martes, 14 de abril de 2015

Fanatismo vs Tradición Mediterránea?


 
"Una vez más, volvemos sobre nuestros pasos para recordar el legado de nuestros ancestros clásicos, los cuales nos advirtieron ya en tiempos pretéritos de las consecuencias de un comportamiento desordenado, subdesarrollado o mal encaminado moralmente, debido precisamente a que ellos mismos fueron testigos directos de las maldades y bondades de sistemas democráticos o tiranías en pleno proceso de desarrollo y evolución, cuando los pensamientos y las ciencias y las artes estaban en nacimiento, en la noche misma de su aparición y bases más simples. La Grecia clásica nos informa, así mismo la República romana y el sistema imperial posterior, de una evolución de las estructuras políticas, sociales y administrativas que alcanzan su máximo esplendor durante la época augusta, para comenzar con su lento declive hacia la "edad de plata" imperial, cuando el Imperio de Occidente empieza a declinar y las migraciones germánicas a llevar inestabilidad a todas las fronteras del mundo conocido, así como propiciar la decadencia de Europa grecorromana y la entrada en la Edad Media, en concreto, en el Bajo Medievo. Las características únicas de esta situación geopolítica e histórica, impone a todos los estudiosos de este momento histórico una serie de casualidades y paralelismos con los tiempos actuales, sobre todo en cuanto a la decadencia de los valores institucionales, del legado cultural recibido de nuestros padres, y del sentido de la existencia mismo del ser humano como criatura inteligente y heredera de unos valores inmateriales imperecederos, como son el concepto de la trascendencia, o la familia y el respeto por las raíces históricas y culturales de la civilización a la que pertenecemos. Los pensadores griegos de la antigüedad clásica trabajaron muy de cerca en materias tales como pedagogía, sociología, ética, filosofía deductiva, pensamiento crítico, estética, oratoria, biología, morfología, gramática, literatura, poética, astronomía deductiva, etc., llegando a conclusiones que aún hoy en día resultan sorprendentes, incluso hasta con los medios de investigación y tecnología de la que disponemos actualmente (si pensamos en que los antiguos hablaron de la existencia de los átomos, después ratificada en el laboratorio, resulta hasta estremecedor su capacidad de raciocinio e impresionante momento de evolución que supuso para toda la Humanidad). Estos pensadores no trabajaron con el total apoyo de sus coetáneos, sino que eran víctimas directas de los sectores críticos y conservadores de la sociedad, hasta el punto que algunos de los políticos y tiranos de su tiempo, los ponían en la cárcel o los ajusticiaban, acusándolos de sedición, rebelión contra el poder establecido, o como a Sócrates, por "corromper a la juventud", nada más lejos de la realidad. El gigantesco avance de la sociedad actual, de toda nuestra civilización occidental, no puede explicarse sino es por la intervención de estos pensadores en la historia clásica, irrumpiendo y rompiendo moldes en medio de la atrocidad y la barbarie supersticiosa aún reinante en los países mediterráneos de la época más grande de la historia helena. El abandono de la "caverna platónica", precisamente el concepto más elemental introducido por Platón para definir el paso de la ignorancia y la creencia en dioses olímpicos castigadores y autoritarios o inspirados por la imaginación del vulgo y los miedos ancestrales a las fuerzas de la Naturaleza, al de una visión adulta y madurada del reino de la Creación, basado en la observación directa, el método deductivo y la libre asociación de ideas, los procedimientos de razonamiento lógico que fueron los padres del "método científico", tan irrefutable hoy en día, que casi roza lo herético. Pero el proceso degenerativo de la sociedad clásica grecorromana, especialmente desde las migraciones germánicas, que eran tribus en una sociedad basada en la economía nómada del saqueo o el espolio a otros grupos más sedentarios y civilizados, nos trae un oscurantismo y un "pacto de poderes" entre la propia Iglesia, los nuevos gobernantes germánicos y sus clanes guerreros y los herederos del Imperio, así como de las futuras familias burguesas de respetarse mutuamente, a cambio de mantener sometida a la población civil a una ignorancia total de las cosas del mundo, y someter todos los destinos y voluntades de los siervos a las decisiones del sistema feudal, el de vasallaje y el del respeto del más fuerte, esto es, del que tenía mejores mesnadas o ejércitos a su servicio para someter a los demás. Hay especialistas e historiadores muy serios, que ya ponen el grito en el cielo anunciándonos que estamos en la antesala de otra Edad Media, esta vez a través de una barbarie tecnológica, esto es, personas que tienen a su alcance medios sofisticados y armamento muy puntero, pero no tienen la menor idea de cómo fabricar o hacer funcionar desde cero uno solo de estos ingenios, salvo unas pocas élites instruidas que estarían al servicio de los "señores de la guerra" o gerifaltes al frente de las instituciones o de los estamentos sociales y económicos del planeta, en permanente lucha o conspiración los unos contra los otros... ¿no resulta esto tremendamente familiar y parecido a la disposición y jerarquía usada por Al Qaeda, por los Hermanos Musulmanes o Boko Haram en el África meridional, Irak o la frontera de Siria por los miembros del Estado Islámico? Cuidado, porque tampoco los países "civilizados" nos libramos de esta decadencia popular, de esta ignorancia reinante, de esta "analfabetización inducida" del populacho, especialmente interesante para los poderosos, políticos y administradores de la sociedad actual. Estos puntos son muy oscuros, pero imprescindibles para tratar de entender qué está sucediendo en el planeta en estos mismos instantes.

Conectar a la Grecia Clásica con el momento actual es volver a las raíces mismas de nuestra historia y cultura occidentales, y nos da las claves necesarias para comprender el proceso decadente que está teniendo lugar en este mismo momento en toda Europa, EEUU y en los restos de los países miembros de la URSS. Esta comprensión está basada en la observación de críticos y pensadores, de intelectuales que ya están comenzando a lanzar advertencias a los presidentes de los gobiernos mundiales, de la OTAN o de la ONU que no estamos marchando por el camino correcto, que hemos abandonado los valores inmateriales en pos del relativismo moral y del laicismo mecanicista, y ese materialismo existencialista, sumado a la negación de la trascendencia y de la cosmogonía del ser humano a través de su historia natural y escrita, es un error que pagaríamos con creces, especialmente ahora, que el Islam y los movimientos tribales más radicales se están haciendo con el control de naciones enteras, convirtiendo a los inmigrantes en potenciales terroristas que puedan agredirnos en cualquier momento y en cualquier lugar. Estos momentos históricos siempre han ocurrido, pueblos o tribus con una expansión demográfica creciente, tienen a su disposición una numerosísima población hambrienta de recursos naturales, riquezas y bienestar que no están a su disposición, pero que ven por los medios de comunicación en Occidente, produciéndose el llamado "efecto llamada", con el que millones de ellos ya han saltado la frontera mediterránea buscando un futuro mejor del que ofrecen sus países de origen y nacimiento. No negamos que muchos de ellos vienen huyendo del hambre, la guerra y la falta de oportunidades, pero algunos de ellos son "agentes" encubiertos de los regímenes bananeros y autoritarios que precisamente propician esa situación insostenible, esa intolerancia casi homicida y sectaria radicalista hacia sus semejantes, y quieren imponerla por la fuerza en los países de "acogida". Debemos ponernos serios con este tema, ya han empezado los ataques terroristas generalizados por parte de muchachos y muchachas procedentes de barrios marginales y sin oportunidades o ganas reales de integrarse en la sociedad europea, o bien porque sus propios congéneres no les dejan, o bien porque sus propias creencias religiosas o legado cultural les impiden "mezclarse con los paganos y perros infieles". Esto obliga a replantearnos completamente el asunto de la inmigración magrebí y africana desde un punto de vista más sórdido, y preguntarnos si el concepto del "país de acogida y solidaridad universal", no ha sido una estratagema de los grupos elitistas para desestabilizar la sociedad y concentrar aún más el poder en manos de esas logias masónicas y centros de inteligencia internacionales, financiados por el tráfico de drogas y la venta de armas en todo el planeta, un negocio que les aporta millones de dólares en beneficios limpios y completamente libres de impuestos en el "mercado negro". el mundo islámico no ha tenido ninguna "primavera árabe", ni la tendrá jamás, mientras los principales imanes coránicos y facciones del islamismo moderado (chiitas, sumnitas, sufíes, etc.) no se planteen hacer el primer concilio ecuménico de su historia, y planten firmemente las semillas de la verdadera y sana interpretación de sus sagradas escrituras, preceptos y dogmas de fe de una manera moderna, clara y alejándose de las premisas del radicalismo salafista o de las redes de captación de terroristas suicidas y muyahidines, que campan a sus anchas por todo el Magreb. No soy yo el que dé ese paso, soy simplemente alguien que opina desde un país con cierta libertad de expresión, tienen que ser ellos los que se den cuenta de su error, comiencen a trabajar de verdad por sus respectivos pueblos y culturas y pongan entre rejas a los responsables de Al Qaeda o los Hermanos Musulmanes, diciéndoles claramente lo que piensan de ellos, como ya han hecho Egipto, Siria o países de mentalidad mucho más moderna, inclusive la propia Jordania. Pero esta tarea de renovación a nivel mundial no sólo depende de ellos, sino también de nosotros, y de los mandatarios mundiales, porque las élites mundiales económicas han estado muy interesadas en desestabilizar estas zonas tercermundistas con vistas a obtener mejores precios en las materias primas que, como el petróleo, los diamantes o el coltán para las nuevas tecnologías, o incluso el comercio ilegal del opio, han aportado beneficios y dividendos millonarios a los especuladores financieros y tiburones de Wall Street, el FMI o el Banco Mundial, que tienen un grandísimo negocio con el sistema de préstamos a los "países emergentes", el cual consiste precisamente en que los pagadores siempre sean lo suficientemente solventes, y los morosos, jamás salgan de su deuda financiera, un sistema de control bancario que asegura a los inversores un total dominio sobre la política exterior, interior y los movimientos bursátiles a nivel mundial... ¿para quién trabajan realmente los especuladores inmobiliarios y financieros? ¿Porqué Fort Nox no tiene ni una décima parte de las reservas de oro que decía tener en el pasado? ¿Dónde ha ido a parar todo ese oro? ¿Quiénes mueven realmente la economía mundial, y adónde ha ido todo ese dinero desaparecido de las cuentas bancarias de todo el planeta? ¿Acaso alguien lo tiene depositado de por vida en "paraísos fiscales" insospechados, los cuales aún no han sido ni catalogados? Los especialistas en conspiraciones hablan de una "élite detrás de la élite", una especie de estrato social por encima de los círculos de corporativas y mesas de accionistas, que son los verdaderos dueños de todo este negocio, y que tienen fortunas capaces de comprar varias veces un país como España... ¿es esto cierto, o fruto de la imaginación de mentes calenturientas y ex comunistas obsesionados con el capitalismo relativista actual? Quién sabe, pero cuando el río suena, agua lleva. Pero eso es una tarea que no nos corresponde a nosotros saber, ni siquiera investigar, porque podríamos abrir la "caja de los truenos" sin haber resuelto siquiera ninguno de nuestros principales problemas.

