sábado, 30 de julio de 2016

Yihadismo y Masonería: Quién mueve los hilos del terrorismo?




“Los últimos días y semanas, como bien todos saben, el terrorismo islámico radical del ISIS nos ha vuelto a sacudir en toda Europa, especialmente en Francia, con el atentado de Niza, y en Alemania, con tres casos de agresiones, una en un tren, y reconocido como perteneciente al Estado Islámico, y otras dos con arma blanco o de fuego, en centros comerciales o lugares públicos. Además, un tercero se ha inmolado con explosivos, con la excusa de querer entrar a una zona de conciertos y eventos musicales multitudinarios, para masacrar el mayor número posible de víctimas inocentes antes de sucumbir por la metralla y la onda expansiva. Los comunicados del gobierno de Ángela Merkel siempre tratan de congraciarse con las minorías étnicas residentes, como turcos, argelinos o refugiados sirios, pero la realidad sigue siendo estremecedora: un pequeño porcentaje de yihadistas camuflados entre los que huyen de la guerra de Oriente Próximo, ha bastado para sembrar el caos, la muerte y el pánico en todo el continente occidental, demostrando que, con bajo presupuesto y unas mentes enfermas dispuestas a todo en el nombre de su religión fanática, están predispuestas a realizar matanzas indiscriminadas contra todo aquel que no sea igual, procedente de su misma cultura o que defienda sus mismas ideas. Desde el Medievo, las tensiones entre el Islam o los países que fueron de raíces cristianas fue la máxima que marcaría todas las cruzadas, guerras de control por el Mediterráneo o para combatir la piratería berberisca, en la que España, Italia y las principales potencias civilizadas tuvieron mucho que ver en esos siglos pasados. La derrota masiva del ejercito otomano, de los piratas berberiscos, la expulsión de los musulmanes de Al-Ándalus con la conquista del reino de Granada en 1492 y los siglos posteriores, significaron el fin de la amenaza del integrismo, el imperialismo árabe y la terrible Yihad que les había llevado desde la península arábiga a dominar prácticamente, y sin apenas enemigos, todo el norte de África, Asia Menor, el sur de Italia y la mitad de la península ibérica. El testimonio de los historiadores europeos y procedentes de los países que sufrieron el exterminio, la persecución y la humillación de ser considerados parias y esclavos en su propia tierra, nos deja el amargo recuerdo que llevaría a Occidente a determinar una guerra total contra ellos, y a reforzar sus fronteras para prevenir mayores desgracias y desastres futuros. Pero, tras el colonialismo del siglo XXVIII y XIX, la dos guerras mundiales y la decadencia europea, así como la Guerra Fría y el auge de la Unión Soviética y EEUU, la necesidad de combustibles fósiles llenaría las arcas de los príncipes de Arabia Saudí y países musulmanes, dándoles un casi infinito caudal de fondos que serviría para financiar todo el movimiento antisemita y del terror desde la década de los años cincuenta en adelante. Porque este problema no viene de ayer precisamente, señores míos. Esto es una venganza que se ha venido gestando desde hace siglos, y que ahora, los líderes radicales del yihadismo ven como la mejor oportunidad que han tenido hace muchísimo tiempo. Europa está envejecida, decadente, sin bases morales o fuerzas de seguridad, invadida por oleadas de inmigrantes magrebíes y africanos que, con la excusa de la pobreza, las guerras y las hambrunas en sus países de origen, ven en los países del Norte mediterráneo la única manera de salir adelante y llevar una vida mejor. Nada más lejos de la realidad, estamos hablando de personas educadas en culturas intolerantes, que no reconocen los derechos humanos y están acostumbrados a la violencia como único método de controlar a sus ciudadanos o mantener un estatus quo adecuado en sus fronteras. Estas costumbres, típicas de culturas que no han conocido un Renacimiento, un Siglo de las Luces o tan siquiera una Revolución Industrial, ven las comodidades y lujos de Occidente, este bienestar que nos ha costado sacrificio, sufrimientos indecibles y revoluciones armadas o guerras genocidas por nuestros derechos, un “premio”, un caramelo a conseguir sin apenas esfuerzo, y que hay que quitar de nuestras manos, como si ellos tuvieran un “derecho divino” a tomarlo, nos guste o no nos guste a todos los miembros de la CEE.  

Otros inmigrantes, como latinos, chinos o incluso algunos africanos saben que en sus países de acogida hay que tener unas normas de respeto o comportamiento, pero el árabe, que tiene unas creencias que defienden que todo pertenece a Alá, y que los paganos no tienen derecho a estos dones, ni siquiera a apelar ante un tribunal, merecen el peor trato y los peores castigos, porque les hemos “robado” esos regalos de su dios tan predicado y defendido. O sea, según este comportamiento, el sudor de milenios y esfuerzos, el dolor sufrido por nuestros antepasados, la sangre derramada y las vidas perdidas en el proceso de pacificación y evolución de nuestras libertades, derechos y bienes de consumo, es propiedad de los musulmanes. Que venga alguien y me lo explique: los que no han sudado una gota por sus países y su futuro, tienen “derecho” a hacer con nosotros lo que les dé la gana, con nuestras propiedades, con nuestra cultura, con nuestras hijas e hijos, con todas nuestras posesiones y heredades. Eso es lo que defiende el Corán, y no otra cosa. La Yihad defiende que a los paganos, a los “no creyentes” hay que convertirlos como sea al Islam, no importa cómo. Y una vez conseguido, todo lo que poseen, pasa a manos del pueblo musulmán, que se reparte los despojos del botín conseguido. Una cultura guerrera de saqueadores y rapiñadores, y ahí termina todo. No es la religión del amor, ni del entendimiento, ni de la virtud, como algunos eruditos nos lo quieren hacer ver o entender. Es una creencia militarista, sangrienta, basada en la usurpación de los derechos de la mujer, de las libertades del individuo, enraizada en un inmovilismo acérrimo que defiende lo indefendible, y condena a todos los “paganos” a una muerte segura. Y no esperamos más de ellos, porque es lo que dice su libro sagrado. Solo hay que ver lo que ha sucedido con los países y culturas que los han tenido por vecinos: o han sido invadidos, o destruidos, o están en un permanente estado de alerta social y con muertos y desordenes públicos todos los días, al igual que pasa en Israel. Habrá algún pensaire del progresismo progresista que siga postergando la inevitable realidad, que diga que no son una amenaza. Son una amenaza latente, y debe obrarse en consecuencia, sino, las muertes y los atentados irán amplificándose y multiplicándose hasta el infinito, como no tomemos cartas en el asunto. No es una broma: ellos nos han declarado ya la guerra, aunque nosotros todavía nos hacemos los sordos, y sus atentados están ahí para recordarnos que no piensan tener piedad alguna o tomar prisioneros o rehenes. Somos sus enemigos, y como tales, sólo nos espera la muerte a manos suyas. EEUU anda ahora pendiente de un cambio de presidente, y solamente si sale la opción republicana, veremos por fin el Oriente Próximo pacificado y el Estado Islámico destruido. Pero si entran los demócratas, como Obama por ejemplo, tendremos más atentados, más inseguridad, más aborto libre y más inmigración ilegal. Eso es lo que defiende Hilary Clinton. El caos. Y con él, el control mediante el caos, como defienden todos los masones pertenecientes al partido de ella. España está en el punto de mira, y no se librará fácilmente de aquello que, tarde o temprano, tendremos que afrontar, como ya lo está afrontando Francia, y desde no hace mucho, Alemania. Quien será el siguiente, es mejor no saberlo. Hay unas jornadas de la juventud en Cracovia, esperemos que no tiñan de sangre la visita papal a Polonia, patria del gran pontífice Juan Pablo II. La suerte está echada, los terroristas armados y preparados, haciéndose pasar por refugiados, gente pidiendo asilo político y midiéndonos día a día, para elegir el mejor momento para inmolarse y atentar contra nuestras libertades, nuestra seguridad y nuestras vidas. Han descubierto que matar en Europa es más barato que en EEUU o en otros países islámicos, que las condenas son laxas y blandas, y que las fuerzas de seguridad no tiran a matar, salvo en casos de extrema necesidad. Tienen que morir varios civiles para que tan siquiera detengan a alguien o lo manden a prisión por colaborar con las redes internacionales de integrismo islámico en todo el planeta. Y como lo han descubierto, lo seguirán haciendo hasta que se tomen medidas más contundentes y se hagan escarmientos ejemplares con estos asesinos en serie.    

