conocimiento absoluto. Cuando alguien posee el conocimiento de sus capacidades y sus limitaciones, sólo entonces sabe perfectamente su papel en el mundo y el rol que juega en la vida, y puede mirar al destino con tranquilidad y no dejarse estafar ni tentar por vendedores de remedios milagrosos. Debemos trabajar primeramente desde dentro, no desde fuera. Debemos desoír a esos gurús del nuevo milenio, a esos "amigos" de los extraterrestres, a esos flotantes faquires de la iluminación esotérica definitiva, que tienen cuentas corrientes muy saneadas y chalet de llave en mano en las Rozas. También debemos desconfiar de la "versión oficial", porque quizás la verdad, la auténtica verdad, sea una búsqueda continua y permanente, pero que jamás debe ser contaminada por opiniones ajenas, movimientos políticos o estafadores iluminados por la "conciencia cósmica". Hubo y siempre habrá libre pensadores en el mundo, eso es inevitable, son como una plaga de langostas intelectivas que siempre estarán ahí, minando las bases de las estructuras sociales corruptas, y minando los discursos inservibles de aquellos que dicen poseer "soluciones definitivas". El verdadero libre pensador es un individuo muy peligroso para el Estado, para las sectas, para los gurús, para los opresores y para los que dicen estar "salvando" el mundo. Un libre pensador tiene el derecho de dudar de las versiones mal contadas, incluso de dudar a veces de sus propios pensamientos, porque siempre hay versiones de la realidad más completas y complejas que las suyas propias. Somos humanos, y hemos de aprender de nuestros errores, de eso no hay duda. Pero siempre debemos atarnos a lo riguroso y la veracidad de una premisa, demostrar su falsedad o su veracidad, y a partir de ahí, elaborar teorías o deducciones válidas de la misma. Un analfabeto profundo, un descargador de muelles o un conductor de camiones con formación académica insuficiente no puede ponerse a tratar de encontrar la falsedad o veracidad de su vida, pero sí puede tratar de ser sensato, saber callar a tiempo y no rebuznar a los cuatro vientos su insufrible ignorancia respecto a estos y muchos otros temas. La sabiduría puede ser vital, y no aprendida en los libros, pero el conocimiento siempre ha sido y será académico, nos guste o no nos guste la expresión.  