To on, como decían los griegos, lo que es, debemos centrarnos en la esencia misma del problema, que somos nosotros mismos... ¿cuántas veces hemos usado términos como "esto yo lo arreglaba en veinticuatro horas", o "que me dejaran a mí el poder", o "si tuviera yo un puesto como el de ese impresentable, se iban a enterar"? Vaya, este país está lleno de "salva patrias", pero ninguno de ellos ha sido descubierto aún. Son panaderos, electricistas, aparejadores, albañiles, médicos, dependientes de alimentación, etc. Todos son "corruptos" menos ellos. Dime de qué presumes, y te diré de lo que careces, reza un famoso refranero popular. Trabajar de verdad por el cambio moral, político y social o cultural de una civilización como pueda ser la occidental, no es una tarea baladí, ni se hace de la noche a la mañana, ni en veinticuatro horas, como Lope de Vega y sus escribientes llevaban a veces sus obras de teatro al escenario tras una noche de juergas y borracheras en las calles de Madrid de la época imperial, entre tabernas y mujeres de mal vivir. No, esta tarea es sencillamente titánica, un desafío del que pocos, muy pocos países occidentales sabrán salir en el día de mañana, y seguramente, algunos desaparezcan el proceso de cambio radical que ya ha comenzado. España amenaza con ser uno de los "desaparecidos", pero no por culpa de sus políticos, de su farándula retrógrada y marxista, o de sus intelectuales de trajes rancios y aspecto similar al de un crítico gastronómico con el estómago sobredimensionado por los numerosos atracones en mesones y garitos de Arturo Soria, que abundan tanto como chalets de lujo en el Encinar de los Reyes madrileño, o en las Rozas. Amenaza desaparecer no gracias a sus administradores gubernamentales, más preocupados por "hacerse la foto" o de los últimos sondeos de opinión o intención de voto, que en eliminar leyes ridículas, como la Educación por la Ciudadanía de Rodríguez-ZP o la fútil Ley del Menor, o la del Aborto, o la Memoria Histórica, que legislan insensateces como la defensa de los monos primates, cuando no hay ni monos españoles en Gibraltar, precisamente porque los trajeron los marineros ingleses y se sabe que son del Norte de África, de Libia o del Congo, sin ir más lejos. Amenaza desaparecer no por culpa de la docencia o los profesores de escuela de este país, que enseñan a los alumnos las materias obligatorias que los sectarios partidistas ofrecen como alternativa a las materias de Humanidades, Ética o Religión, impidiendo en algunas comunidades autónomas que los niños estudien en su idioma oficial, que es el castellano, prefiriendo dar clases de Corán y Árabe que de Literatura o Gramática española a sus propios vástagos, y luego se extrañan que se metan terroristas del Estado Islámico. Tampoco se irá al garete España en manos de los sectores marginales de la sociedad, como gitanos no integrados, mafiosos de toda nacionalidad, traficantes de armas, proxenetas o ladrones violentos y sin entrañas algunas, que entran en las casas con sus propios ocupantes, repartiendo balazos a todo bicho viviente y pegando hasta el perro que vigila la entrada, no, la delincuencia siempre ha existido, y siempre existirá, son los policías las verdaderas víctimas, pues según detienen a uno de estos bichos reincidentes, la ley impone que se les suelte por "falta de pruebas" o por "procedimiento causal indebido" o por "mala redacción del informe pericial"... viva la justicia española, oiga, y sus leguleyos histriónicos, adictos al whisky y a los sobornos de la mafia. España desaparecerá en manos de los propios ciudadanos, que consienten todas estas injusticias, que llevan a sus hijos indiferentes a colegios públicos en donde se suprimen las asignaturas del pensamiento crítico o la libertad de elección y la esperanza en una vida ultra terrena, que se prohíbe hablar español o se exaltan los valores del Islam, en vez de los valores propios y el inmenso legado cultural mediterráneo y occidental; desaparecerá en manos de votantes apáticos que dejan caer su papeleta sin pena ni gloria a favor del bipartidismo sectario y andalucista cerril, de los malversadores de fondos públicos, de los sobrecitos de comisiones por prevaricaciones varias y de los legisladores soberbios de aspecto rimbombante y andares valliestáticos. Estos mismos ciudadanos que consienten todo esto, ni más ni menos. Esta nación no tendría ni la mitad de paro, pobreza, marginalidad, precariedad laboral, inseguridad ciudadana o disgregación separatista y aberchale pro etarra o terrorismo islámico sino hubiera consentido a sus gobernantes, administradores o leguleyos actuar de este modo, si hubiera salido a las calles cada vez que sus derechos hubieran sido violentados, sus tradiciones atacadas, o sus hijos víctimas de las especulaciones partidistas y sectarias. Esta nación sería la verdadera heredera del proyecto de Adolfo Suárez, jamás hubiera entrado en el poder Felipe González Márquez, ni Zapatero, ni Rajoy Brey, porque jamás se le hubiera apoyado en las urnas engañados de una irrealidad en la que vivimos muchos españoles.  

Aún estamos a tiempo, siempre lo he dicho  y siempre lo defenderé, porque mientras tengamos un ápice de libertad o de garantías de poder actuar en las urnas contra estos impresentables, antes estaremos más cerca del volver al camino recto, y alejarnos de las tinieblas de la ambición, la pobreza y la marginalidad en la que nos tiene sumidos. Pero debemos ser lo bastante responsables como para recoger con el máximo respeto el legado occidental, tomarlo como el inmenso y precioso tesoro que es, aunque aceptando las otras culturas y diversidades étnicas del mundo, aunque no a costa de perder la identidad propia, y con los pilares de la cultura y la educación más excelsa y completa, levantar los cimientos de un nuevo mundo, de una Europa más brillante y longeva que la decrépita versión decadente a la que estamos acostumbrados. Podemos hacerlo, tenemos mejores herramientas culturales, históricas y fronteras muy seguras si nos ponemos todos a trabajar en un mismo fin. Debemos eliminar a las mafias internacionales, cofradías del robo o la estafa, células comunistas o aberchales, ponerlos a disposición judicial y que cumplan las condenas completas, en base a la gravedad de sus crímenes, y ni derechos humanos para los verdugos, ni olvido total para las víctimas de semejantes atrocidades. Tenemos que poner coto a la especulación financiera y masónica, cerrojos a las transacciones millonarias en cuestión de minutos, a las fluctuaciones provechosas para algunos pocos y terribles para millones de países en vías de desarrollo, y vigilar muy de cerca a las fábricas de armas, que son las principales responsables del suministro de arsenal a estas bandas y células del terror en todo el mundo, y si es necesario, cerrarlas para siempre. Debemos educar políticos honestos, gobernantes justos y auténticos estadistas, que conviertan a este mundo en el paraíso del bienestar, la salud y la paz mundial que muchos predican, pero que pocos aplican. Sí, habrá un nuevo "orden mundial", pero no el que esperan las élites multimillonarias, de hecho, algún día el dinero y la especulación no tendrán sentido alguno, y desaparecerán. Sí, desaparecerán los misiles atómicos y las centrales nucleares, porque... ¿para qué las necesitamos en realidad? ¿No hay ya en desarrollo generadores de fusión atómica, completamente operativos y que no generan residuos radioactivos de isótopos de uranio enriquecido? Sí, desaparecerán los tiranos del planeta, los fanáticos con ametralladora, los habladores mentirosos y los separatistas arribistas... ¿y acaso no sobran en un mundo moderno todos esos enloquecidos lacayos del miedo y del terror? Sí, desaparecerán los grandes patrimonios, la riqueza será distribuida más justamente y no existirán familiar capaces de acumular el presupuesto de varios países en sus cuentas corrientes. Los que eran ricos vivirán peor, pero los que eran pobres, jamás volverán a pasar hambre, y eso es lo justo, lo bueno y lo bello. Sí, no habrá empresas multinacionales con presupuestos ciclópeos, o agencias espaciales volando por los aires con explosivos todo aquello que no les conviene, o universidades que igualmente guardan en sus sótanos todo lo que no encaja con la "versión oficial". To on, que dirían nuestros antepasados grecorromanos, y no hay más."   

martes, 31 de marzo de 2015

Semana Santa: Un Tiempo para Meditar sobre Jesús de Nazaret


 
“Llegado el tiempo de semana santa, muchos españoles inician su primer periodo vacacional del año, si bien algunos de nosotros permanecemos en la capital madrileña, realizando nuestras habituales tareas laborales y profesionales. Durante esta época de descanso y meditación, todavía algunos ciudadanos prefieren el verdadero sentido de estas fiestas, que no es otro que el del fervor religioso, la demostración de su fe personal en una serie de tradiciones cristianas católicas, que se remontan a los finales del Imperio Romano y al comienzo de la civilización occidental, ni más ni menos, hasta casi dos mil años atrás en el tiempo se remontan estas raíces culturales y nacionales. La evangelización cristiana de la península ibérica, así como de todos los territorios imperiales, no fue una realidad sino hubiera estado la infraestructura comercial y mercantil naviera de Roma, que desde el Tíber gestionaba todas las riquezas y beneficios de la conquista militar y la inmensa maquinaria administrativa del emperador, beneficiada precisamente por el sistema social romano, el de la esclavitud, una injusticia total desde el punto de vista de la modernidad actual, y que actualmente, algunos países islámicos tienen como un negocio boyante y sobresaliente en todo el Magreb y el centro de África. Pero no hemos venido aquí a hablar de historia grecorromana, ni de administración imperial en tiempos de los Augustos, sino de la persona más trascendente e importante de la historia universal, Jesús de Nazaret. Es curioso ver a millones de ateos, votantes convencidos del PSOE, IU, Podemos o similares coger el coche a Sevilla y meterse de lleno en las procesiones, cofradías, pasos penitenciales o festejos solemnes de la “semana grande” como ellos mismos dicen, y ponerse como costaleros las imágenes a las espaldas, soltando soleares como unos descosidos, o migrar a sus pueblos natales a “ver las procesiones, como todos los años”… ¿es esto una broma del destino, una falacia mediática, o un caso de “doble moral” plenamente establecido? Sí, es cierto que hay mendrugos integrales plenamente convencidos de su ateísmo, que atacan a las procesiones con actos vandálicos, hacen pintadas en las iglesias o queman imágenes o roban reliquias del patrimonio nacional para venderlas en el mercado negro, pero eso son casos aislados, miembros del yihadismo juvenil de Ceuta y Melilla, o bien aspirantes a aberchales que se inician en pequeños grupos radicales y universidades de corte extremo izquierdista, como la Complutense o la Universidad Autónoma de Madrid, que posee ingentes hordas de aberchales y castristas convencidos contaminando sus aulas y facultades desde hace décadas. La devoción o el cristianismo de estas gentes sencillas y de formación escasa, es más bien limitada, sino inexistente, ellos van a sus festejos y tradiciones locales como el burrito que marcha a comer del cajón del pienso en su cuadra, ni más ni menos. Y eso es todo. Ni creen en el mensaje de Jesús, ni leen la Biblia, ni les importa lo más mínimo Dios o el prójimo, que para eso está el partido con sus subvenciones y ayuditas, ni más ni menos.