El ISIS, o Estado Islámico para algunos, no es otra cosa que el resultado final de las malas praxis de geopolítica de EEUU, la antigua URSS y las actuales potencias mundiales, como China, que se han centrado en los beneficios económicos, el enriquecimiento de unas élites y la libre disposición de los recursos minerales y materias primas del planeta a bajo coste, aunque eso implique desbaratar fronteras, crear guerras civiles o matanzas sin término, guerras fratricidas o la aparición de grupos radicales, como Al Qaeda, los Hermanos Musulmanes o Boko Haram, las guerrillas del narcotráfico en Latinoamérica o los grupos paramilitares separatistas en diversos países, generalmente, repúblicas bananeras. No nos equivoquemos, aunque es cierto que el Islam radicalista o integrista sigue con sus enloquecidos planes de conquista y expansión aunque eso implique la inmolación diaria de sus súbditos obedientes, y que el comunismo extremista sigue imperando en países como Venezuela o Cuba, asfixiando los derechos y libertades de millones de inocentes, víctimas del hambre, la pobreza y la desesperación, son precisamente las potencias mundiales del G-20 las que no ponen remedio al asunto, simplemente porque la guerra es un negocio que mueve beneficios de la industria armamentística de varios miles de millones de dólares al año, y las drogas contribuyen al control de la población, matando a otros tantos miles de inocentes, junto al aborto y los atentados fundamentalistas. Control poblacional, control mediante el miedo, control mediante el caos, eugenesia organizada, simplemente control y poder, y nada más. Las supuestas libertades de las que disfrutamos en Occidente están siempre en peligro no sólo por los enemigos exteriores, culturas subdesarrolladas y bárbaras que si pudieran, nos hubieran borrado del mapa hacía siglos, pero precisamente nuestro desarrollo militar y tecnológico les han parado los pies desde las últimas fases de la civilización, sino también enemigos interiores, ambiciosos conspiradores económicos, dueños de corporativas y bancas, que hipotecan las vidas de los simples mortales como si fuéramos números productivos, desechables cuando los beneficios no llegan o simples materias primas, a las que eliminar cuando ya no son rentables a corto plazo. Por eso el mayor número de parados se da entre los sectores de población adulta comprendidos entre los cuarenta y cincuenta en adelante, precisamente porque, al tener más experiencia, tienen mejores salarios y derechos adquiridos, no se dejan vapulear o explotar, y el empresario no les puede exprimir al máximo, tal y como hace con candidatos más jóvenes, los cuales son fácilmente manipulados y abusados de sus horarios, sus sueldos y sus responsabilidades reales en los puestos que desempeñan. Al desterrar a los más cualificados y experimentados, al marginarlos los lunes al sol, consiguen precisamente el control mediante el miedo: “no te reveles, porque si te quedas sin trabajo, será ya imposible para ti encontrar uno nuevo, o casi imposible, y generalmente será en algún sitio odioso, en donde hagas muchas horas por muy poco salario, tus derechos estén pisoteados y no puedas tan siquiera protestar para no morirte de hambre”.  Todos los conspiranoicos, populistas y defensores del pueblo son tachados de mentirosos compulsivos, y son precisamente los más mentirosos y estafadores los que etiquetan a los demás de serlo. Pero cuidado, no es oro todo lo que reluce, pues muchos gurús del internet, conspiranoicos y populistas son en realidad otra faceta de los vendedores de remedios milagrosos, de crece pelos salva patrias, de soluciones definitivas, y no hay nada peor que eso, créanme. Los verdaderos estadistas y políticos de calidad no toman decisiones a la ligera, sino que estudian muy a fondo las salidas posibles y tras una larga y penosa deliberación, toman la iniciativa y resuelven el problema, siempre buscando el menor de los males y la mejor de las alternativas disponibles, cosa que en España lleva sin hacerse casi desde las guerras carlistas o incluso antes.

Cuando la gente está distraída por un enemigo violento, asesino y muy descontrolado, como el Islam radicalista, el control mediante el miedo surte su efecto, y las soluciones guiadas pasan por recortar nuestras libertades, nuestros derechos y nuestros pensamientos, sometiendo todo a las medidas urgentes, los toques de queda y la justicia marcial. Se podría ejecutar a civiles inocentes sólo por el hecho de haberse saltado un toque de queda, una alarma de bomba, o un registro multitudinario de viviendas, bajo falsa sospecha de colaboracionismo con movimientos contra la democracia que tanto defendemos y que tanto amamos en realidad. Verdad es que, al otro lado del espectro, las tiranías bananeras usan métodos aún más brutales y sanguinarios, que los derechos ni existen, que la población se muere de hambre, abundan los secuestros, el tráfico de armas, personas y drogas, las muertes violentas se dan por miles al año, y las ejecuciones sumarias, son una nota casi cotidiana. El control mediante el miedo podría sacar su peor rostro en los años que están por venir, y parece que las soluciones finales a el problema del terrorismo internacional pasa por asegurarse de que la gente esté realmente desesperada y sea capaz de aceptar cualquier remedio, aunque este sea peor que la propia enfermedad. Si el Islam radicalista se sigue extendiendo por Europa, no es por culpa de nosotros, ni de los cristianos, sino de nuestros gobiernos, que no están haciendo nada para remediarlo. Pareciera que, en lo alto de la jerarquía del poder, hubiera una sociedad elitista en la sombra que da extrañas, complejas y macabras instrucciones para impedir que se haga justicia, que la paz mundial llegue y que el mundo viva una etapa de prosperidad y progreso o bienestar. Una élite encubierta y secreta, que controla el planeta y a la que no la importa que mueran millones de personas si con ello siguen manteniendo su bienestar y su riqueza, que debe ser absurdamente imposible de cuantificar o medir en términos humanos. Una élite que vive en rincones paradisiacos y secretos del Pacífico o en bunker subterráneos, en donde dirigen el destino de miles de millones sin importarles lo más mínimo los métodos empleados para mantenernos enfrentados entre nosotros y siempre atentos a las malas noticias del televisor. Una élite que siempre ha estado ahí, y que nunca, jamás ha abandonado su posición de privilegios casi divinos y poder sobre el conjunto entero de la Humanidad. Un grupo de individuos tan poco numeroso como cruel, apático y aburrido de los placeres terrenales, y que necesita estímulos aberrantes para darle sentido a sus patéticas y vacuas existencias. Ellos, y no otros, son los inmediatos responsables de tanto sufrimiento, de tanta hambre, de tanta injusticia social y de tanta falta de humanidad, porque ellos, y no otros, dejaron de ser humanos hace mucho, mucho tiempo. Ya ni se acuerdan de eso. Eran nuestros gobernantes del pasado, y nuestros reyes o nuestros líderes espirituales o administradores de la riqueza. Ahora son caricaturas humanas, ni la sombra de sus antepasados, una serie de parásitos entristecidos por su escaso o nulo sentido de la existencia, que ven a sus compatriotas como una amenaza, como un recurso que se puede exprimir y agotar hasta la muerte, si con ello satisfacen sus instintos depredadores y faltos de cualquier compasión. Si, son los principales mecenas de campañas sociales y altruistas, los que levantan orfanatos, hospitales y hasta hacen obra social, pero es que con ello evaden impuestos y desgravan en la hacienda pública, aunque sus verdaderas identidades permanece en el más absoluto de los secretos. Los millonarios que vemos, son simples títeres, albaceas testamentarios que son contratados por terceros para parecer que se han hecho ricos desde cero, y simplemente, alguien les da el dinero para que lo multipliquen y lo blanqueen para sus mentores y amos. Así da la falsa sensación de que somos libres, que podemos prosperar y de que tenemos todos las mismas oportunidades. Falso. Completamente falso…