En manos de esos estudios, de esas premisas, de esas deducciones, hemos de construir una sociedad válida, unos cimientos sólidos, un legado que permita a las generaciones futuras vivir mejor de cómo vivimos nosotros, y con un sentido absoluto acerca de los errores del pasado, que no deben volverse a cometer. Si no, caeríamos en un círculo vicioso, en donde etapas de luces y desarrollo se verían enfangadas por otros ciclos de guerras, autarcas violentos y dictadores sangrientos que destruyen la sociedad y a sus compatriotas para construir un mundo a su imagen y semejanza, basado en el dominio por el miedo y el control subyacente. En manos de esos pensadores estamos todos, y no pueden estar sometidos al poder institucional, precisamente ahora que están tan corrompidos y pendientes de causas judiciales sin fin, o de escándalos económicos y de malversación de caudales privados, tarjetas bancarias despilfarradoras o viajes a las islas Caimán para ingresar el dinero de sus atracos continuos a las arcas del Estado. Debemos echar a los eruditos que trabajan para estos impresentables y poner en su lugar a gente realmente preparada, seria e independiente, que como único fin tenga el bienestar y la calidad de vida de su país, los intereses de sus ciudadanos, no los intereses del bolsillo de unos pocos adinerados, que se reúnen en la logia masónica los viernes por la noche para hablar de temas trascendentales, realizar ritos oscuros y prácticas que rozan lo pagano y lo realmente aterrador. Debemos poner en el poder a políticos responsables, que no busquen enriquecerse a costa del obrero, que no tengan el síndrome del legislador, como Rajoy Brey, que no acudan a asesores masónicos interesados o a gente extraña a su formación política para tomar consejo especializado, que haya economistas llevando la economía, y no electricistas o corredores de fincas llevando un país. Si no, tenemos lo que tenemos, este esperpento diario, este manicomio continuo, este montaje a gran escala. Nos están vendiendo una falsa verdad, la verdad que ellos estudian con gente muy, pero que muy preparada y versada en disciplinas muy avanzadas, simplemente para lograr, pero sin que se note, conseguir lo mismo que el tirano de la ametralladora y las ejecuciones diarias, pero sin ametralladora y sin que se note lo más mínimo que somos esclavos de un sistema ilusorio y completamente fantasmal, violento con las conciencias, aunque no lo sea con los cuerpos y la integridad física de sus ciudadanos. Quizás los regímenes del terror sean más llevaderos que este engaño, porque en un engaño, nadie sabe lo que es verdad, de lo que es completamente falso. Y no nos engañemos, porque un Estado mentiroso siempre puede acabar transformándose en una sanguinolenta tiranía en cuestión de años, o de una sola generación, veamos los ejemplos de los países árabes o la América latina. Cuando una sociedad consiente silenciosa la usurpación de sus libertades y la manipulación, está siendo cómplice silenciosa del crimen mental que se comete a diario con sus derechos y sus legados inmateriales, y está condenada a desaparecer, o a transformarse en una versión deforme y macabra de sí misma. Ese proceso deformador y transformador a la baja, siempre termina por manifestarse en regímenes tiránicos o autarquías, sea bajo la forma de movimientos integristas religiosos, o de supuestas revoluciones bienintencionadas en un principio, pero asesinas y terroristas contra todo tipo de pensamiento libre o independiente. Los mártires de la razón no han sido pocos en la historia universal, y lo seguirán siendo mientras haya criminales manipuladores en el mundo. La introspección personal es indispensable para una perfecta salud mental y una estabilidad emocional a prueba de bombas, pero siempre desde un punto de vista práctico, esto es, eliminando los procesos inverosímiles, o las mal llamadas reducciones al absurdo, tan frecuentes en los métodos deductivos del posmodernismo mecanicista, y del marxismo recalcitrante de finales del XIX y principios del XX, muy en boga en las fauces de los últimos adláteres del socialismo lineal y de plano rendimiento, que sólo favorece a los miembros del Polivurov y deja a las masas completamente a merced de los miembros del partido comunista. Poder discernir lo sano de lo insano, lo útil de lo inútil, lo bello de lo abominable, es una decisión práctica que los seres humanos con un mínimo de entendimiento, deberían tomar alguna vez en sus vidas. Somos criaturas selectivas, que en base a nuestras experiencias vitales vamos desechando aquello que no nos resulta útil, aunque algunos bagajes existenciales pueden acabar en la melancolía, la acritud de carácter o en la apatía cognitiva del relativismo moral.