No podemos pensar en el cristianismo como una costumbre, ni como una “herencia casposa”, como dicen los comunistas aberchales y chavistas de Podemos, el cristianismo es algo más profundo, más vivo, más trascendental. No hay que conformarse con ir a misa, realizar unos ritos litúrgicos llamados sacramentos y creer en el mensaje de Jesús, debemos vivir conforme a ese mensaje, y vivir conforme a ese mensaje, no es hacer unas liturgias, rezar unas oraciones persistentes y comulgar como un bendito, para después salir por la puerta del templo y seguir con una vida de pecador, malversador de fondos públicos y relativista moral indecible. El borreguísimo ciudadano es uno de los males mayores de esta sociedad decadente, el que se conforma con lo que dicen los partidos políticos, los medios de comunicación, los artistas famosos, los habladores de tertulias de contenido inútil, los programitas de Tele Cinco, los magazines de futbol, etc., etc. Este procedimiento legal de descerebramiento perpetuo ha conseguido precisamente lo que los mandatarios del sectarismo político querían, llevarnos hacia la decadencia moral y conceptual, a la falta de criterio propio, a perder la autonomía del pensamiento libre y completamente independiente de los productos ilusorios que nos venden a diario, como las nuevas tecnologías, los video juegos, el fútbol, la TV, los mensajes de falsa moralidad, el colectivo LGTB, y mucho más… esta destrucción sistemática de la sociedad no es más que un foto montaje a gran escala, echar tierra sobre alguien que vino al mundo para traernos la verdad espiritual de la Humanidad, y que al lado de Buda, Zoroastro o los filósofos griegos, es una de las personalidades, sino la más importante de todas, de los últimos milenios… ¿y qué es lo que hemos hecho de Su mensaje, de Su palabra, de Su intención de acercarnos más al Creador, a Dios mismo, de establecer un pacto permanente con nosotros y Él mismo? Olvidar, eso hemos hecho. Ahora que la Semana Santa llega a todos nuestros hogares, que pensamos en la “escapadita” a ese parador nacional o a ese balneario para quitarnos los dolores de espalda de la tremenda jornada de meses y meses trabajando en la oficina por un sueldo escaso y contra viento y marea, nos hemos olvidado de lo más importante, de Jesús de Nazaret, de su palabra, de su mensaje. Pero no basta con vivir una Semana Santa de procesiones, de liturgias y de pasos cantados con soleares, hay que vivir todas las semanas de nuestra vida restante con la devoción y la santidad que Él nos pidió tuviéramos, y os recordamos, vivir como Él dijo, no ir a misa todos los domingos y ya está. Es mucho peor el cristiano de práctica y no creencia, que el ateo de convencimiento y corazón noble, creedme. Porque el delito del primero es mucho mayor que el del segundo, que aunque no cree en nada, tiene un código ético y moral a prueba de bombas. La relación con Jesús de Nazaret es algo personal, intimo, pero también debe estar relacionado con un sentido crítico de la realidad y el concepto de trascendencia gobernando el barco de la vida confesional. Es muy común encontrar gran devoción en aldeas apartadas y en puertos de montaña de la Sierra Norte, pero eso no es fe, es miedo a lo desconocido, ignorancia contenida, tradición escolástica y pobres ignorantes sometidos por la convicción perenne del que, a falta de una formación digna, se agarra a los dogmas para dar sentido a una vida demasiado simple como para tener respuesta a nada en concreto. Al menos la Iglesia les da una base moral y una esperanza en la trascendencia, que llena sus vacíos espirituales, les da respuestas concisas a las preguntas de la vida y les aparta del salvajismo y la barbarie de una sociedad medieval que se guiaba por el instinto y la ley del más fuerte, algo que está regresando por desgracia a los países musulmanes desde el auge del yihadismo radical.

Vivir a Jesús de Nazaret, es vivir en la ley del amor universal, del perdón a tus semejantes, de la esperanza de una vida nueva en la tierra, y de la trascendencia tras el tránsito al Más Allá. Es esperanza, es curación del espíritu y descanso del cuerpo, porque ofrece la tranquilidad y la estabilidad necesaria para afrontar sin problemas y con total tranquilidad los obstáculos diarios, evitando las tentaciones mundanales y los placeres terrenales, como la infidelidad a tu pareja, el consumo de drogas, el alcoholismo, el tabaquismo, etc., etc. La ley del nuevo pacto con el pueblo de Dios es una ley viva, una palabra viva, que sólo toma forma cuando el creyente tiene la convicción de que Jesús está en su vida, y es en la Iglesia católica, y no en otras sectas de dudosa legitimidad, en donde los fieles pueden y realmente tienen la inmensa oportunidad de encontrarse a sí mismos dentro de un ambiente sano y conocer de verdad a Jesús. Es muy común hoy en día ver, aprovechando la inmensa crisis de Fe y moralidad que hay en España pulular grupúsculos como los testigos de Jehovah, los protestantes evangélicos o similares vendiendo sus bondades y el “cristianismo verdadero” a los cuatro vientos, tratando de venderte de nuevo a Jesús, pero desde un prisma completamente distinto, el de la secta que se aprovecha de un mensaje de amor y esperanza para hacer dinero entre sus incautos acólitos, a los que sablea impunemente de su erario personal para beneficio y enriquecimiento de sus pastores, predicadores y líderes espirituales, los cuales viven una vida muelle y desahogada con las dadivas económicas de sus fieles, que convencidos de que lo hacen por una causa justa y honrada, convierten a su pastor en un “empresario de la fe” potentado y con un patrimonio a veces multimillonario. Qué tristeza ver a estos pobres diablos, que como no encontraban la paz en la Iglesia tradicional, han buscado “otros modos” de ver a Cristo, y simplemente han caído en las redes de sectas económicas y mediáticas, que empobrecen a sus fieles y aún más, los privan del libre albedrio y de la libertad de elección sobre sus destinos personales y sus vidas. No negamos que la Iglesia católica ha protagonizado no pocas crisis o escándalos, como el caso de los sacerdotes pedófilos en Irlanda o en la propia España, y gracias a Dios, el Vaticano los ha puesto en manos de la justicia y los ha destituido de sus tareas apostólicas y privilegios sacerdotales como miembro de la curia, pero eso no quiere decir que todos los miembros de la jerarquía eclesiástica sean pedófilos, o corruptos, o manipuladores y mentirosos o miembros del sectarismo político o amantes del poder y el dinero. Cierto es que, si Jesús levantara de nuevo al cabeza y se dejara ver en el mundo por segunda vez, los obispos, cardenales, arzobispos y similares serian destituidos uno tras otro por su opulencia, otros no, quizás amonestados, y la estructura eclesiástica y mediática del Vaticano sería parcial o totalmente desmantelada, no lo dudo ni un momento. Pero de eso a que Jesús consideraría al Vaticano la imagen de la “babilonia decadente” como predican los pastores protestantes desde sus púlpitos y con pases de bailes rockeros o corales afroamericanos, hay una grandísima diferencia. Llevan usando ese recurso retórico desde Martín Lutero, y eso ya ha pasado completamente de moda… además, trata de hablar con un protestante de Fe y de doctrina católica, y siempre estará buscando los fallos a la doctrina de la Iglesia, reiterando siempre “adoráis al Papa, tenéis una jerarquía, etc., etc.” Vaya. Qué mal informados, qué ignorantes de la realidad. Dicen que adoramos al Papa… ¿cuándo se ha visto al sucesor de Pedro como una deidad viviente? Jamás. Dicen que adoramos ídolos e imágenes de santos… ¿cuándo hemos visto a un santo o a la Virgen igual que un Dios? Nunca, son intercesores, patronos, protectores, pero no deidades o fetiches. Dicen que idolatramos a la Virgen como Madre de Dios, cuando es sólo una mujer mortal… ¿acaso no hay una intencionalidad sexista en todo ello, de poner a la mujer por debajo del hombre en todo momento, y rechazar la maternidad divina como símbolo del gran papel que desempeña la mujer en nuestra sociedad como incubadora de la vida? Era una mortal, pero una mortal que ejemplifica las virtudes cristianas y de acuerdo con la tradición eclesiástica y ecuménica. Los protestantes niegan la tradición… ¿acaso debemos enterrar dos mil años de historia y teología o evolución de concilios ecuménicos y adaptaciones a los tiempos, para dar paso a la “libre interpretación” personal de los textos bíblicos, como predicaba Lutero? Bien, en la facción protestante, eso ha provocado precisamente la división en baptistas, evangélicos, luteranos, amish, mormones, y un sin número de confesiones menores, que como los cristianos ortodoxos o los coptos del norte de Etiopia, han dividido la Iglesia universal en cismas y más cismas, simplemente por los problemas de interpretación o la aceptación o no de textos bíblicos o tradiciones rituales y apostólicas.

No debemos negar sin duda la devoción sencilla y sincera de muchos protestantes de buena Fe y mente despierta, que usan el sentido común y tratan con respeto a sus homólogos de otras confesiones cristianas, pero siempre pecamos, tanto unos como otros, de tratar de anteponer nuestras tradiciones confesionales al verdadero mensaje, que es la Palabra de Jesús. La nueva ley del Señor trae la frescura del pacto sempiterno, la saciedad del que busca esperanza, la fortaleza del que lucha en la vida de manera humilde, sencilla, directa, sin trabas a sus semejantes, del que vive en el amor universal y en una filantropía inmensas, pero cuidado… hay cristianos convencidos que han ido ilusionados y dispuestos a todo a evangelizar a tierra extraña, en donde moran otras culturas tribales o civilizaciones, y podríamos estar ahí ante uno de los grandes errores de la Iglesia en la historia de la humanidad. Han muerto muchísimos misioneros a manos de islámicos, representantes de grupos tribales que viven aún en la edad de piedra y guerrillas comunistas macheteras en la selva hispanoamericana, pero realmente debemos cuantificar si, al centrarnos en llevar el “mensaje divino” a otros pueblos, hemos sido demasiado dejados con nuestras ciudades, países y continentes occidentales o herederos de la cultura grecorromana. El predominio anglosajón sobre el mundo civilizado desde el siglo XIX y gran parte del XX es incuestionable, en detrimento del legado universal mediterráneo y de la inmensa cultura europea desde el Renacimiento hasta nuestros días, un legado que los burgueses y adinerados masones de EEUU desprecian, porque muchos son de ascendencia judía, otro protestantes convencidos, y otros ateos redomados. Ante el despertar de China como potencia mundial, la negativa del comunismo bolchevique a morir del todo como ideología de masas y el terrorismo yihadista, el mundo tiene muchísimas tareas pendientes por resolver, y muchas asignaturas por aprobar por fin de evaluación. Por primera vez, el cristianismo no es visto con buenos ojos por la sociedad laica, que prefiere favorecer a los colectivos abortistas, pro gays y pro lesbianas, hablar del “calentamiento global” o vendernos nuevas formas de espiritualidad orientalista o meditación trascendental, especialmente desde la década de los sesenta, unido al fenómeno mediático de los gurús del “nuevo milenio”, hablando de ovnis, extraterrestres y toda la parafernalia del chiringuito pseudo trascendental que nos inunda desde unos años hacia atrás. Todos tratan de vendernos una trascendencia falsa, una trascendencia que procede de las acciones, pensamientos y opiniones de unos hombres y mujeres que dicen “estar conectados con entidades superiores” o “ver tu porvenir en las estrellas y en las cartas del Tarot”. Otros dicen que debemos ser vegetarianos, no comer carne de animales y ser muy hippies, muy ecologistas, muy “new age”… ¿a quién debemos creer en realidad? ¿Quién de todos ellos trae el mensaje de redención y esperanza que tanto tiempo llevábamos esperando?