Bueno, muchas gracias por seguirme y nos vemos en el próximo posteo. Un saludo y que disfrutéis las vacaciones veraniegas.”

lunes, 11 de julio de 2016

Los Actores de la Moncloa: Nuevas Elecciones, o Pacto de Estado?




“Aunque llegamos algo tarde con este post, nos vemos en la obligación, nuevamente, de tocar el panorama político español, esta vez desde el punto de vista crítico, y de enhorabuena, que no sería tan buena sin que el habitual presidente en funciones, Rajoy Brey, haya metido la pata una vez más. Pero vayamos por partes, y contemplemos desde nuestro punto de vista a las diferentes fuerzas políticas, empezando por los miembros y miembras, esto es, los representantes del Frente Popular, que ha salido, más que a sorpasso, a sopapos conceptuales, dados sus malísimos resultados en relación al 20D:

-          En el PSOE, vemos la eterna dialéctica de siempre, a un Pedro Sánchez que se ha encargado de seguir parafraseando el mismo eslogan, el de “no a un gobierno del Partido Popular”, sea como sea y pactando con quien haya que pactar. Su victoria electoralista sobre Podemos, a los que ha superado en los comicios generales, han dado alas a la imaginación del presidente de la oposición española, que se cree ahora más capaz si cabe de intentar conseguir pactos con otras fuerzas de izquierda o separatistas, aunque ello implique dinamitar completamente el equilibrio de fuerzas constitucional o venderse a Podemos, si con ello consigue el tan anhelado poder de la Moncloa. Mientras tanto, sigue jugando al gato y al ratón, haciéndose que se quiere o dejándose querer, pero para nada siendo querido. Si fueran razonables y realmente responsables, se abstendrían y permitirían un gobierno del PP aunque fuera en minoría, pero eso no va a pasar, aunque se congelen los infiernos.

-          En Podemos, el “asalto al cielo” de manos de Unidos Podemos y la coalición con IU ha sido un autentico batacazo electoral, una humillación en las urnas, que los ha llevado a una crisis interna, en la cual culpan a sus compañeros del otro partido de los malos resultados, dejándose un millón y medio de votos en el proceso… ¿será que la gente comienza a ver documentales y noticias sobre la relación de Podemos con el régimen de los ayatolás o Venezuela y los asesinatos de dirigentes opositores por parte de Nicolás Maduro y por consejo de Errejón? Quién sabe, a lo mejor la prensa libre ha hecho realmente su función, y los antiguos votantes ya van viendo las orejas al lobo, que se había disfrazado de cordero. Stalin no puede pasar por socialista, y mucho menos por demócrata, y menos con cien millones de muertos por culpa del comunismo en el siglo pasado. Y eso es todo.

-          En Ciudadanos, el asunto es de muy diversa índole, siguen centrados en el veto a Rajoy Brey, y no carecen de razones, especialmente por la triste noticia de que la Comisión Europea haya criticado duramente los objetivos de déficit a España, no conseguidos en la legislatura popular, y que nos puede costar una multa por parte de la CEE millonaria. Aunque estas razones pueden parecer lo bastante buenas, con el futuro del país y los presupuestos generales del Estado no se juega, y si fueran coherentes, pactarían una abstención permitiendo gobernar al PP, o sentarse de verdad a gobernar en la mesa con el Partido Popular, con o sin Rajoy, eso último ya da igual. Sería una plataforma ideal para comprobar si están de verdad preparados o no para gobernar en un futuro, y especialmente, Albert Rivera.

-          En el Partido Popular, los nuevos resultados han sido un acicate definitivo para el indiscutible control que Soraya Sáenz, Rajoy Brey y Cospedal hacen de Génova, librándose de los sospechosos de corrupción y de los amigos de Bárcenas, para no verse ellos implicados en el asunto. Los días de Bankia, los trajes de Camps o las corruptelas de Rita Barberá han quedado atrás, se ven de ganadores en las elecciones generales, y rimbombantes y valliestáticos, se creen con el derecho de elegir con quien hablar y cuando hablar para negociar posibles pactos, y tienen todo el derecho esta vez. La victoria electoral les avala, le pese a quien le pese… pero llegamos a la CEE sacando pecho y exhibiendo musculo político, y nos topamos de frente con la triste realidad. Las promesas hechas no han sido cumplidas, tampoco el programa electoral del pasado ciclo ejecutivo, subisteis los impuestos y disparasteis el gasto público… en Europa no se andan por las ramas, como en España.   

-          Y finalmente, tenemos al resto de formaciones políticas, como ERC, PNV, Coalición Canaria, etc. No tienen ni la representación ni la legitimidad legal necesaria que en cualquier democracia civilizada y bien montada debieran, pero en España esto funciona justo al revés, y es que, las minorías siguen teniendo la última palabra sobre las mayorías, sobre todo, a la hora de formar gobierno y redondear las cifras. El teatro del separatismo, el terrorismo de ETA Batasuna y las cesiones a Cataluña no hubieran sido posibles sin esta injusticia, se llama la Ley de Hon´t y permite el escándalo numérico inexplicable de formaciones que no tienen bastantes votos, pero sin embargo, siempre consiguen estar en las sillas del Congreso. Increíble, pero cierto. Un voto vasco vale lo que diez castellanos o madrileños, nos guste o no. 