Es una batalla que a los campeones de la razón y del método deductivo se les da por perdida, con esos "posmodernos", metidos a filósofos de opereta con largas melenas tibetanas y barbas tipo régimen bolivariano, que han infestado las cátedras de Humanidades con los conceptos retrógrados y recalcitrantes de ideologías socialistas y marxistas, que terminaron por dinamitar por generaciones completas la validez real de los estudios en letras. Disciplinas muy serias, que influían directamente en el devenir histórico y en el pensamiento científico y crítico universal o sociológico, incluso en el derecho penal y similares, la política o la actividad periodística, han sido convertidas en una curiosidad de museo, en una anacrónica carcasa llena de podredumbre y corrupción marxista y leninista, alguien debería proceder a la limpieza urgente, exhaustiva y casi decisiva de esas disciplinas, o asistir al funeral definitivo del pensamiento, y con ello, de toda la cultura occidental. Hemos reducido al absurdo aquello que en la época clásica griega nos dio las llaves de la civilización, nos abrió las puertas del método científico y separó el fanatismo supersticioso del conocimiento exacto, enseñando a los ciudadanos a pensar libremente, lejos de las tradiciones ctónicas de sus antepasados, y del oscurantismo prehelénico, que rozaba lo casi cavernario y heredaba de sus ancestros un miedo gutural hacia las fuerzas de la naturaleza y los cambios de las estaciones, dando forma antropomórfica a fenómenos completamente explicados por el razonamiento que los hizo la primera potencia mundial y derrocó al Imperio Persa en época de Alejandro Magno. Sin este enorme descubrimiento, la Roma republicana de Catón y Sila no hubiera prosperado a la Roma imperial de Augusto, de Tiberio o de Séneca y el pérfido Nerón, o la época plateada de Vespasiano, Tito y Domiciano. Sin ella, la civilización occidental no hubiera llegado a todos los rincones del mundo, y gran parte de la Humanidad hubiera seguido viviendo apartada de los avances modernos, tratando de explicarse por qué sus dioses no los escuchan, incluso realizando prácticas salvajes, como el canibalismo o los sacrificios humanos... la increíble aportación de la razón al mundo es inmensa, no nos podemos desembarazar de ella como si fuera la inmediata responsable de nuestros males y nuestros pecados actuales, relacionados más bien con un problema de decadencia moral generalizada, que con razones que se escapan a las vacías palabras de falsos filósofos, falsos sociólogos, falsos periodistas y falsos moralistas, trabajando todos para seguir consiguiendo subvenciones del Estado, y contaminando las aulas con su presencia parásita y nulo sentido de la responsabilidad. El tiempo del comunismo ha pasado, como ha pasado el tiempo del capitalismo neoliberal, hay que buscar nuevas fórmulas que den a las gentes sencillas una razón para seguir luchando, hay que erradicar la corrupción de las escalas del poder y hacer análisis exhaustivos de la salud mental de muchos mandatarios mundiales, porque algunos podrían estar siendo enfermos cerebrales crónicos dirigiendo un país. Al poder establecido le interesa hoy en día una masa ignorante, una masa desinformada a pesar de las vías ingentes de información disponibles, soltando nubes de humo permanentes y falsos rumores sobre el día a día, para generar expectación en un público que no sabe realmente qué es verdad o qué es mentira. Mientras tanto, en los países de la esfera comunista, cada vez más mermada por la falta de credibilidad y estabilidad económica de sus sistemas de administración o gestión públicas, se abrazan a un pasado que jamás regresará, tratando de minar los cimientos de Occidente, como si eso fuera a resolver sus problemas estructurales y prácticos. Quien tira piedras contra su propio tejado, simplemente invita a sus enemigos a entrar al patio por la puerta trasera... ¿no es alarmante notar que últimamente los movimientos integristas, terroristas y paramilitares extremistas han cobrado una fuerza inusitada en el planeta? Quizás los poderes fácticos permitan la existencia de estos grupúsculos para la venta de armamento o la creación de inestabilidad política en los países tercermundistas para abaratar costes en mano de obra o materias primas, la razón más poderosa de todas, o vender armas y sacar el inmenso stock de las fábricas de uso militar, pero esto es un peligro inmenso, ya que, si se deja que estos grupos se organicen mejor y se conviertan en una oleada salvaje de violencia y fanatismo destructivo, puede contagiar en muy pocos años a países enteros, convirtiéndose en un problema no a escala local, sino ya algo a tratar en la OTAN y en las ONU, debido a su extrema gravedad. Antes de que estos enloquecidos y sangrientos genocidas acaben con todo Occidente, o hagan estragos entre poblaciones de civiles inocentes y actos de terrorismo que podrían sacudir a la opinión pública en contra de sus propios gobiernos, facilitando enormemente el trabajo a los yihadistas y radicales para azuzar a las poblaciones inmigrantes contra el "país de acogida", se deben tomar medidas excepcionales, erradicar esta lacra mediante el uso de toda la fuerza y el arsenal disponible, y disuadir a los futuros aspirantes a miembros de guerrillas y mafias clandestinas que el único final posible para estas manifestaciones de odio, es la muerte de todos sus miembros a manos de tropas internacionales, y punto. Muerto el perro, se acabó la rabia, y suena muy fuerte decirlo, pero es así...