La respuesta es sencilla: Jesús de Nazaret. Algunos protestantes de mente despierta se centran en este hecho, y no están tan desencaminados a pesar de todo, y hay muchos cristianos, los llamados Neo Catecumenales, que aceptan volver a la esencia misma del cristianismo primitivo, que es centrarse en las palabras y las parábolas del Hijo de Dios, que vino al mundo para hablarnos de un testimonio único, y no son sus milagros, sus enseñanzas o sus signos la esencia, sino el amor con el que nos habló y nos perdonó, a pesar de clavarlo en un madero como recompensa por sus actos y por su predicación. Pensemos en la presencia extraña y sobrenatural de un hombre, el hijo de un carpintero que, de repente, se persona en un momento histórico convulso de la historia universal, habla de unos conceptos revolucionarios que cambiaron para siempre a la Humanidad y desafía no sólo la Ley de Moisés, sino la estructura misma de la sociedad clásica grecorromana y de toda la civilización universal… ¿es el mensaje de Cristo lo que propició la caída del Imperio, lo que trajo el oscurantismo del Medievo, lo que nos llevó hacia la ignorancia, la Inquisición y la creación de los estamentos sociales, como predican los comunistas más cultos y convencidos del marxismo recalcitrante, como predican los miembros de Podemos? No, esos acontecimientos formaban parte del destino mismo de la Humanidad, y ese destino es algo que todos compartimos durante todos los días de nuestras vidas, y todas las horas que luchamos por un mundo mejor, algunos traicionan este legado, y buscan el beneficio propio o el enriquecimiento, por eso vienen las guerras o las desgracias al ser humano, pero no por culpa del Señor. Tenemos el libre albedrío, la libertad de elegir, y eso implica que haya justos e injustos, buenos y malos, corruptos y gente de conducta intachable, el trigo mezclado con la cizaña. Un cristiano no puede vivir con miedo, codicia, resentimiento o envidia, eso es un pecado existencia, pero es como viven muchos que se llaman a sí mismos “creyentes”. Qué bonito es decir “si yo creo, pero que no me toquen la moral, porque no respondo de mis actos”. Vaya, soy cristiano, pero mucho cuidadito conmigo, ¿eh? O estos que dicen “creo en Jesús, pero no creo en los curas pederastas y en la Iglesia que se enriquece con los pobres”… amigo mío, sino vas a la Iglesia, es que no eres creyente. O esos que se ponen de rodillas en la misa, y rezan como poseídos por el espíritu santo en gracia apostólica, y luego, según salen del templo, le dicen al pobre que pide en la puerta que desaparezca de su vista o se ponen a hablar con su móvil de trescientos euros con el agente de Bolsa para seguir dando pelotazos y engañando al pueblo llano con especulaciones financieras de fin de semana. Vaya amalgama de pecadores y falsos cristianos estamos hechos, ¿verdad? Antes de buscar la pajita en el ojo ajeno, debemos comenzar a trabajar por nosotros mismos, recordad en las palabras de Jesús de Nazaret, ése que todos crucificamos y colgamos a morir de un madero, debemos mirarnos en el espejo y decirnos “yo soy un mal cristiano, un pecador, un mentiroso miserable, un hipócrita despreciable que finge algo en lo que no cree, pero que puede mejorar y cambiar, con ayuda del Señor”.  Es un ejercicio terrible, lo sé, pero es algo que yo hago de vez en cuando, y creedme, me devuelve de nuevo al camino, porque me arrepiento continuamente de mis errores.

Somos pecadores, lo sabemos, no somos perfectos, también lo sabemos, pero la diferencia entre un cristiano de verdad y un cristiano “al uso” o “por legado tradicional” es que el cristiano de verdad busca cumplir la esencia del mensaje, de la Palabra, de llegar a cambiar su vida, y de que Él le ayude en la tarea. Hay algo que dicen los protestantes que es una verdad incuestionable: sin la ayuda de Dios, no hay conversión posible, no hay cambio en la vida, no hay camino autentico de salvación. Pero se olvidan mis pobres diablillos adictos a la Biblia de una cosa aún más importante: tú debes ser el que abra las puertas de esa transformación, o no habrá cambio alguno en tu existencia, y esto no significa que vayas a ser un cristiano intachable alguna vez. Somos imperfectos, no estamos creados a partir de una materia incorruptible, ni ángeles ideales flotando y cantando en un éter incólume y omnisciente. Esa clase de criaturas ya fueron creadas, y precisamente una de ellas fue la inmediata responsable de la corrupción y la maldad en todo el Cosmos, por simple envidia hacia el ser humano, la criatura más preciosa de la Creación. No niego que pueda haber, y de hecho debe haber, otras civilizaciones y culturas extra planetarias, pero eso no es un asunto que nos deba concernir ahora, o al menos, en estos tiempos actuales.  El momento de contactar con ellas ya llegará, cuando seamos capaces de superar nuestras grandes trabas humanas y moralidad superficial y amar a nuestros hermanos, los habitantes del planeta Tierra como una gran familia universal, y los demás a todos los demás. Vemos que no ha llegado el tiempo, que realmente la fruta no está madura, que queda muchísimo por hacer.  Ni yo, ni tú, ni nadie de los presentes o los que leen estas líneas somos o seremos los grandes testigos del tiempo de los tiempos, cuando el Salvador regrese y venga para reconciliar a la gran familia humana con el resto de la Creación, a juzgar a vivos y muertos. Cuando los protestantes me hablan del gran arrebatamiento, cuando supuestamente nos lleven al Cielo a los “elegidos” y la Tierra caiga en manos del Maligno, blablablá y blablablá, pienso “qué atrevida y pueril interpretación de las revelaciones contenidas en las Escrituras, qué infantil, incompleta y completamente arbitraria”. Ni la tierra caerá en manos del Maligno, y vendrán los ángeles celestiales a sacarnos del apuro, ni Juicio Final, ni peras con boletos rellenos. Somos nosotros el momento, somos nosotros el lugar, somos nosotros el juicio, que será al final de nuestras vidas, en donde todo mortal es juzgado por sus actos y separado el trigo de la cizaña. El juicio universal es ya, en el momento mismo que una persona hace su tránsito al Más Allá. Por eso debemos cambiar nuestras vidas, porque cuando llegue el momento de morir, ya no hay marcha atrás. Todo lo bueno y malo que hayamos cosechado tendrá sus repercusiones en la existencia ultraterrena, como las tiene en la propia vida terrenal. Pensemos en ello, que Jesús de Nazaret nos tendió una mano inmensa, que Dios mismo se hizo carne para enseñar a los sencillos y los humildes aquello que los “doctores de la ley de Moisés” no quisieron enseñar, ya que vivían muy bien de las ofrendas del templo y de su estatus social como guardianes de la tradición escrita en Jerusalén. Habían convertido la casa del Señor en un reducto de mercaderes, políticos y conspiradores contra el propio pueblo, en vez de predicar la paz, el amor universal y tender su mano a los desdichados y los desfavorecidos… ¿no somos igual hoy en día que los miembros del Sanedrín, que prefieren mirar a otro lado con las desgracias ajenas, ya que decimos estar muy ocupados con las propias desdichas y las propias existencias de cada uno?  Traicionamos a Jesús todos los días, y todos los días un cristiano de verdad trata de ver en qué se ha equivocado, y suplica al Padre por su redención, por su perdón, tratando de no volver a caer en los mismos errores de siempre. Ahora, cuando retumben los tambores de Semana Santa, espero que penséis un poquito en esto que escribo, si os sirve de algo en realidad. Que no por ser costalero y cantar una soleá inmensa, somos más cristianos que otros, o mejores personas que los demás, no seamos fariseos, sino seguidores de Jesús, y como Él dijo “quien quiera seguirme, que coja su cruz y me siga”.      

jueves, 19 de marzo de 2015

Educación y Generaciones Futuras: Futuro Imperfecto?


 
“Muchas veces, los que han sido padres y madres se preguntan acerca del futuro de sus hijos, qué les espera, qué les depara el futuro, qué hemos mantenido del legado de nuestros progenitores, qué valores les hemos inculcado, qué hemos querido transmitirles de cara a las siguientes generaciones, y las consecuencias de todo ello. Muchos padres dirán que la educación recibida por sus vástagos es impecable, que van a cursillos de música, idiomas, hacen deportes y actividades extraescolares, etc. Pero la realidad es muy distinta de lo que nos andan vendiendo estos “padres modélicos”, los cuales tienen a sus hijos las veinticuatro horas lejos de ellos, y si tienen medios económicos, la educación real de los suyos cae en manos de criadas y empleadas del hogar, que realizan sus tareas lo mejor posible, pero sin preocuparse demasiado el cómo sale criado el descendiente del que la contrato, porque… ¿no están para ello los padres? Curiosamente, la integración de la mujer a la vida laboral, la precariedad de los salarios mínimos en este país y la dependencia extrema de las contrataciones y la temporalidad durante la crisis inmobiliaria –que ha beneficiado a muchos especuladores, y ha puesto a muchísimas familias españolas y no españolas de patitas en la calle por desahucios masivos y embargos hipotecarios, aunque lo niegue el Gobierno Central, principal aliado de la banca especulativa y masónica-, ha conseguido lo que nadie se esperaba, chicos que, cuando salen de clase o de sus centros educativos marcados por una pésima enseñanza o sistema educativo, están prácticamente solos en sus casas, aunque la presencia alternada de los dos progenitores, normalmente en turnos laborales complementarios, trata de asegurarse que sus descendientes no permanezcan mucho tiempo solos, echándose a las calles con amigos indeseables o gamberros urbanos, que campan a sus anchas gracias a una Ley del Menor completamente injusta, que les permite cualquier tipo de actividad delictiva sin consecuencias graves hasta alcanzar la mayoría de edad. Los padres de niños pequeños, optan por el comedor y las guarderías preescolares como medio indispensable para tener a estos niños en un ambiente escolar lo más amplio posible, que les aleje de la posibilidad de verse sin sus padres y a merced de cualquier gamberro en una ciudad llena de actos vandálicos, delictivos y grupos de camorristas, aspirantes a carne de presidio y bandas organizadas. La soledad real de muchos de estos niños y niñas, que para sentirse integrados en su vida cotidiana recurren muchas veces a agruparse en “pandillas” de amigos o incluso en tribus urbanas, les impulsa a ser un objetivo fácil de las redes mafiosas locales e internacionales, a través de la captación de nuevos miembros de sus organizaciones criminales a través de la calle, internet o adolescentes con historiales policiales muy densos, pero con un don de liderazgo bueno que les permite atraerse la simpatía de todos estos muchachos.