Y este es el escenario que nos encontramos a día de hoy, sin un Gobierno formado y a Rajoy Brey dándose prisas por pactar ya, que quiere irse de vacaciones. Señor Rajoy, esta vez va a ser que no, y cuidadito conque los del Frente Popular no le nieguen formalmente sentarse de nuevo en la Moncloa, si Ciudadanos no tiende la mano, tiene usted todas las de perder esta vez, aunque cuadren las primeras cifras, créame… no hay regeneración, ni sorpasso ni nada parecido, sino un inmovilismo amenazante que se lleva gestando desde las pasadas convocatorias, y ya está bien de jugar al ratón y al gato. Porque las inversiones extranjeras y el dinero es miedoso, y podría irse del país ahora que las aguas parecen haber vuelto a su cauce. No digamos las intenciones de Podemos de seguir coqueteando con el PSOE, con la intención de vendernos su cara más amable, para después fagocitar completamente a la formación socialista y usar sus escaños para el tan esperado “asalto al cielo”. Las ratas siempre han sido ratas, y aunque las eches a escobazos, se lamen las heridas y tratarán de invadir el almacén una vez más cuando se hayan recuperado de las mismas. No nos fiemos de las palabras bonitas, el eterno legislador o el solemne presidente en funciones debe transformarse ya, de una vez por todas, en presidente del Gobierno central. Y si no, dejarle el paso o el testigo a alguien más válido del partido, pero no a Soraya o a elementos similares, que han demostrado su total falta de escrúpulos y absoluta incompetencia. No somos los más adecuados para hablar de qué deben hacer nuestros gobernantes o representantes de la Cámara Baja, pero el paso que llevamos tiene los mismos tintes de Diciembre, y las cartas ya deben ser puestas sobre la mesa, y ver qué jugada tiene cada uno en la mano, Rajoy llevaría la ganadora, por supuesto, ya lo ha demostrado en las urnas. Tampoco somos expertos en economía de mercado o teorías del capitalismo liberalista, pero hay algo que sabemos muy bien. El sentido común debe primar sobre los intereses personales, y ha llegado el momento de privarse en cierto modo de esos intereses políticos en bien de todo el pueblo español, su prosperidad y su estabilidad, no solamente presupuestaria, sino la convivencia misma, que amenaza con balcanizar la península y mandarla a paseo en unos referéndum ilegales convocados por las principales fuerzas separatistas. Hay que trabajar muy duro para sacar un país adelante, supone sacrificios que pocos están dispuestos a realizar, pero, a lo largo de la historia de nuestra insigne nación, muchos han sido los que han entregado incluso sus propias vidas por la supervivencia de nuestro territorio, nuestras leyes y nuestras costumbres patrias. Europa y la CEE se desmiembran como muestra inequívoca de que los pactos multitudinarios deben hacerse con un consenso más profundo, con una organización de la Eurocámara, un Senado Europeo y finalmente una policía europea y un ejército europeo, es decir, como una autentica federación de países occidentales, que era el proyecto final de Bruselas, iniciado con el pacto del acero y el carbón en los años cuarenta y cincuenta del siglo XX. Ahora todo el mundo mira el Brexit británico como una señal en el firmamento de que los movimientos populistas están cogiendo un poder asombroso, moviendo masas de votantes que antes no movían, y en parte es por el descontento de las masas, que aborrecen la corrupción, el terrorismo o la inmigración incontrolada y sus consecuencias inmediatas. No podemos evitar completamente el flujo migratorio, pero sí controlarlo adecuadamente, y evitar que terroristas o yihadistas disfrazados de refugiados se cuelen por nuestras fronteras, que no deberían estar abiertas a cualquiera, sobre todo en dirección al norte de África. Muchos analistas y tertulianos creen que ha llegado el momento de que el liberalismo económico sea sometido a una durísima prueba, la prueba final de comprobar si sus ideas de libre mercado, democracia y derechos humanos son la llave de la felicidad del colectivo humano, y en cierto modo lo son, pero no como ellos pretenden.

El proteccionismo del populismo, sea de derechas o de izquierdas, no es bueno en sus versiones más extremas, pero una excesiva liberalización del capital permite el fraude a gran escala, el pelotazo administrativo o los paraísos fiscales, como ha salido a relucir en los papeles de Panamá, o escándalos macroeconómicos similares de las últimas semanas. El proteccionismo de Estado es algo que a los británicos les ha hecho desconfiar totalmente del proyecto europeo, y votar a favor de salirse de él, si bien en las elecciones generales españolas, el Brexit ha ayudado muchísimo a la victoria final del Partido Popular. La caída de la bolsa de Londres, las pérdidas millonarias de sus empresas y la devaluación de la libra esterlina nos ponen sobre aviso de lo que pasaría con los países mediterráneos si osásemos salir como lo ha hecho Gran Bretaña, y las consecuencias sobre nuestras testas serían aún más poderosas, dadas las nulas infraestructuras empresariales o industriales de los habitantes del Mediterráneo. Cuando se carecen de medios para subsistir por sí mismo, lo que no es el caso de Inglaterra, que podría potenciar ahora mucho más la Commonwealth, y obtener importaciones muy baratas de parte de sus antiguas colonias y protectorados, como Australia, en el caso de España las cosas nos irían muy mal, ya estamos empezando a recuperarnos de una crisis que muchas naciones de la CEE casi tienen superada, y aún nos ata a nosotros de pies y manos, por las razones que sean, incluyendo el nulo o escaso relevo generacional existente. La CEE debe reformar profundamente sus estructuras políticas, territoriales, policiales y fiscales, reducir la presión crediticia sobre los países del Sur, así como ser más exigente con el libre tránsito de personas, aunque no de bienes y consumibles. Un camión cargado con mercancías y licencias tecnológicas procedente de Alemania, Francia o Austria siempre sería bienvenido, pero un autobús o furgoneta de segunda mano a reventar de inmigrantes de tercera, no, para nada, eso empobrece y dinamita la convivencia, la riqueza y el futuro del mercado europeo, o de todo el proyecto europeo. Por las fronteras, arguyendo el pretexto de ser refugiados, se han colado integristas islámicos, combatientes yihadistas que han perpetrado actos de vandalismo y asesinatos indecibles o terrorismo en lugares públicos, sembrando el pánico en todo el continente, y haciéndose plantearse a todo Occidente si eso de tener fronteras abiertas es realmente tan bueno y beneficioso como se decía en un principio. Regalar gratis la nacionalidad o el permiso de residencia a un individuo del que no se tienen los datos de antecedentes penales o es un perseguido de la justicia con documentación falsa, es un riesgo que ya estamos pagando todos los europeos, y especialmente, franceses y miembros de los países más nórdicos de la CEE. Dicen que el Brexit ha ayudado a la victoria de Rajoy Brey, pero no ha sido eso, sino el miedo de la gente a perder lo poco que han conseguido tras tantos años de lucha, especialmente los jubilados, a los que no se garantiza el futuro de las pensiones, ya que la caja de la Seguridad Social ha sido saqueada impunemente por el Ejecutivo socialista, popular y separatista en multitud de ocasiones para sus despilfarros y estipendios entre amiguetes, como rescatar a las cajas de ahorros de la quiebra segura, en vez de haberlas subastado a otras entidades internacionales, como deberían haber hecho. Estamos lejos de elegir lo mejor para España, pero también de saber qué es lo mejor para Europa. El proyecto nacional dependerá en gran medida de lo que le pase al proyecto europeo, pero una CEE de libre acceso ya no será una realidad jamás, sí en lo económico, pero no en lo fronterizo. La creación de un ejército único europeo, un parlamento único o una federación única es un procedimiento seguro pero muy largo de cumplir en el tiempo, y esto es precisamente lo que se nos está acabando a grandes zancadas. Las malas relaciones con Rusia, la presión islámica, el terrorismo internacional, la presión migratoria en las fronteras africanas… Europa debe despertar de su dulce y plácido sueño y letargo si quiere sobrevivir a esta durísima prueba, y España necesita de un Gobierno, firme, transparente y responsable, no de populismo chavistas o de separatismos aberchales y podemitas ensalzados. Las teorías marxistas ya demostraron ser un completo fracaso durante el predomino de la URSS y la tiranía soviética, que llevaría a la ruina, el aislamiento y la opresión a los países de Europa del Este durante la época de la Guerra Fría, lo que vino a llamarse “el telón de acero”, y era verdad, porque Europa estaba dividida en dos mundos completamente diferentes, el occidental o de las libertades, y el oriental, o del silencio del comunismo tradicionalista y militarista. Si no queremos levantar de nuevo muros infranqueables, debemos comenzar a elegir de verdad a quien queremos y a quien no queremos en Europa, y tengámoslo presente, el mundo islámico no es una de las cosas que podamos tener entre nosotros. Demasiadas diferencias culturales, ideológicas y sociales o conceptuales como para una convivencia pacífica, que es prácticamente imposible. Sí, se pueden tener buenas relaciones internacionales, pero no una mezcla de nativos islámicos y occidentales, porque eso es un polvorín que tarde o temprano te estalla en las manos.