En cuanto a nuestros amigos universitarios, pues bueno, habría que expulsarlos indefinidamente de las facultades, comenzar una investigación exhaustiva de los gastos de catedráticos y rectores, o vigilar sus peculios personales, en qué han estado dilapidando las subvenciones para investigación o desarrollo, y nos tendríamos que llevar las manos a la cabeza con la cruda realidad: uso de fondos públicos para compra de bienes inmuebles, consumo de drogas, prostitución, tráfico de influencias... las universidades, sobre todo las cátedras, son el mayor nido de corrupción y decadencia de todo el país, donde las larvas del socialismo leninista crecen y se forman como futuros aberchales, que asaltan las arcas públicas para vivir del obrero, defendiendo que están a favor del obrero. Han sido treinta años de democracia o más, casi cuarenta, en los que esta inmensa baraúnda de adictos al cannabis subvencionados por los partidos políticos de izquierdas -y ahora, por el propio Partido Popular, que ha olvidado su espíritu patriótico, conservador y cristiano para transformarse en neoliberal puro, sin ideologías ni frenos a la usura del poder oligárquico de por medio- ha ido medrando y engordando de las arcas públicas como el inmenso parásito que es, infectando las mentes del resto de los estudiantes y captando miembros a los que estafar con sus mensajes mesiánicos y su "revolución de los trabajadores", que más que revolución, es un asalto a las marisquerías y jamonerías después de una agotadora tarde protestando en huelgas generales en las que ni ellos mismos creen. Estos melenudos kamikazes de las letras, han asesinado las investigaciones retóricas, históricas y políticas o sociales, han arruinado las cátedras de Filosofía y Letras, han "okupado" el rectorado de la Complutense a través del hijo del genocida confeso Carrillo y encima quieren, ni más ni menos, expulsar a todo aquel que no se apunte al carro de los aberchales, amenazándole, invitándole a irse de la facultad, como si los únicos que tuvieran realmente derecho a estar en el campus fuesen ellos, cuando la inmensa mayoría no está ni matriculada en el centro, duermen en las colchonetas del gimnasio y comen en las letrinas del edificio, taponando los pasillos y defecando en los mismos, dejando hedores humanos de varios meses sin recurrir a la higiene personal más elemental y recomendada por los expertos en sanidad y medicina. Es hora de ponerse manos a la obra y echarles a patadas a todos ellos, meter unas patrullas de policía custodiando los edificios más importantes del rectorado y llevar esposado al rector Carrillo ante la justicia, y que testifique por sus numerosos crímenes contra el derecho de expresión, el derecho de libre asociación, el derecho de libre pensamiento, el derecho de libre culto, el derecho de educación igual para todos los españoles, etc. Este señor no ha respetado ni lo más mínimo de diez a catorce artículos de la Carta Magna, y ya es hora de ponerle a disposición del Tribunal Supremo... aunque, gobernando quienes gobiernan, es muy raro que nadie tome medidas al respecto, a pesar de que se confió la mayoría absoluta a Rajoy para terminar con éste y otros abusos inenarrables que, a día de hoy, se siguen cometiendo en la universidad.   