La soledad de estos niños y niñas, pasa también por la increíble influencia de los “lideres” de sus grupos de amiguetes y pandillas escolares, que determinará para el día de mañana los modelos de comportamiento moral y social o de interacción humanos que aplicarán de cara a sus relaciones laborales, personales y cotidianas. Los ejemplos a seguir ya no son los padres, que apenas tienen contacto con ellos, sino los “amiguetes”, y normalmente, los más “populares”. Mal ejemplo es el que un adolescente inexperto ante la vida puede tomar de otro, y normalmente, los “populares” son “los que se atreven a hacer cosas de mayores”, o “los que más pueden”, y esto hace que todo entre en el circulo vicioso del mal ejemplo, la canalla pandillera y el gamberrismo urbano más descarado. Si el grupo de “amiguetes” no tiene patrones de pandilla delictiva, sino que es simplemente una asociación de jóvenes con gustos afines y tendencias de ropa o costumbres parecidas, estamos ante un fenómeno de “tribu urbana”, algunas de ellas menos peligrosas que otras, pero si el grupo posee un “chico popular”, entonces estamos ante un proceso degenerativo similar al que seguían los cavernícolas más tribales al seguir al más fuerte guerrero o cazador, algo completamente incompatible con la sociedad civilizada, que no entiende del uso de la fuerza o de la violencia barata para la solución de sus problemas más complejos. El aislamiento de estos jóvenes, del que los padres no tienen la culpa, y el profesorado de la LOGSE y el actual bachillerato se desentienden completamente, especialmente en los casos de “mobbing” escolar o acoso de las pandillas a los chicos más dotados para el estudio o para las aptitudes cognitivas, crea un círculo vicioso que, desde los años ochenta hasta la actualidad, ha venido forjando una generación con una pérdida de valores morales y humanos asombrosa desde un relevo padres a hijos que ha mutado y transformado muy negativamente esta sociedad. Nuestros padres, los de la generación del Régimen franquista, eran mucho más sanos y respetuosos con sus semejantes moralmente hablando que nosotros, tenían una fe en el sistema y en las fuerzas del orden y el Estado, pero nosotros asistimos desengañados a la corrupción generalizada de los poderes públicos, a la podredumbre institucional, a la decadencia de los valores y las tradiciones nacionales, y todo ello, fomenta precisamente que el legado generacional se deteriore, incluso sea aniquilado completamente en el curso de unas pocas décadas… posteriores a nosotros, la famosa “generación Niní” (diminutivo de “ni estudio, ni trabajo”), esgrime una serie de síntomas decadentes y bastante decepcionantes heredados de sus progenitores, esto es, la generación X, a la que yo mismo pertenezco. Algunos educadores, tutores y maestros o asociaciones de padres ya han puesto el grito en el cielo, agrupándose para criticar la destructiva labor educativa del Estado sobre nuestros hijos, y muchos escritores e intelectuales serios han denunciado ya la malísima calidad de nuestra enseñanza, que crea oleadas de inútiles integrales, los cuales muchos de ellos siguen en la enseñanza pública porque no tienen esperanza de encontrar jamás un puesto de trabajo, en detrimento de la excelencia de nuestros matriculados de superior intelecto y de la futura oferta laboral en el mercado de trabajo nacional. Sí, hay muchos con el bachillerato “terminado”, o incluso con estudios universitarios de Filología Inglesa, Ciencias Políticas o Sociología y Periodismo, pero seamos realistas… ¿todo eso para qué sirve, si no hay suficiente oferta laboral para esas actividades, y todos acaban optando por hacer oposiciones al empleo público? ¡Sobran millones de funcionarios en toda España, y estos universitarios sólo piensan acceder a la administración pública como única solución a un empleo fijo y estable!

Una realidad muy cierta es que las expectativas personales de estos muchachos son nulas, saben que, con su formación y la situación del mercado laboral, no hay demasiadas salidas en la empresa privada, salvo contrataciones temporales y precarias en tareas para las que no han estudiado, o para las que ellos se consideran “demasiado preparado para trabajar de esto o aquello”. Bien, ¿no han pensado ustedes que hay millones de inmigrantes y extranjeros trabajando precisamente en aquello que todos vosotros no quisisteis en época de bonanza trabajar? Ahora es demasiado tarde para echarse atrás, y esas plazas laborales están ocupadas por gentes de fuera… ¿los echamos a todos para tratar de darle un empleo a ustedes, que a lo mejor no lo harían con el interés y las ganas de sus homónimos extranjeros, salvo algunos muy necesitados por su situación económica o familiar tras la crisis? Demasiado tarde para ello, los que están aquí, han hecho su vida y su patrimonio o han enviado divisas a sus países de origen, seguirán trabajando aquí y beneficiándose de aquello que ustedes consideraron demasiado malo para sus avanzados conocimientos estudiantiles. Los que poseen una carrera universitaria como ingenierías superiores o disciplinas científicas, son captados por empresas del espectro internacional para puestos de relevancia, sacados de sus países de origen y ofertados con un buen sueldo y una buena carrera profesional, pero esos son una minoría privilegiada, y un sueño inalcanzable para la mayoría de estudiantes universitarios. Porque aceptemos la realidad, en España no hay un sistema educativo eficaz, que garantice una integración a las necesidades de un mercado laboral que necesita más que nada especialistas de mantenimiento técnico y oficios, esto es, los auxiliares salidos de la Formación Profesional. Hay demasiados médicos, abogados, ingenieros y ejecutivos empresariales, pero faltan electricistas, fontaneros, electrónicos, mecánicos o especialistas en maquinaria industrial. Y esos suelen ser un porcentaje muy elevado de la población estudiantil en los países europeos, tales como Alemania, Inglaterra, Francia o los países escandinavos, que aseguran unos estudios orientados a la colocación profesional, además de unas prácticas en empresas del sector, para que los propietarios de fábricas y cadenas de montaje o talleres seleccionen desde el principio a los futuros candidatos a ser sus trabajadores o plantilla. Pero las universidades y centros de educación superior de España no sólo se enfrentan a esta masificación de alumnos de calidad media o reducida, sino que también el inmenso peligro de que las redes aberchales de extrema izquierda, que captan a sus nuevos miembros precisamente entre los sectores poblacionales más jóvenes y débiles en cuanto a experiencia vital –lo que les hace más sensibles a las premisas revolucionarias y supuestamente altruistas que esconden estos peligrosos movimientos paramilitares y de corte chavista- está latente dentro del campus universitario, en el que por ley las fuerzas de la ley no pueden entrar debido a ridículas cláusulas introducidas por el Código Penal socialista de los años ochenta y una reforma judicial que politizó completamente nuestras instituciones penitenciarias y policiales, asegurándose las “castas políticas” que ellos mismos no serían los primeros imputados y candidatos seguros a entrar en prisión, debido a sus corruptelas y redes de extorsión económica, como bien nos han demostrado los últimos juicios sobre los ERE´s de Andalucía, la trama Gurtel o las “tarjetas black” de Bankia. Estos captadores chavistas y líderes del actual partido Podemos, han madurado precisamente en las aulas de politología, sociología, humanidades y materias “poco densas”, en las que unos alfeñiques mentales como los cachorros del comunismo y el socialismo, después de meterse en cuatro o cinco carreras y no aprobar ninguna sola, incluido el magisterio básico o el universitario, pueden medrar. Pero estos parásitos sociales no son pioneros en estas tácticas, ya usadas por sus precursores de Izquierda Unida dentro de las universidades del Régimen durante los sesenta y setenta, haciendo el mismo procedimiento de captación y reclutamiento dentro de las facultades y el consiguiente “lavado de cerebro” al que someten a sus futuros aberchales y terroristas antisistema. Una redada multitudinaria en una sola de estas facultades, no sólo descubriría gente extraña y no matriculada viviendo literalmente gratis de la universidad, sino armamento oculto en sus sótanos, propaganda ilegal contra el Estado y hasta redes de contacto con células etarras y peligrosos asesinos infiltrados entre el colectivo juvenil y estudiantil nacional. Hasta se sabe que hay células pro yihadistas en las facultades, pero eso es harina de otro costal, y jóvenes magrebíes inteligentes que completen con éxito sus estudios universitarios, son una minoría casi legendaria y una leyenda urbana sin demostrar. Todos estos peligros forjan una maraña de insatisfacción, desarraigo y mal entendimiento del verdadero panorama social, económico y político del espectro socioeconómico por parte de la siguiente generación, especialmente entre quienes no han accedido aún al mundo laboral, y les crea una sensación de marginalidad, falta de confianza en sus posibilidades y el convencimiento de que no están preparados para nada en la vida, y que deben buscar mejores salidas en el ámbito europeo o internacional, especialmente, nuestros talentos y nuevos valores, aquellos que de verdad han destacado en aquello que emprenden y que son los primeros en sus promociones universitarias. Pero seguimos con el problema de fondo, los miles y miles de doctorados “sobrantes”, cuya formación no es la que precisa el mercado profesional, a falta de titulados medios laborales, esto es, como en Alemania, los salidos de la Formación Profesional, mediante programas de integración laboral dependientes de las empresas del sector, la innovación tecnológica y la puntera inversión en talentos y empleados, que no “jóvenes emprendedores”, cuando sabemos que las pymes en España son numerosísimas, pero las estadísticas revelan que su vida media en el sector empresarial o el tejido corporativo es limitada, no superior a uno o dos años, y siempre con medios deficientes y problemas de liquidez privada. Alemania crea empleo útil, productivo y un modelo empresarial basado en una contratación selectiva casi desde los centros educativos, lo que proporciona a los jóvenes un aliciente para la búsqueda activa de empleo, sumarse a los programas de formación profesional y a la sensación de pertenencia a un sistema privado y laboral, que no sólo promociona, sino que integra perfectamente y aplica la formación que ha dado al futuro trabajador de cada multinacional germana. En EEUU, Reino Unido y otros países nórdicos el sistema de formación es muy similar, y la integración eficiente del modelo laboral y la productividad de sus trabajadores, muy alta, al menos, en lo que fueron las últimas décadas del siglo veinte antes de la burbuja inmobiliaria. El problema de la base moral y espiritual de toda Europa es un problema secundario en estos países, en los que al menos, la juventud tiene un porvenir brillante, aunque sus jerarquías políticas y sus centros de educación estén infectados por el relativismo moral y el laicismo mundial. En este país, el problema es doble: carecemos de las infraestructuras educativas necesarias para hacer frente a una reconversión del sector profesional, en donde el exceso de universitarios es otra excusa barata para tener las cifras del paro juvenil desinfladas o reducidas, además de una plaga de descreimiento y falta de moralidad completamente forjada por las instituciones educativas, infiltradas y parasitadas por los colectivos separatistas aberchales. Desoír las reales necesidades de la nación, como hace el Gobierno Central de Rajoy Brey, es desoír el peligro inmenso de crear otra “generación X”, o incluso un modelo mucho peor, que no sólo haya heredado las pegas y lastres marginales de los progenitores, sino que promueva aún más la decadencia del sistema y la lenta desaparición de las naciones occidentales, presa fácil para países magrebíes de islamismo radical, que ya bullen y hacen sonar sus tambores de guerra pensando en que Europa, por fin, está lo bastante dañada como para comenzar su “yihad” global y someter a la cuna de la civilización a la destrucción total de sus raíces, esclavizar a sus enemigos mortales, que somos nosotros, y barrernos de la faz del planeta. Imaginemos un siniestro futuro en el que la luz de Occidente se apagase, y sólo quedasen Asia y EEUU como faros herederos de una rica tradición cultural de un continente completamente destruido y sometido por la fuerza por radicales marxistas y tarados mentales yihadistas, muy propensos a quemar bibliotecas, matar “infieles” y destruir el patrimonio histórico de toda la humanidad.