Rajoy Brey quiere ahora gobernar y pactar… esperemos que quien tiene que escucharle le escuche, y quien tiene que apoyarle de verdad, le apoye. Porque el futuro de tres generaciones de españoles depende de este mes de Julio. Muchas gracias por seguirnos y nos vemos en el próximo post.”      

lunes, 6 de junio de 2016

Nueva Lógica Inferencial: la Probabilidad de Verdadero o Falso




“Muchas veces, en la investigación del proceso intelectivo, nos hemos preguntado los seres humanos por la validez de nuestras afirmaciones, la verdad o falsedad de una hipótesis o enunciado, sin caer en silogismos o abreviaturas matemáticas que enumeren las posibilidades lógicas de la realidad o no de un postulado, por exagerado o caricaturesco que este sea. La Lógica es otra de las grandes materias de la Filosofía, y la demostración de lo verdadero o lo falso forma parte de esta última en un grado sumario y muy importante. Lo que ha ocurrido con muchos especialistas en esta materia, que se han dedicado a rellenar pizarras enteras de permutaciones y combinaciones estadísticas sobre lo verdadero o lo falso, llamando simplemente “V” o “F” a ambas directrices, como el “0” o el “1” del código binario informático. En la nueva edad tecnológica, se ha introducido dentro del código binario el símbolo del “@”, es decir, un número que representa no el “1” o el “0”, “verdadero” o “falso”, sino “quizás”, o “tal vez”. Este tercer silogismo ha sido trabajado desde el espectro de la física cuántica y los nuevos superordenadores, los de matrices cuánticas, millones de veces más potentes que cualquier matriz informática actual o “CPU”. En la Lógica, podemos igualmente introducir este tercer factor, que es el “ni verdadero, ni falso”, que es la definición de algo que todavía no está demostrado o por demostrar, esto es, la hipótesis. Una tesis, esto es, cuando un enunciado o postulado ha sido demostrado y averiguada su veracidad o falsedad por el nuevo método inferencial (NMI), entonces ya es algo o bien verdadero, o bien completamente falso, ya que se han seguido los pasos necesarios para demostrar su veracidad o su total carencia de significado y utilidad. Pero si no se demuestra, pasamos de nuevo al estado de “ni verdadero, ni falso”, y entonces regresamos al punto de partida, en el cual “@” puede ser tanto “1” como “0”. Este método ternario de averiguar la verdad o la falsedad de un enunciado o postulado mediante la lógica inferencial e integrando asimismo el método científico para materias puramente técnicas o científicas o de alto nivel académico, nos lleva a un desarrollo cierto del silogismo o hipótesis, pasando de ser un enunciado posiblemente “verdadero” o “falso” en la medida que puede evolucionar desde “@” a “1” o “0”. No se puede especular con lo autentico o lo falso sin seguir los pasos necesarios, las demostraciones asignables y los razonamientos adecuados, pasar directamente de “@” a “0” (falso) o “1” (verdadero) es un procedimiento basado en la lógica deductiva, en el método científico y el inferencial, y sin pasar por estos tres filtros, las afirmaciones siempre estarán en el momento de “quizás”  o “tal vez”. Afirmar algo sin haberlo demostrado previamente y de manera tajante es un defecto claramente humano, y la tendencia de la especie inteligente a mentir descaradamente sobre cosas que deberían estar plenamente contrastadas y estudiadas de antemano.  

De hecho, algo que aprenden los niños, adolescentes y hombres y mujeres en las primeras etapas de su vida es precisamente a mentir, a ocultar aquellos datos, hechos o sucesos de su vida diaria que no le han sido favorables, magnificando enormemente aquellos que representan cierto éxito o alegría a su interlocutor, situándolos a una escala muy superior de validación de lo que realmente aparenta ser. Este aprendizaje cognitivo y social evita el excesivo peso psicológico de las cargas personales por responsabilidad, y se sabe ya que es una defensa neurológica contra el pesimismo o la tendencia a caer en estados depresivos o poco positivos, ya que el considerarse por encima de una situación, a veces ayuda mucho a superarla o enfrentarse a ella sin problemas. Claro, en una especie habituada a mentir sin esperar apenas consecuencias desde su más tierna infancia, los resultados son que, si no se entrena a la mente a discernir mediante materias especializadas o una cultura general buena (no vamos a entrar aquí en las catastróficas consecuencias que el sistema educativo nacional está teniendo entre los niños y adolescentes del país, con la mayor tasa europea de fracasados y abandona colegios de todo el continente), cualquier mentiroso compulsivo, especialista en retórica o discursos baratos, bonitos y bellos, puede tomarles el pelo con relativa facilidad (una de las razones por las que la Filosofía ha sido suprimida del actual plan de estudios, porque desafía al sistema político de sectarios oligárquicos en el poder). He aquí que el entrenamiento en Lógica, sino importante, puede ser una disciplina autentica para crear grandes pensadores, ciudadanos y hasta científicos, matemáticos, ingenieros, investigadores, jurisprudentes, detectives, etc. Todo aquel que quiere alcanzar la verdad sobre algo, alguien o un evento natural o artificial, depende de la Lógica para ser un individuo capaz de averiguar aquello que está oculto, disfrazado de veracidad, cuando es un montaje a gran escala, o simplemente una falacia más de terceros. En el mundo de las ventas comerciales, hay especialistas en marketing que trabajan sin descanso para obtener y desarrollar nuevas técnicas con las que vender sus productos, algunas basadas en la psicología y la sociología, eficaces campañas publicitarias de imagen y difusión audiovisual, reparto de propaganda callejera, etc. Necesitamos un estímulo mayor cuanto mayores son nuestros filtros para discernir lo verdadero de lo falso, y a un especialista en Lógica, esos filtros son casi indestructibles, porque no someterá nada de nada a una opinión que dependa de los sentidos, el instinto heredado de nuestros ancestros homínidos o el deseo de obtener algo material por presumir de tener algo material. El silogista no es materialista, ni partidista ni consumista, tampoco mentiroso o embaucador profesional, charlatán o manipulador de masas ignorantes. Un silogista trabaja para alcanzar la verdad, por el método de demostración inferencial y por el estudio de las diversas variantes entre lo útil y lo no útil, lo realmente importante y lo que carece totalmente de importancia para el género humano. Tampoco exilia ni destierra aquello que no sea conveniente por el hecho de que todavía no haya métodos materiales y humanos para investigarlo adecuadamente, sino que lo deja en la estantería cognitiva del “@”,  hasta que llegue el día de demostrarlo y desarrollar una explicación lógica para ese nuevo fenómeno natural o cosmogónico, sin caer en fanatismos, supersticiones o caerse de cabeza en la caverna platónica de la ignorancia o la tozudez y la tendencia humanas a mentir descaradamente cada vez que no sabe de algo, o prefiere no saberlo. Los grandes mentirosos, algunos que han hecho de la mentira una profesión con futuro, han progresado enormemente en una sociedad lobotomizada, en donde las decisiones se toman a la ligera por gobernantes y administradores más interesados en llenarse los bolsillos que en trabajar por aquello para lo que han sido designados, y esta inmensa corrupción a gran escala, acaba contagiándose a todos los sustratos sociales, incluyendo los centros de enseñanza y la forma de vida de sus ciudadanos, repercutiendo en el bienestar y en las libertades en estos últimos tiempos que nos ha tocado vivir.