La introspección personal es un proceso íntimo y muy útil para "depurar", actualizar y borrar de la psique todos aquellos procedimientos mentales no válidos, subyugar a nuestra voluntad y decisiones más acertadas los pensamientos instintivos, las tendencias autodestructivas, el hedonismo o la búsqueda del placer individual, por culpa del cual muchísimas generaciones de seres humanos se han corrompido, como las actuales, en la búsqueda de esa autocomplacencia temporal y pasajera, esos nulísimos momentos de evasión artificial en el que el consumismo, las drogas o los barbitúricos y las aficiones malsanas conducen al individuo a una embriaguez mediática, a una estupidez degenerativa y a un animalismo involutivo que le convierte en el bárbaro tecnológico, el descerebrado enemigo de la sociedad civil y actual del que ya hablara en sus escritos Ortega y Gasset. La inmensa responsabilidad que los intelectuales españoles y no españoles tienen delante de sí, es inmensa, por no decir colosal. Todos estos años de dejadez, abandono de las disciplinas humanísticas y del pensamiento, han convertido al mundo en un nido de ratas alternativas y falsamente solidarias, parásitos anti sistema que predican el mesianismo y la "solución definitiva" a todos los problemas del ciudadano medio, del pagador de impuestos, del trabajador por cuenta ajena. Es bastante repetitivo seguir insistiendo en este tema, pero estamos cruzando en España últimamente aguas turbias, y la estabilidad democrática, social y civil corre un serio peligro, si los populismos de extrema izquierda lograran su objetivo final, esto es, derrocar al poder institucional y liberalista económico con tintes masónicos, para levantar el macabro monumento al Polivurov bolchevique de los defensores de un radicalismo que en Venezuela, Corea del Norte, China o Cuba está cobrándose miles de víctimas por encarcelamientos ilegales, torturas y ejecuciones por supuestos "crímenes contra el Estado".  La frialdad, crueldad, ligereza y total indiferencia con la que estos profesorcillos de politología venidos a más y secundados por el movimiento 15-M o los "anti sistema" y terroristas de ETA o el Grapo, regímenes tiránicos de repúblicas bananeras o el reducto del asesino más grande toda Asia, hablan de sus oponentes políticos, de los ciudadanos que no piensen como ellos, de los cristianos, de los demócratas auténticos o de los artistas y pensadores que no defienden "la ceja", es aterradora... ¿qué quieren hacer estos señores una vez entren en el poder, una purga sistemática de millones de seres humanos, como Stalin en el siglo XX o Tol Pot en Birmania? La introspección y el análisis personal de nuestros pensamientos, sentimientos y verdaderas ilusiones, esperanzas y sentimientos, es importantísima para no equivocarse, y ahora más que nunca, es el momento de no hacerlo."       

sábado, 25 de abril de 2015

Nuevo Método Inferencial (y II)


 
"Como prometimos en la anterior y primera parte del post sobre el INM o Nuevo Método Inferencial, desarrollamos un poco más las premisas explicadas en la introducción, abandonando ya por fin los comentarios o digresiones explicativas del "porqué" y "para qué" de esta deducción lógica. Las explicaciones lógicas siempre sirven para adentrarse en un tema, y este es de la suma importancia, y creo yo, a todos los niveles del pensamiento crítico y su evolución en España, en donde los métodos de pensamiento han sido contaminados con terminologías procedentes del panegirismo político y del sectarismo ideológico, algo que siempre, siempre, ha tratado de combatir la Filosofía desde todos los frentes (para ser un libre pensador, lo primero es no dejarse influenciar demasiado ni por unos, ni por otros, además de analizar fríamente los estudios, trabajos y pensamientos de los demás, siempre desde un punto de vista llenos de sentido común y experiencia en diversas disciplinas, recordemos que "no se puede hablar jamás de aquello que no se conoce"). El nacimiento de la Filosofía en la antigua Grecia fue en aras de una libertad de expresión, de una independencia docente y de una rectitud intachables, los primeros filósofos, tanto los socráticos como los presocráticos, y los posteriores cínicos o aristotélicos, estaban rodeados de un "halo" de respetabilidad casi místico, porque sus deducciones trajeron avances sorprendentes en la sociedad clásica y romana, siempre trabajando desde el método deductivo, padre del método científico y de todas las disciplinas más serias que transportaron a la Humanidad a la brillante y avanzada civilización occidental que somos actualmente, la cabeza del mundo, hasta por lo menos los albores del siglo XXI, y que no se apague la llama de nuestra luz, porque podríamos sufrir un retraso cultural aún peor del que llegó con la Edad Media. El INM sigue los patrones iniciales del método inferencial primitivo o deductivo presocrático, pero trayéndolo a los avances de la época actual, a través de los siguientes postulados:

-          Cualquier premisa es verdadera cuando se ha demostrado su fiabilidad y su realidad, esto es, cuando hay pruebas fehacientes de su veracidad. Si no, no es que no sea verdadera, sino sigue siendo una hipótesis o una teoría o razonamiento deductivo, pero no una afirmación de realidad palpable y cognitiva.