Todo esto tiene arreglo, todo esto tiene solución, pero debemos comenzar por controlar lo que nuestros hijos hacen, con quién se juntan, de quien reciben la formación y qué educación están recibiendo, y lo  más importante de todo, comprometernos a educarlos nosotros, porque sin el modelo de unos padres responsables y comprometidos, el futuro no está garantizado. Aun no es tarde para parar en seco, mirar hacia atrás y comprender todos los errores que hemos cometido, ya sea por dejadez, molicie o falta de perspectiva. Aun no es tarde, podemos solventarlo, vigilar de cerca los movimientos de nuestros jóvenes, y educarlos en el respeto, el esfuerzo y el sacrifico, la superación personal y en los valores inmateriales, que son los que hacen precisamente grandes a una civilización, y son los que realmente garantizan la continuidad de una especie o una raza o etnia en concreto. Seamos realistas, del norte de África nada bueno puede venirnos ya, porque la civilización islámica está en retroceso y declive desde hace siglos, y no nos aportan nada útil, si acaso, el intento fútil y desesperado de unos bárbaros por conquistar por la fuerza del terrorismo y la violencia sin sentido aquello que nuestros padres defendieron y levantaron a lo largo de diez mil años de historia escrita. Pensemos en lo útil, en lo bueno y en lo bello, desestimemos a esos idiotas integrales populistas, que predican en mentes débiles y susceptibles de ser engañadas una salvación en la que ni ellos mismos creen. Protejamos a nuestros jóvenes de las sectas, de los grupos delictivos y marginales, del mesías político, de los “salva patrias” de cabellos alargados y camisas del Carrefour. Pensemos en la herencia cultural y trascendental milenaria de Occidente, el inmenso tesoro que debemos preservar y transmitir a las generaciones venideras, y hablarles de la inmensa importancia, casi sobrenatural, de aquello que ocurrió en Atenas en el siglo V antes de nuestra era, cuando un hombre llamado Sócrates consiguió separar superstición de misticismo, y razón de superchería, revelándose contra la ignorancia de su tiempo y fundando la Filosofía y las ciencias exactas con el método deductivo. En aquella época, la Humanidad entera comenzaría a salir de la “caverna platónica”, no hagamos justo todo lo contrario, regresar a un mundo de sombras y subdesarrollo, en donde un terrorista con kalasnikov decide de nuevo que la Tierra es plana, y que es el centro de toda la creación. Demasiado hemos avanzado ya y demasiado hemos descubierto y progresado, como para que unos descerebrados aberchales o islamistas nos traten de arrojar a patadas de nuevo a la caverna de la ignorancia, por ello, debemos empezar a actuar ya y a tomar medidas, especialmente con nuestra juventud.”    

    

viernes, 27 de febrero de 2015

El Debate Sobre el Estado de la Nación: una Farsa Irritante


 
“Es de todos sabido que el debate del Estado de la nación es una de las más prestigiosas y tradicionales maneras de comprobar la buena marcha de este país en los últimos decenios, si bien comenzara su andadura con las polémicas diatribas que, en su día, protagonizara Felipe González Márquez en el Congreso de los Diputados con su oponente y futuro ganador de las elecciones generales del año 1996, José María Aznar. Era un contexto muy diferente al que ahora tenemos, el PSOE tenía una mayoría “ajustada” desde el fracaso electoral de la última legislatura, sin las mayorías absolutas que permitían al “corralito andaluz” hacer de Andalucía su cortijo, y con España lo que buenamente le daba la gana. Filesa, Malesa, Time Sport, el escándalo de los hermanos Guerra, el GAL y la caída masiva del empleo, junto a la crisis económica en la que se hallaba sumergida la nación desde el año 93, año de los famosos “contratos basura”, cuyas nefastas consecuencias se hacen sentir aún hoy en día, junto con la entrada masiva de inmigrantes como mano de obra barata, algo iniciado por el PSOE y secundado en secreto por el PP, harían de los debates un escenario indispensable para favorecer el cambio electoral, desgastar al buque del socialismo partitocrático y favorecer una serie de reformas, pactos de Estado y privatizaciones del sector público, en el que el “corralito andaluz” ya tenía metidas las garras desde hacía casi veinte años de control total sobre las instituciones y sobre la economía nacional, como nos han llegado los actuales casos y escándalos de los ERE´s fraudulentos de la Junta, algo que llevaba fraguándose desde finales de los setenta y hasta el final de la presidencia de Chávez en la autonomía andaluza, seguido por el señor Griñán, otro gerifalte del corralito, que siguió aun de manera más abusiva las prácticas fraudulentas e ilegales de captación de dinero público y financiaciones a cursos inexistentes para que familiares, cargos de diputaciones y alcaldes del socialismo andaluz se hicieran de oro con el dinero destinado a los españoles en paro y en precariedad o situación de exclusión social. González Márquez sería derrotado, las elecciones del 96 subieron a la presidencia del Gobierno Central a un imbatible presidente del Partido Popular, que necesitara en la primera legislatura el apoyo del “corralito catalán” de CIU, al que perdonaban todos sus crímenes económicos a cambio del silencio de ambos y la complicidad de arrebatar el poder político a sus eternos rivales, así es como comenzaba la primera legislatura del Partido Popular en el poder, con sospechas de haber hecho una limpieza sistemática de antiguos miembros de Alianza Popular en todas sus sedes, inclusive el defenestramiento de Hernández Mancha o del propio líder de las juventudes populares, el señor Vestringe, cabeza visible de Podemos y creador del plan de venganza sistemática contra la democracia en nombre de una ambición desmedida y sin entrañas.

Todos sabemos perfectamente que la legislatura aznarista fue de menos a más, y finalmente de más a menos, cuando un atentado terrorista todavía por esclarecer, el 11-M, cambiaba para siempre la historia inmediata de España y catapultaba a un candidato prácticamente pelele y con una enfermedad mental en ciernes a la Moncloa, Rodríguez ZP. Los oscuros entresijos del atentado de Atocha nos ponen en la pista de que alguien, algún poder en la sombra, que simpatiza claramente con la izquierda española, quería quitar de en medio al PP y ascender de nuevo al sillón presidencial a los socialistas y el “corralito andaluz”, fuera como fuera y al precio que fuera. Los ocho años de Rodríguez-ZP, en los que Rajoy Brey figuraba como presidente de la oposición, fueron los años del pacto de civilizaciones, de la memoria histórica, de las bodas homosexuales, de la destrucción sistemática de la economía y el empleo, bajo presunciones de “paz universal”, “concordia global” o demostraciones antisistema y sentadillas pacíficas, como el inmenso montaje del movimiento que ocupara la puerta del Sol, y finalmente, acabara por conformar lo que ahora conocemos por Podemos, nada más y nada menos, el asalto final de la izquierda aberchale y castrista al panorama político español, muy mermado desde los atentados terroristas aun por esclarecer. En la época de Rodríguez-ZP, el blog conocido como Manifiesto Universalista, que es el que un servidor suscribe ahora, criticaba punto por punto y denunciaba todos los desmanes del poder y la soberbia sectaria y partidista del “corralito andaluz”, que con tal de seguir robando del erario público a manos llenas y estar sentados en los ministerios e instituciones del Estado, consentía los desvaríos de un enfermo mental, que por ocho años sería presidente de una nación, un Calígula consentido, eso sí, por aquellos que perpetraron el oscuro y siniestro atentado que se llevara la vida de doscientos inocentes aquel terrible día del 11 de marzo. Con el tiempo, la estrategia de la “no emoción” de Rajoy Brey le llevaría a perder unas segundas elecciones generales, en las que ya las cifras del paro, la decadencia económica y las excusas simplonas y pueriles del ejecutivo socialista para explicar la burbuja inmobiliaria y su explosión, la cual comenzaría en EEUU y contagiaría a todos los activos tóxicos de las bolsas mundiales, a la que achacaban la culpa de la crisis financiera nacional, que se remonta a la destrucción sistemática de empresas desde la legislatura del 82, precisamente otra socialista, no calaban ya en los sentimientos de los españoles, que miraron de nuevo al Partido Popular, con la esperanza del echar al “bambi de acero” de la Moncloa, poner a alguien sensato y comedido en el sillón presidencial, al menos como parecían las promesas de Rajoy Brey en un principio, permitiendo el establecimiento de una reforma gradual del aparato burocrático, la derogación de leyes inútiles y absurdas como la memoria histórica y el pacto con ETA Batasuna, o la reforma de la Ley del Menor, que permitía que asesinos sanguinarios como los de Sandra Palo siguieran campando a sus anchas por la calle en presencia de los familiares de las víctimas del terrorismo y del crimen organizado o la reincidencia en lo ilegal de la inmensa mayoría de todos ellos. El escenario era perfecto para una victoria electoral histórica, y llegaría en forma de mayoría absoluta, pero cuando el poder de Moncloa fue establecido nuevamente y el Ejecutivo marianista puesto a funcionar, surgieron una serie de ministros, seguidores y consejeros que, tras el misterioso viaje a México de Rajoy Brey en sus primeras vacaciones como jefe del Congreso y representante de todos los españoles, comenzaron a hacer todo lo contrario que habían prometido a su electorado. La tasación abusiva de impuestos a las pymes, la reducción de las pensiones de jubilación o la reducción de éstas, el aumento de los impuestos y todo lo demás, como conservar las directrices del “pacto de civilizaciones”, abandonar a las víctimas del terrorismo a su suerte o dejar a los votantes del Partido Popular completamente huérfanos, era una de las “estrategias rajoyistas” para acercarse al electorado izquierdista de Zapatero, y marginar completamente a los votantes clásicos, en una asesoría delictiva que Arriola, esposo de la insigne presidenta del Congreso en funciones y famosa por jugar al Candy Crush pasando de todo y de todos, haría de la legislatura de Rajoy Brey una de las más escandalosas y bochornosas de toda nuestra historia reciente. Algunos dicen que no hubo rescate, ahora nos enteramos que en 2010 nos cedieron “amablemente” 100.000 millones de euros del BCE bajo condiciones draconianas para “rescatar” las cajas y los bancos o los fondos de los pequeños ahorradores, para evitar lo que hubiera sido el “corralito” español. Inadmisible la gestión de Rajoy Brey, que nos miente descaradamente para conseguir el tiempo necesario, maquillando el rescate de España de “ayuda para la cohesión bancaria”, cuando realmente era una operación similar a la de Grecia, Portugal o Chipre con el FMI.