Llegar a la verdad, es casi una necesidad imperiosa en nuestros días, en los que nadie sabe qué información realmente está manipulada y cual no. Vivimos en la “era de la información”, pero una información contaminada, sesgada e incompleta, que nos muestra sólo aquello que otros quieren que veamos y oigamos o percibamos a diario. Una verdad que es partidista, conveniente, adecuada a esos intereses económicos y políticos, en donde las élites sigan manteniendo el “status quo” con una masa de empresarios, ciudadanos y administradores afines a la causa o mil causas artificiales y enfrentados entre ellos, para que nunca se pueda amenazar el poder de otros, los que realmente mueven el hilo de la maquinaria y el poder en el planeta. La verdad es incómoda, cósmica, universal, divina, potencialmente arrolladora, caprichosa, libre, y que acaba por desbordarse, invadiéndolo todo y cambiando el mundo cada vez que se la ha tratado de parar y contener, disfrazar de falsos testimonios o mentir. La verdad no entiende de credos, religiones, creencias, normas religiosas o morales, de limites sociales, de sistemas de castas o dictaduras bananeras, sale a la luz en un momento de máxima tensión y libera todo su potencial, trayéndonos más paz y bienestar, y más luz acerca de la razón y el porqué de todas las cosas. La verdad es un proceso intelectivo bastante polémico, porque no respeta credos ni convenciones sociales, se expande y transmite de forma totalmente natural, y no puede ser retenida por ningún medio conocido demasiado tiempo. El problema es cuando hay una población sistemáticamente programada por terceros, condicionada para pensar y consumir o aceptar hechos y maniobras políticas o estatistas que defienden los intereses creados, y que está completamente impedida para realizar un análisis válido de todo aquello que se le ha inculcado, de lo correcto o de lo incorrecto, de lo justo o de lo injusto, de lo conveniente, o de lo no conveniente. Una sociedad que no distingue entre 0, 1 o @, simplemente absorbe los axiomas o silogismos más trabajados y manipulados como verdades absolutas e indiscutibles, obviando directamente todo aquello que se sale del “canon oficial” establecido por otros. Hay que investigar, contrastar, analizar, refutar y comprender perfectamente los mecanismos lógicos, y el NMI es uno de los métodos, pero no el mejor de ellos. Los demás son más antiguos, pero han sido relegados al olvido por los centros docentes y sustituidos por asignaturas espúreas, que rozan más bien el adoctrinamiento que el aprendizaje útil. Salir de la caverna de la ignorancia del barbarismo tecnológico no es tarea fácil, hay personas que han sido encerradas en la burbuja del consumismo y la despersonalización automatizada, y son robots de carne semi inteligentes que apenas se plantean nada o ninguna sola pregunta sobre ellos mismos o su entorno, transformándose en una masa conceptual fácilmente moldeable y esculpible por aquellos que han recurrido a métodos muy sofisticados para manipularnos y subyugarnos. En las filas de estos manipuladores, hasta hay algunos miembros del antiguo colectivo de intelectuales, que por un puesto permanente en las academias o cátedras de Filosofía, han aceptado los contenidos educativos contrarios a la propia razón, defendiendo el relativismo y la reducción al absurdo, esto es, poniendo en tela de juicio la disciplina maestra del pensamiento, y colaborando en su marginación y exilio finales.

¿Cuándo algo es falso, cuando verdadero, cuando pasa del estado “@” al estado “0” o “1”? Precisamente de eso trata la Lógica, y  cuando se aborda el procedimiento, iniciamos un proceso intelectivo por el cual debemos llegar a la verdad o falsedad de un silogismo, y pasamos de “@” a “1”, esto es, a la verdad. gica, y nte de eso trata la Ldadero, cuando pasa del estado "na maestra del pensamiento, y colaborando en su marginacipermanentPueden pasar varias cosas:

-          Situación de Retorno. Esto es, que “@” sigue siendo “@”, porque carecemos de las herramientas necesarias, prrso intelectivo por el cual debemos llegar a la verdad o falsedad de un silogocedimientos deductivos o información contrastada para hacer avanzar una hipótesis perfectamente razonada y documentada. Es lo habitual cuando los medios no son los adecuados, o los métodos empleados no pueden revelarnos la verdad o falsedad de algo.

-          Situación de Veracidad. Esto es, un silogismo alcanza por medios intelectivos, procedimientos académicos y razonamientos lógicos el estatus de verdad demostrada y perfectamente contrastada. El proceso se da por concluido, y se pasan a describir las conclusiones o deducciones finales.

-          Situación de Falsedad. Los procedimientos empleados han revelado un error en el razonamiento, los datos obtenidos no son fiables, o simplemente, el fenómeno o razonamiento lógico llevan a conclusiones de la imposibilidad del mismo. El proceso se da por concluido, y se pasan a describir las conclusiones o decisiones finales.

-          Situación de Nuevo Dato o Derivaciones. El método empleado descubre nuevas variables en el procedimiento, apareciendo asuntos como “@´” o incluso “1ª” o “1b”, así como las combinaciones y permutaciones estadísticas posibles. Entonces, teniendo en cuanta los nuevos parámetros, se parte del lugar de la derivación y se trabaja independientemente con ella, y una vez resuelta, se integra al corpus de la deducción final. Si se llega a la veracidad o la falsedad del mismo, entonces se da por concluido, y se pasan a describir las conclusiones o decisiones finales.

-          Situación de Derivación Independiente. En el curso de los razonamientos, aparece un tercer asunto independientemente de “0” o “1”, que podemos llamar “3”, “4”, etc. Cada derivación independiente de la veracidad o falsedad, puede terminar por ser realmente una interpretación que termina en “0a”, “0b”, o “1ª”, “1b”, etc. Los procedimientos empleados inquieren que, finalmente, se lleguen a conclusiones independientes sobre cada una de las piezas del razonamiento.