-          Cualquier premisa es falsa cuando se ha demostrado su poca o escasa fiabilidad y completa irrealidad, cuando tenemos pruebas de su falsedad. Si no, ocurre como en la anterior premisa, se queda como un razonamiento deductivo o hipótesis, pero no es una negación en sí misma.

-          Para una demostración válida, se han de presentar pruebas sólidas de la misma, bien razonada, expuesta, con los resultados y datos analíticos o de laboratorio fehacientes y aportados por profesionales del sector o tema a tratar, siempre asegurándose varias veces de que no ha habido contaminación conceptual y la imparcialidad es total. Si la exposición no está bien razonada, no debe ser aceptada bajo ningún concepto, so riesgo de caer en un procedimiento cerrado de falsedad.

-          Las demostraciones deben estar perfectamente acotadas, esto es, deben centrarse en el tema o disciplina o pregunta planteada y no perderse por caminos diferentes, porque se debe trabajar el tema en concreto, no derivaciones o deducciones de éste. Se debe buscar una respuesta a una pregunta planteada.

-          Las premisas siempre han de ser tratadas como deducciones lógicas, no como leyes o postulados incluso antes de ser razonadas o expuestas, investigadas o comprobadas mediante los instrumentos analíticos y los medios logísticos o disciplinas adecuadas (estadística, laboratorio experimental, método científico, etc.). Una premisa es simplemente un procedimiento deductivo, no una afirmación verdadera o falsa. No confundamos nunca los términos, en los que muchos filósofos e intelectuales han cometido un craso error, al considerar todo su pensamiento dogma y todas sus deducciones una especie de "doctrina mística" a seguir, eso corre el peligro de contaminación conceptual o de anteponer las opiniones propias a las de un grupo de pensadores serios o una comisión de trabajo preparada perfectamente para resolver la investigación.

-          Deben abordarse siempre temas desde un punto de vista de la utilidad práctica o social, esto es, no hay que responder a todas las preguntas que se planteen por método inferencial o deductivo, abandonando los temas inválidos para cubrir las necesidades del colectivo para el que se trabaje. Si algo no es útil, se deja para cuando realmente lo sea o se necesite abordar desde otros puntos de vista.  

-          La decisión final sobre la veracidad o falsedad de la investigación de cualquier naturaleza, debe estar adecuada al consenso de varios profesionales de una disciplina o especialidad, nunca jamás a los caprichos personales de un solo orador que habla consigo mismo en sus escritos y jamás cuenta con las opiniones ajenas. Hay muchos intelectuales que hablan con la pared, y como esta no les replica, pues se dan por contentos y producen toneladas de "papel mojado" que no sirve para nada. Eso no es útil, pierde su veracidad y su objetividad.

-          Si una premisa o postulado queda incompleto, pues no puede terminarse su razonamiento, al no disponerse de las herramientas, las experiencias personales o los datos estadísticos necesarios para llegar a una conclusión válida. No debe ser desechada, sino pospuesta según el procedimiento citado anteriormente.

-          La verdad de una premisa, o su mentira, queda determinada por su utilidad, por su veracidad comprobada y por su credibilidad, siempre que haya quedado bien explicada, razonada o argumentada, y previamente demostrada.

-          El razonamiento o deducción de una premisa es verdadero cuando se apoya en pruebas válidas y herramientas de investigación adecuadas (laboratorios, estadísticas, encuestas no falseadas, datos informáticos o matemáticos, etc.), en un erudito que sea competente en la materia de la que habla, y que no contamine el mismo con sus opiniones personales, sea imparcial y haga un trabajo inferencial apropiado e independiente.