Bien, ahora llegamos al debate sobre el estado de la nación, y nos encontramos a dos líderes de las mayorías bipartidistas, despotricando el uno contra el otro, lanzándose diatribas y amenazas, sin hablar realmente del país, o sin plantear soluciones cuantificables para un colectivo de los ciudadanos que está harto ya de los numeritos circenses de ambas formaciones políticas, de tal suerte, que el debate apenas tuvo un 22% de audiencia, o muchísimo menos… la responsabilidad de ambos líderes, los de las dos formaciones mayoritarias, es nula con su pueblo, e ignorante de las verdaderas y apremiantes reformas estructurales y laborales, así como sociales y judiciales que necesita la nación. Finalmente, en un acto de soberbia de legislador tiránico y despachando a su rival como un completo inepto, el líder de la formación popular invitó al líder de la oposición andalucista a abandonar el hemiciclo, como si fuese este de su propiedad, algo que el presidente o presidenta de la cámara debería haber advertido al presidente del Gobierno central que no se puede hacer jamás, porque ambos presidentes, el gobernante y el de la oposición, son representantes legítimos de todos los españoles… ¿y qué hacía mientras tanto Celia Villalobos? Jugar tranquilamente al Candy Crush Saga, sin importarle un bledo lo que allí se hablaba o debatía, porque realmente está para pasar el rato, ni más ni menos. Qué vergüenza, señores, que soberana y altanera vergüenza, ver a un líder del país hablando con ese despotismo del síndrome de la Moncloa a un candidato a presidente del gobierno, que es incapaz de hacer otra cosa que hablar de Bárcenas, sin presentar opciones claras a una nueva legislatura, como es típico del PSOE, lanzar diatribas y acusaciones, pero soluciones, ninguna. Rosa Díez estuvo parecida, sin presentar soluciones, se limitaba a atacar a la yugular de Rajoy Brey, que estaba “crecidito” con las salidas de tono de sus oponentes, a los que despachaba sin piedad y mandaba a un extremo del cuadrilátero sin esfuerzo alguno, como si el poder en Moncloa fuese a durarle de por vida. Se hablaba de Ciudadanos de forma velada, la gran sombra que pesa sobre Rajoy Brey, y estaban presentes en la Cámara de los comunes, aunque fuera solo como una futura promesa de esperanza y renovación en un país que ya huele a miseria, corrupción y desesperanza. Mientras tanto, los bolcheviques de Podemos pasaban de realizar sus funciones en la Cámara Europea para dejarse caer por un hotel en Madrid, dando una especie de réplica manipulada al debate, utilizando para ello grabaciones de Rajoy Brey durante su participación en el mismo y poniendo a un Pablito Iglesias perfectamente colocado frente a las declaraciones del presidente del gobierno como si realmente el “verdadero líder de la oposición” estuviera allí, respondiendo a las declaraciones que Rajoy hiciera en un guion bolivariano que no solo ofende, sino que también apesta a castrismo y golpismo marxista recalcitrante. Un individuo mal aseado, impresentable y carente de cultura histórica o jurídica alguna, se atreve a auto proclamarse “verdadero líder de la oposición”… este energúmeno ya da por sentado que será la segunda fuerza más votada en las municipales, cuando los sondeos reales aúpan a Movimiento Ciudadano al tercer puesto detrás del PSOE, y al PSOE como segunda fuerza política. Semejante caradura no se ha visto en años, quizás en decenios, y no paran de salir escándalos sobre este grupo de majaderos aberchales, mientras que el perfil de Albert Rivera no para de crecer y ser aplaudido por millones de futuros votantes. A los seguidores del Partido Popular les queda Vox como alternativa de voto útil; a los de centro, Ciudadanos; a los de izquierda, o PSOE o UPyD… ¿ves, Pablito, cómo realmente hay opciones a tu caradura inmensa y tu corrupción bolivariana? ¿Sabes lo que ocurre cuando se descorcha una botella de champán, inmenso cretino? Que al principio tiene mucho gas y presión, como vosotros, pero luego es sólo un vino ligeramente achampanado. Tuvisteis la ventaja del “elemento sorpresa”, porque la gente no sabía quiénes erais. Ahora lo sabemos todo, absolutamente todo sobre vosotros, quienes sois, con quien paráis y a quien dais dinero, con quien pactáis y a quien obedecéis, a Nicolás Maduro, nada más y nada menos… ¿y esperáis que la gente de bien, los que no son universitarios eternos y decadentes o parásitos sociales como vosotros os voten? No creo que nadie quiera cartillas de racionamiento, tiros en la nuca y represión total, así como supermercados vacíos, lo siento mucho, Pablito. Tu momento ha pasado ya, aunque no lo creas.        

El futuro de la política española aparentemente pende de un hilo, y los aberchales, chavistas y terroristas de extrema izquierda, que han estado atemorizando al colectivo de todos los españoles a lo largo de treinta años largos, casi cuarenta ya de democracia o monarquía parlamentaria, piensan que el momento de “terminar la tarta” ya ha llegado, aunque nada más lejos de la realidad para ellos…   cierto es que la gente está harta de políticos corruptos, de robo del erario público, de mentiras orquestadas, de pactos económicos con las élites y de especulación con las arcas del Estado, pero de ahí a que la gente sea tan estúpida, analfabeta y desleída como en Cuba, Venezuela o Bolivia, hay un abismo. Syriza en Atenas se ha topado de cara con la “troika” que tanto criticaba, y no ha podido aplicar una sola de sus “reformas revolucionarias de las masas oprimidas”, porque una cosa es especular desde un púlpito académico en una universidad llena de vagos con el pañuelo palestino y de rockeros repetidores de treinta carreras cada uno, y otra dirigir una nación occidental, meterse en política internacional y jugar al ajedrez de la alta administración. Estos impresentables aberchales ya están sufriendo las consecuencias de su propia inocencia gubernamental, y es posible que en las próximas elecciones municipales se desmoronen como un castillo de cartas, máxime teniendo en cuenta que los verdaderos “brotes verdes” han comenzado a salir ya. Con un poquito de fe en ellos, en UPyD, Movimiento Ciudadano y Vox, es muy posible que la regeneración política, económica y social de España que todos estamos esperando por fin cobre la fuerza necesaria para desterrar de este país para siempre al terrorismo de Estado, la masonería económica de amiguetes y asesores y a los sicarios de un movimiento bolivariano que ha intentado solapadamente colarse por la “puerta trasera”, fingiendo ser una solución, cuando son realmente el comisario político y el tiro en la nuca.  Que predicar en el desierto es lo que hacía Juan el bautista, pero al menos sabía lo que decía y preparaba uno de los episodios más grandes de la historia universal. La gente puede que sea poco formada, apasionada o incluso a veces hasta inocente, pero no es suicida, y siempre busca el bienestar y la estabilidad económica para poder cubrir sus necesidades básicas y tener un techo digno y un futuro para ellos y sus descendientes. Jugar con fuego sólo quema las manos, y lanzarse al vacío, sólo lleva al final desastroso de un país, que como en el caso de Grecia o Venezuela, ya estamos viendo sus catastróficas consecuencias.”

lunes, 26 de enero de 2015

La Victoria de Syriza: el Fin de la Civilización Occidental


 
“Es de todos sabido los últimos acontecimientos acaecidos en Grecia, especialmente seguido por todos los medios de comunicación europeos, que presagiaban lo peor para las elecciones parlamentarias de la península del mar Egeo, cuna de una de las civilizaciones antiguas que nos dieron razonamiento, lógica, base para las ciencias y las letras, y los cimientos para lo que hoy llamamos Primer Mundo, al igual que la vieja Italia, o el heroico pasado de la península ibérica, y su inmenso legado histórico y cultural. Las manos se llevarían a la cabeza los filósofos griegos de la época clásica, si vieran en la locura mediática y el caos en el que han caído los correligionarios y compatriotas de varios milenios después. El populismo chavista y marxista de Syriza, semejante al castrismo de Cuba, el régimen venezolano o las pretensiones hegemónicas de Pablo Iglesias aquí en España, marcan un punto de inflexión preocupante, que nos deja a más de uno sorprendidos por una parte, pero también seguros por otra de que el pueblo, el colectivo de la ciudadanía europea olvida demasiado pronto los crímenes y calamidades cometidos durante el Telón de Acero y la Guerra Fría en los países del espectro comunista soviético durante todo el siglo XX: persecuciones políticas, encarcelamientos, torturas, ejecuciones sumarísimas, desapariciones de seres queridos que pensaban en protestar contra el régimen establecido por la fuerza tras la Segunda Guerra Mundial, cartillas de razonamiento, hambrunas, represión brutal, víctimas de epidemias y crisis económica, atentados contra las raíces históricas y étnicas de pueblos o minorías endémicas, etc., etc. El comunismo es como es, lo ha demostrado siempre, y ahora, Grecia ha caído en la trampa del mensaje mesiánico y las promesas fáciles, siempre condimentadas por la malísima administración que de las arcas del Estado han estado haciendo los gobiernos conservadores, defensores de los intereses bancarios y corporativistas, de los rescates de sus amiguetes bursátiles y las especulaciones financieras y famosos “pelotazos” para multiplicas ganancias y dividendos. Esta especulación brutal, ha llevado finalmente al cansancio del electorado griego, que, desesperado por una solución a la presión fiscal y mediática de sus corruptos gobernantes, ha escogido la salida más rápida, pero como siempre decimos, no hay soluciones definitivas para problemas concretos, especialmente, si son complejos y vienen arrastrándose desde hace bastante tiempo. La decadencia sociocultural y económica, la caída de valores humanos, la desgracia de tener políticos cada día más mentirosos y corruptos, es lo que nos ha llevado a todo esto, y amenaza con contagiarse a todo el espectro europeo. No es un resultado de una conspiración judeo masónica, no, es mucho más que eso, es el resultado directo de unas políticas económicas abusivas, que han tasado espeluznantemente al pobre y al jornalero medio, y que ha favorecido a las grandes fortunas, que jamás han visto en estas últimas décadas bajar un solo dólar de sus cuentas corrientes, sino todo lo contrario. Han ganado más dinero en estas décadas que en generaciones enteras, y precisamente las situaciones de caos, descontrol e inestabilidad son las que permiten abaratar mano de obra, reducir los precios de las materias primas y pagos a proveedores y comprar pymes en riesgo de quiebra masivamente para monopolizar el mercado y seguir estando en lo más alto del ranking mundial de inversiones privadas, esto es, en la hegemonía del mercado. Pero toda esta manufactura macabra, toda esta basura mediática y destructiva generada por las sociedades corporativistas y del poder económico, como el club Bilderberg, tienen consecuencias inesperadas, y es que, su viejo enemigo de siempre, el marxismo recalcitrante y soviético, se nutre de la desesperación del populacho para ganar puestos de prestigio, desbancar a los banqueros y echarlos para siempre, asegurándose estar décadas y generaciones enteras en un régimen dictatorial pero no del proletariado, sino del Polivurov marxista, que vive con privilegios de rey, mientras sus “masas oprimidas” se mueren de hambre.    