Se pueden dar combinaciones aleatorias de estas situaciones, pero realmente son deducciones y tratamientos del procedimiento que conducen a las tres posibilidades universales. Tratar de complicarse la vida con complejos cálculos lógicos de “A es C, entonces A y no B entonces C” es rizar el rizo, entrar en paradojas lógicas inaceptables, y llegar a conclusiones relativistas y metodológicas irreales, que no se contemplan en nuestra realidad física tangible y lineal. Algo es verdadero, falso, o ninguna de las dos cosas, pero no interpretaciones exóticas y académicas infumables. Partiendo desde este punto de vista práctico, entonces obtenemos una Lógica simple, directa y que se centra entonces en la demostración empírica y en la refutación de todo aquello que es falso, To on, como dirían nuestros amigos helenos. Tratar de elucubrar permutaciones matemáticas computarizadas de las posibles variaciones estadísticas sería viable, eso si queremos llegar irremediablemente al concepto de infinito.  Porque el conocimiento objetivo contempla sólo una solución posible, que no es otra cosa que la verdad o falsedad de un silogismo o enunciado, y si no se conoce la solución definitiva, el estado de “espera”, esto es, “@”. Tal vez pueda ser ese estado intermedio un avance más de la Lógica, y no un punto muerto de destino sin retorno, una reducción al absurdo, como quieren todos los mecanicistas y relativistas filosóficos. Pueden aparecer nuevas variaciones, pero no dejan de ser procesos mentales de la psique humana, constructos hipotéticos que usamos, mezclando elementos conocidos para estructurar algo nuevo. Y cuando esas entelequias, se hacen finalmente silogismos falsos o demostrados correctamente, llegamos al útil mismo de la materia, hemos procesado correctamente el procedimiento encausado. Y hasta aquí, el post de esta semana. Muchas gracias por seguirnos, y nos vemos en el próximo.”


viernes, 13 de mayo de 2016

Ética y Sociedad




“Muchos lectores de blogs y artículos periodísticos en internet, así como los que se denominan asimismo “moralistas” o “especialistas en ética” reivindican día y noche el concepto de la asignatura pendiente en este país, que es la relacionada con la integridad del individuo, sus comportamientos sociales, sus relaciones con los demás y con su entorno de una manera civilizada y ordenada, esto es, de la Ética. A diferencia de la religión y sus fundamentos o dogmas de fe, la Ética puede considerarse una rama más de la Filosofía, y que contempla aspectos muy importantes de la naturaleza humana, tanto, que puede determinar la convivencia, adiestrar a los jóvenes para un futuro profesional o estudiantil adecuado, alejándolos de los instintos animales que posee la especie, y potenciando las habilidades de comunicación, relación interpersonal y entendimiento de las normas, las leyes y la justa administración de la vida civil, laboral y profesional. El abandono del estudio de esta asignatura, es un periplo que comenzaría por la reforma docente iniciada por el Ejecutivo de Rodríguez-ZP, cuando se sacaron literalmente de la manga una materia completamente nueva, la Educación por la Ciudadanía, cuyos contenidos y postulados no eran otra cosa que un intento del PSOE de reprogramar nuevos votantes potenciales obedientes a los postulados del partido socialista, y que destruiría y perseguiría hasta la extenuación las asignaturas de Religión, Ética, Educación Vial o Religión, que han desaparecido del plan de estudios actual, ya que nuestro maravilloso ex presidente del Gobierno las consideraba “un rollo”… indudablemente esa era su opinión, y aunque la enfermedad mental de Zapatero era indiscutible y sus capacidades cognitivas muy, pero que muy mermadas y rozando la paranoia, al igual que un Calígula psicópata con manías egocéntricas y sin ninguna base de credibilidad, el daño realizado a las instituciones de enseñanza ya estaba hecho, y nadie hoy en día, ni siquiera el Ejecutivo secuestrado por Rajoy Brey, se ha preocupado de retomar esta materia y relanzarla en todos los centros educativos del país. Convencidos de su “victoria sobre el capitalismo”, los adolescentes no saben nada ya de Ética o Religión, mucho menos de Filosofía o Literatura o Historia, y lo que suelen dar, es un resumen espúreo que enumera acontecimientos importantes para los profesores marxistas o leninistas, pero nada más. Nuestros jóvenes han perdido completamente el norte, y de ello, tienen mucha culpa los políticos, esa “casta superior” de la que tanto habla Pablo Iglesias, y de la que él mismo forma parte indiscutible. Caminar por el sendero de la docencia siempre ha sido complicado, pero los políticos deberían dedicarse a mejorar el bienestar de sus ciudadanos y administrar bien los impuestos en cosas útiles y productivas, no en cargarse el sistema educativo y exportar el dinero público a cuentas privadas en Panamá, por si ni ha quedado bien claro mi último mensaje.

El camino de retorno hacia la Ética pasa por redescubrirla desde el punto de vista de la Filosofía, y canalizar este conocimiento hacia algo productivo y útil a todos y para todos aquellos interesados en no tener el encefalograma plano y las palabras justas en la mente para pedir alimento o manejar una cuchara correctamente sin babear como idiotas lobotomizados. La chulería barriobajera y pandillera está muy de moda entre los adolescentes españoles, eso que algunos ineptos han venido a llamar “cultura urbana”, y que tiene muchas manifestaciones supuestamente artísticas, como el grafiti, el rap, una cierta forma de vestir, las bandas urbanas importadas de Latinoamérica o EEUU, etc. Todo este basurero conceptual y degradante no es otra cosa que un síntoma más no de “rebeldía juvenil transitoria”, como dicen algunos psicólogos y pedagogos apoltronados en sus sillones universitarios y cátedras subvencionadas, sino un peligro potencial de criminalidad, marginalidad y delincuencia, que manifiesta una total falta de principios éticos, una actitud irrespetuosa hacia sus mayores y el legado cultural de sus padres, y así como la “generación X” rompió estereotipos para transformarse en una de las generaciones más desobedientes y decadentes del siglo XX, conformistas, consumistas y hasta inmovilistas o materialistas y mecanicistas que desestimaron los valores inmateriales y se volcaron en el culto al dinero y las apariencias, estos nuevos jóvenes y adolescentes, algunos pertenecientes a la “generación Niní”, son en apariencia, y sólo en apariencia superficial y temporal un “acto de reivindicación social”, que no es otra cosa que una masa de descerebrados y pandilleros sin formación alguna, que recurren a una forma de vestir, moverse y hablar que roza lo chulesco, lo barriobajero y muchísimo menos tiene que ver con una subcultura o cultura, ya que imponen sus criterios con la desobediencia civil, el acto delictivo y el resguardo que la Ley del Menor les promete, capacitándoles y justificándoles para llevar a cabo sus fechorías y ser completamente inmunes a cualquier represalia o acto de justicia legal contra ellos y sus progenitores. No puede haber cultura alguna en la marginalidad, en la delincuencia o en las bandas urbanas, sino delito. Y el delito debe ser castigado con contundencia y en la medida de su gravedad, caiga quien caiga y le pese a quien le pese, esas son las bases de una sociedad justa, democrática y libre de cadenas ideológicas o  dictaduras sociales de minorías que rozan lo ilegal y lo animal. Una educación de calidad pasa por el modelo del estudio de materias cívicas y constructivas, como la Ética, la Religión o la Filosofía, que enseñan al ser humano a pensar y ser dueño de sus actos, no una marioneta que responda a los caprichos del partido y a los intereses de unas élites económicas con la cruel tendencia a pensar en nosotros como “chusma sustituible”, como en algunos círculos he llegado a escuchar en conversaciones privadas. La Ética es una disciplina del conocimiento universal que evita todas estas cosas, y que puede luchar contra la injusticia allí en donde ha sembrado semillas de humanismo y justicia social. Los empresarios sin ética profesional, estiman que la reducción de costes para conseguir beneficios no es tan importante como el hecho mismo de eliminar trabajadores sin repercusiones sociales o mala prensa, ya que, controlando la prensa y los medios de comunicación, un corporativista consigue que nunca se hable mal de sus estratagemas de especulación y obtenimiento de riqueza a cualquier precio. El salario mínimo, la seguridad social, los derechos de los trabajadores, es algo que a cualquier empresario de gran peso le viene muy mal, ya que establece límites a su ambición personal, que muchas veces ronda lo paranoico o lo excesivamente inhumano. Nadie necesita diez veces la riqueza de un país bananero para vivir bien, pero hay algunos que ni con eso tienen bastante.  Por eso la Ética es molesta, y procuran manipularla o pervertirla, y censurarla o eliminarla directamente, como han hecho en la actualidad.