-          Una deducción o inferencia, tiene que pasar por el razonamiento adecuado para llegar a buen puerto, y apoyarse en pruebas sólidas, sino, pasa a ser una hipótesis, pero no puede decidirse todavía si es verdadera o falsa (ya que su veracidad y credibilidad no han sido del todo comprobadas). El no llegar a una conclusión válida sobre un tema, no demuestra que éste sea una falsedad, sino que no puede colegiarse o llegarse a buen puerto con las herramientas disponibles, por lo cual, debe investigarse otro asunto o dejarse para después.

-          Un razonamiento es adecuado o verdadero cuando el que lo expone está acreditado o documentado suficientemente en una materia, área de conocimiento o especialidad, tiene una carrera profesional contrastada y una credibilidad auténtica, independientemente de lo bien que hablen los demás de ese "sabio" (porque en España hay muchos sabios de taberna, y muchos adictos al púlpito, pero ninguno está verdaderamente entre los que realmente deberían trabajar por la comunidad civil y su bienestar).

-          Una investigación debe basarse en un tema en concreto, no perderse en temas derivados, divagaciones escolásticas o deducciones incorrectas, o catalogaciones y opiniones personales, estamos tratando con una inferencia o deducción lógica, no con un tratado sobre la moralidad o las tendencias políticas de un "erudito polarizado". Cualquier contaminación ideológica o de opinión, invalida completamente la investigación, por concienzuda y profesional que haya sido ésta. La tesis o hipótesis seguiría en su estado de proposición, y no de inferencia deductiva.

Creo que con estos sencillos postulados, hemos explicado perfectamente de lo que estábamos hablando, aunque el temario en sí podría desarrollarse muchísimo más. La verdad, ese concepto subjetivo del que hoy en día nadie en absoluto tiene interés alguno, debería ser la búsqueda más activa de todos los estudiosos y eruditos de Humanidades, que hoy en día son una especie en peligro de extinción, debido a la presencia miserable de politólogos aberchales y sociólogos de extrema izquierda contaminado las aulas, las cátedras y deshumanizando aquello que es un patrimonio universal y exclusivo de toda España. La primera potencia mundial del razonamiento deductivo y gramático se ha reducido a una escombrera de charlatanes marxistas, de politólogos greñudos y coribantes necrofílicos que, agitando su melenuda cabellera, exhalan por sus apestosas fauces la basura programática y problemática de su partido o formación politizada y completamente condicionados por sus líderes de dudosa procedencia aberchales, idiotizan a nuestra juventud con conceptos completamente equivocados acerca de la verdad, esa verdad a la que debemos la máxima virtud y el máximo respeto de tiempos pasados. Una sociedad en la que la mitad de la población activa es funcionario público, o que tiene políticos adictos a las mesas electorales y la permanencia indefinida en el poder, sin relevo generacional alguno o sin seriedad en la toma de decisiones o medidas para frenar el paro y la corrupción, aumentando hasta el infinito el gasto público, y esperando que los "brotes verdes" salgan por sí solos, es una sociedad enferma. Una sociedad que piensa que la universidad y la carrera superior es la única salida laboral mejor y la opción más viable para su juventud, es una sociedad enferma de soluciones prácticas, no puede haber centenares de ingenieros, y un sólo operario de grúas obedeciendo sus órdenes. Una sociedad que mata a sus infantes mediante el aborto, estando necesitada de una natalidad urgente y una auténtica expansión demográfica para el relevo generacional más desesperado para mantener sus cuentas bancarias y su financiación pública, es una sociedad avocada a desaparecer. Una sociedad que predica en el desierto medidas maravillosas para frenar la marginalidad, la inmigración desordenada y la invasión étnica incontrolada, es una sociedad marchita, sin defensa alguna frente a los grandes problemas de la Europa actual. Una sociedad que se baja los pantalones siempre que un separatista, aberchale o miembro de extrema izquierda levanta su voz contra el legado tradicional y encima le aplauden o le dan subvenciones estatales, es una sociedad de miedosos compulsivos, de gente cobarde que es fiera con los que la defienden, y muy blanda con los que la amenazan. Una sociedad que crea juventudes cuya única esperanza es hacer oposiciones para un cargo público, en vez de fomentar la iniciativa privada o las pymes, es una sociedad avocada a una ruina total en el curso de un par de generaciones, sino pone remedio privatizando sectores públicos y limpiando las filas administrativas de presencias indeseables, como "liberados" sindicalistas o vagos integrales que llenan las plazas del Estado, y que llevan cobrando sueldos astronómicos una auténtica democracia completa. Una sociedad con un 33% de funcionarios en su población activa, y con apenas un 32.5% de empleados en el sector privado para sacar adelante a jubilados, parados, pensionistas de baja por enfermedad y funcionarios públicos, es una sociedad en clara bancarrota... ¿seguimos sacando los trapos sucios, o empezamos a salir de la caverna platónica y nos ponemos en marcha hacia un futuro mejor? Las cifras están ahí, pero las maquillan, las silencian, nos hablan de que "todo va bien" o de que "al final lo que importa es la economía"... ¿y ustedes, qué piensan de todo ello?¿Mejor ni pensar siquiera, mejor dejarse llevar por estos incompetentes y soberbios legisladores?