Lo ocurrido en Grecia está contaminando lentamente Italia, España y Portugal, esto podría incluso contagiarse a otros países del espectro Europeo, porque los líderes de extrema izquierda, aliados del islamismo radical y de los movimientos pro feministas y antisistema, llevan preparando este “asalto al poder mundial” desde que el muro de Berlín callera, allá por los años 80. Los “últimos coletazos” del comunismo, bien podrían ser los últimos coletazos del capitalismo y de las tradiciones milenarias o de la cultura occidental, gracias a unas logias masónicas del poder y del dinero que lo único que han hecho ha sido esforzarse por llevarse grandes beneficios en la bolsa, y al pueblo que le den morcilla. Esta infestación ideológica y mediática, esta contaminación de las mentes simples y sin apenas formación es una de las especialidades de los dirigentes de extrema izquierda, la propaganda subliminal es uno de sus grandes fuertes, y las promesas de justicia, libertad y equidad que ellos venden a diario a los pobres e iletrados jornaleros de las fábricas, centros de marketing y oficinas o departamentos de la administración pública o universidades de toda Europa, un excelente caldo de cultivo. Las redes sociales son otra de las grandes herramientas que los miembros de los colectivos antisistema usan en favor suyo, ya que miles de jóvenes a diario las usan, y esto facilita el contacto entre el “reclutador” ideológico y el “reclutado”, a través de invitaciones a foros en donde se opina de todo, o páginas de “información confidencial” en donde las alusiones al terrorismo palestino, etarra o irlandés son un habitual en todos sus titulares y columnas de opinión. Venden al Estado, que sabemos que esta corrupto como un “enemigo a derrocar del poder mediante la revolución y la lucha de clases”, usando un lenguaje directo, sin censura y muy, muy juvenil y “libertador”, algo que cala fácilmente en las mentes de estos descerebrados adolescentes, que ven una oportunidad de “dar caña a los fachas” y de “luchar por las libertades de los pueblos oprimidos”. Todo lo que suene a tradicional, a legado histórico o familiar es insultado, vejado y tratado como si fuera una maldición gitana, y adoctrinan a sus cachorros aberchales lentamente, convenciéndoles de que la única salida es la lucha armada, el asalto al poder, o la aportación personal a la causa, levantándolos como futuros “reclutadores”, que a su vez captaran más adeptos en las redes sociales, aulas de todos los países civilizados, y que solo responden ante sus representantes parlamentarios, esto es, los creadores de toda esta estructura, que no son otros que los terroristas de ETA Batasuna, los últimos caciques de Izquierda Unida, o los líderes de Podemos. El total desprecio por el derecho a la vida, a la estructura tradicional de la familia, a las creencias religiosas, la sexualidad natural o la libertad económica y de prensa es el máximo exponente de estos idiotizados y desleídos analfabetos funcionales, que tardan varias décadas en sacarse una sociología o filología inglesa, ciencias políticas o carreras que, en la práctica, no tienen ninguna salida en el mercado laboral nacional, salvo el de dar clases en la universidad, regresando a las aulas esta vez como “reclutadores”, pero cobrando un sueldo como catedrático o maestro de la facultad. Jamás han trabajado en una entidad privada, y jamás trabajarán.  Y eso que dicen defender a las “masas proletarias oprimidas”… ¿cómo puede defender a un trabajador alguien que no ha trabajado en su puñetera existencia? Sencillamente, es una reducción al absurdo, créanme que a día de hoy, sigo tratando de entender esta contradicción tan grande en los círculos de la extrema izquierda española. Sabemos perfectamente que el éxito mediático de los populismos en Cuba, Venezuela, Argentina o Bolivia se nutrieron del descontento de colectivos marginales como los indígenas andinos, los trabajadores de plantaciones de caña cubanos o los jornaleros de las fincas venezolanas, que contaron a los campesinos y trabajadores analfabetos una bonita fábula para ganarse su confianza, y en donde está la ignorancia, está el comunismo trabajando firmemente por captar nuevos miembros para su revolución social. Pero también capta adeptos cultos, especialmente en las universidades y centros de enseñanza media, dirigiéndose a las generaciones juveniles, porque los adolescentes no están maduros emocionalmente hablando, y cualquier persona que les ofrezca un mínimo de atención o les dedique unas palabras bonitas y comprensivas, enseguida se gana su confianza, y luego les utilizan para la “lucha en las calles”. Apenas hay maduros convencidos en las filas comunistas o socialistas, precisamente porque los trabajadores de clase media, con una formación buena y una situación económica o financiera que depende de las idas y venidas de las decisiones de los inversores y políticos europeos, no se lo juega todo a una carta, ya que tiene mucho en juego y mucho que perder (su casa, su puesto de trabajo, su familia, etc., etc.). El acercamiento final a estas personas lo hacen bramando discursos bonitos cuando la situación económica está realmente mal, y entonces, solo entonces, es cuando la gente escucha a estos parásitos sociales con pañuelo aberchale y rastas jamaicanas, que prometen una sociedad utópica, con unas “soluciones definitivas” a problemas de décadas, pero que ni ellos mismos saben resolver. Soluciones definitivas para problemas concretos, eso es una redundancia absurda, eso no existe, y perdónenme por repetir siempre el mismo mensaje, pero lo considero muy importante.

Ahora la euforia por la victoria de Syriza, está generando una autentica fuga de capitales e inversiones en la península del mar Egeo, y las consecuencias no se notan ahora mismo, pero se notaran en el curso de los próximos meses, o en unos pocos años. Las grandes fortunas griegas huirán en jet privado y transferirán todos sus activos a cuentas blindadas en Suiza, para proteger su patrimonio, elegirán un exilio en algún paraíso fiscal o costa de la Marsella francesa, invirtiendo en otras naciones, en donde sus líderes no sean tan irresponsables, o sus ciudadanos tan estúpidos y crédulos con las promesas de cuatro antisistema desarrapados. El tan prometido “reparto de la riqueza de los opresores” no llegará, precisamente porque el dinero hoy en día se mueve con una simple transferencia bancaria de apenas unos segundos de instrucciones sencillas, y toda la riqueza de Grecia desaparecerá como por arte de magia, en apenas unas horas y dejando a los dirigentes de Syriza con una mano delante y la otra, detrás. No podrán tasar a las grandes fortunas, precisamente porque el dinero hoy en día viaja grandes distancias sin necesidad de maletines o mensajeros o intermediarios físicos, las nuevas tecnologías permiten mover cantidades desorbitadas en apenas unas fracciones de segundo… ¿y qué es lo que harán a partir de ahora? Bueno, pues primeramente, los dirigentes de Syriza subirán los impuestos, porque los regímenes castristas son así de simpáticos, y necesitan muchísimo dinero para mantener su aparato mediático de propaganda revolucionaria. El siguiente paso es recortar la libertad de expresión y eliminar a la prensa libre y los grupos o formaciones parlamentarias que se levanten o protesten contra sus medidas cautelares, y a continuación, encarcelarlos bajo acusaciones falsas, y juicios en donde los tribunales están completamente politizados y adoctrinados, como en Venezuela. Luego, el expolio del patrimonio cultural grecorromano de Grecia, que no es poco, vendiendo las perlas de la cultura clásica a terceros y coleccionistas en transacciones ilegales, alegando que “han sido los enemigos de la revolución, y hemos tenido que depositarlo en un lugar seguro para evitar robos mayores”, algo que va a crispar y poner los pelos de punta a más de un catedrático o historiador, cuando tenga que salir corriendo de las facultades griegas o sus dependencias y yacimientos arqueológicos, denunciando el expolio, la ruina total y la destrucción sin sentido del patrimonio cultural griego. Cuando esto ya haya sido pertrechado, pues empezará el expolio a las familias y los hogares griegos, las persecuciones políticas, los encarcelamientos de gente inocente por tener ideas opuestas al régimen del Polivurov, y las venganzas aldeanas de paletos ignorantes, que, envidiosos de su vecino, dirán que es un “enemigo de la revolución”, y así es como el partido comunista le recompensará con un “puestecito de funcionario” con el que vivir sin trabajar y a costa de la ya esquilmada completamente economía griega. Después, los colectivos marginales, como islamistas procedentes de turcos y antiguos conquistadores de la península balcánica se asociarán en guerrillas y comenzarán a dar golpes de mano por todo el país, tratando de llevar la yihad a los países mediterráneos, que es uno de sus principales objetivos. Esto generará una guerra similar a la de los Balcanes, un expolio mayor si cabe de los yacimientos arqueológicos y el legado cultural inmortal de toda la Humanidad, y finalmente, su completa desaparición en manos de coleccionistas privados y masones del “Skull and Bones”.  Esta macabra danza de destrucción de países mediterráneos es una estrategia largamente planeada por el NOM, y es muy curioso que estos movimientos comunistas tan populares entre las masas proletarias sureñas de Europa se hayan cebado precisamente aquí, en la cuna de las principales civilizaciones del mundo occidental… ¿a que no resulta tan descabellado pensar de que hay un plan masónico detrás de todo ello?

Eufórico, el impresentable de Pablo Iglesias dice “tic, tac, señor Rajoy, tic, tac, a partir del 31 de Enero comienza la cuenta atrás”… hum, esto da que pensar, máxime teniendo en cuenta que las elecciones municipales están aquí al lado, precisamente, y no son de carácter nacional, pero si recordamos que el Frente Popular hizo un golpe de Estado en el 36, para asaltar el poder tras unas elecciones municipales que no fueron terminadas siquiera, y que los votos no fueron ni contados cuando los miembros del PSOE, IU, CNT y similares salieron a las calles proclamando su “victoria total” en las urnas, cuando realmente fue una “noche de los cristales rotos” igual que la que protagonizara el régimen nacionalsocialista de Hitler en años anteriores en la Alemania de la posguerra mundial… ¿no es acaso una macabra causalidad, el que este personajillo y alguien más estén preparando un golpe de mano a la sociedad del bienestar española y quedarse de una vez y definitivamente en el poder?¿Acaso no están preparando otra primavera del 36, el sueño adorado de Rodríguez-ZP?¿Y el ejército personal de Zapatero, que tiene que ver en todo esto?¿Que nos están ocultando los representantes de Podemos en España, acaso otra primavera similar, otro golpe de Estado que nos lleve a una segunda guerra civil, la que siempre quisieron ganar? Esperemos que no sea así, y que lo ocurrido en Grecia no nos contamine la mente, y mucho menos, el libre albedrío. Un saludo a tod@s los seguidores de este blog, y que tengáis buena semana.”