Todavía estamos a tiempo de frenar la barbarie, comenzando a pensar por nosotros mismos, comenzando a trabajar por una autentica formación buena, de calidad, por un futuro brillante, prometedor y que legue a las generaciones futuras, porque estas ya están completamente echadas a perder, una España mejor y más apetecible y cómoda para todos. Trabajar duro por un mañana mejor es una motivación muy noble, no exenta de peligros, obstáculos y gente dispuesta a hundirnos en la miseria, porque vivien muy bien del cuento, y succionan hasta los últimos recursos disponibles subiendo los impuestos hasta el infinito y coaccionando a su electorado con promesas incumplidas y maniobras extrañas, evos del famoso "síndrome de la Moncloa", el cual parece afectar mentalmente a todos los candidatos una vez se sientan en el sillón de nuestro "despacho oval". Pero no es sólo una tarea en las urnas, es una tarea personal, de responsabilidad sobre nuestros pensamientos, actos y manera de hacer las cosas. Somos responsables y culpables, sí, completamente culpables y responsables de lo que le ocurre a este país, aunque nos cueste reconocerlo todos los días, echando la culpa a otros de todos nuestros males y calamidades diarias. Nosotros tenemos el poder de cambiar las cosas, siempre desde una perspectiva sana y no violenta, sacando del sillón a los corruptos, protestando por las iniciativas injustas, llenando las calles de la movilización ciudadana de verdad, contra los gerifaltes aberchales, contra el terrorismo, contra la chulería extremista, contra la marginalidad y la delincuencia reinantes, castigando en las urnas a quienes no hacen nada por nosotros, y dejando de apoyar a imbéciles integrales, que lo único que hacen es decir mucho, y no hacer nada en absoluto. Nosotros podemos enderezar el árbol torcido, dando a los jóvenes una educación basada en el esfuerzo y el sacrificio, en la responsabilidad. La libertad tiene un precio, y ese precio aún no lo hemos pagado suficientemente. No sabemos ser libres los españoles, como no sabemos administrar el uso del "voto útil"o del análisis serio de los candidatos electorales, qué prometen y la auténtica credibilidad de sus actos y manera de vender sus campañas electorales. Nosotros podemos dejar de abandonarnos a nosotros mismos, de no creer en nada, de dejarse llevar por tendencias completamente manipuladoras y dañinas para nuestro legado cultural e histórico, y aceptar que tenemos una gran responsabilidad como pueblo, como nación y como cultura mediterránea. Deberíamos ser ejemplares, un faro que iluminara el mundo y todos los países latinoamericanos, que a su vez deberían ser fuente de inspiración y concordia para toda la Humanidad. Pero no lo son, ¿qué está fallando, nuestra educación, nuestros líderes, nuestros compromisos internacionales, la justicia, el poder civil, las instituciones, los gobernantes? No, estamos fallando nosotros, y eso es la única verdad. Comencemos por nosotros mismos, como decía el sabio hindú Tagore, y como predicaban nuestros ancestros griegos, to on."