Pero el margen de error del mecanicismo materialista y relativismo moralista es enorme, ya que, desde el punto de vista de éste último, “todo es discutible, desde el punto de vista con el que se mire”, así como el posmodernismo dice que “todo pensamiento filosófico, es en realidad una reducción al absurdo”, algo completamente trivial y basado en una opinión artera y personal del señor Sabater, a quien me honra mencionar de vez en cuando como el único filósofo (o dice llamarse así) que destruyó para siempre la Filosofía en España, amparado por la protección académica de los activistas del PSOE. No estamos hablando de una aplicación del mecanicismo, sino de una reinterpretación o “flash back” de la Ética antes de la existencia del relativismo moral, y retomar la asignatura o materia completa y llevarla hasta los tiempos actuales, adaptándola a las necesidades y problemas de los tiempos actuales, algo que no se ha hecho en digamos treinta años más o menos, desde la entrada del PSOE en el poder allá por el año 82. Desde el punto de vista del Nuevo Método Inferencial (NMI), llegamos a la conclusión de que este problema debe ser tratado punto por punto y paso por paso, estudiando sus errores garrafales y sometiendo el asunto a una exposición amplia, profesional e igualmente útil, de la cual comenzaremos a trabajar en artículos posteriores. Aunque no hemos tomado resoluciones finales, podemos descubrir lo siguiente a partir de unas hipótesis dadas, que pueden ser las siguientes:

1.       La Ética en sí misma no ha sido el problema de que la docencia española y los políticos hayan rechazado la misma en el plan de estudios, abortando su tratamiento en las aulas como asignatura válida, al igual que el resto de Humanidades y materias propias del pensamiento intelectivo.

2.       Las soluciones intermedias aportadas por el Estado, como la Educación por la Ciudadanía (EpC), no han sido sino herramientas de programación e ingeniería social para asegurarse en un futuro un colectivo masivo de votantes convencidos, y la oposición, ahora en el poder, ha seguido trabajando en la misma línea y haciendo caso omiso de los síntomas de decadencia social en los jóvenes y multiplicación de los casos de bandas urbanas y delincuencia organizada.

3.       La Ley del Menor, desde el punto de vista legalista y civil, está mal redactada y escrita a propósito, con el único fin de asegurarse la protección de adolescentes conflictivos y causar un impacto social de “control mediante el miedo” que no tiene otra finalidad que seguir asegurándose el voto masivo de las masas ciudadanas en las urnas. Esta técnica fue programada por el Partido Popular, y posteriormente aceptada y expandida por el PSOE en todos sus puntos, lo que explica la total impunidad de las instituciones ante este problema, que ya es una lacra social.

4.       Los colegios, institutos y universidades deberían desobedecer el actual plan de estudios, que limita a los estudiantes a aquello que los políticos quieren escuchar, oír y las tendencias de consumo, preferencias personales y materialistas que los empresarios quieren condicionar a través de diferentes métodos de programación mental y subliminal.

5.       Las Humanidades deberían ser de estudio obligatorio en los planes de preparación pre universitaria, y aquellos estudiantes que las suspendiesen ineludiblemente o fuesen muy torpes para poder desarrollar un conocimiento intelectivo o pensamiento independiente medianamente aceptable, derivados a centros especializados para gente con problemas, o canalizados a una formación profesional para formarse en un oficio y empezar a ser útiles a la sociedad en el mundo laboral, como ocurre en el resto de países europeos. Nadie es inútil, sólo hay gente más apta para unas tareas que para otras.

6.       Deberían hacerse test psiquiátricos a los profesores con regularidad. Esta es una medida impopular y a veces muy polémica, pero en otros países se ha descubierto realmente casos de injusticia docente hacia ciertos alumnos por parte de profesores megalómanos o muy interesados en que cierto perfil de estudiantes no prospere en el mundo académico, pero eso es un porcentaje bajo. Los mentalmente inestables, no deberían ejercer en los cargos públicos, especialmente en la enseñanza.

7.       Los académicos deberían formarse con cursos de actualización y puesta al día en materia de enseñanza, hay docentes que llevan de treinta a cuarenta años en la docencia sin tan siquiera haber sido sometidos a un test de aptitudes y conocimientos generales, lo que hace realmente obsoleto el sistema educativo si un profesor sigue dando la misma materia de la misma manera que hace generaciones. Además, la edad de jubilación de un académico universitario debería ser la misma que para el resto de trabajadores, dada la decadencia intelectual y física, que repercute seriamente en la calidad de las clases impartidas. A los sesenta y cinco se jubilarán todos los catedráticos, les guste o no. 

8.       El poder Ejecutivo de un país no debería tener control alguno sobre las instituciones docentes, sino un Consejo de Catedráticos superior, al que sólo pudiesen acceder aquellos maestros, académicos y especialistas o investigadores con una carrera intachable, sin escándalos, corruptelas o maniobras partidistas o simpatía hacia una u otra ideología. Esto es, la completa independencia de la enseñanza de los poderes públicos. También deberían ser revisados los cargos públicos de aquellos funcionarios que han accedido a la carrera docente universitaria por medio del “enchufismo” o el “clientelismo”, tan abundante en nuestro país.   

9.       Establecer un plan de estudios adecuado, mediante las reuniones periódicas del Consejo de Catedráticos, el cual debería respetar las limitaciones y los postulados estudiados por cada reunión precedente, y las medidas disciplinarias a tomar en cuenta contra materias improcedentes o asignaturas nada beneficiosas, como la EpC, y la recuperación de todas aquellas materias y asignaturas, sean de Humanidades o no, que puedan enriquecer al individuo y su preparación para la vida civil.

10.   El Consejo de Catedráticos tendría asimismo una permanencia en el cargo limitada, renovable cada cuatro años, y sometida a escrutinio por los más veteranos y antiguos en el cargo, pero sin manipulaciones o casos de corrupción, clientelismo o tráfico de influencias. Los miembros que fuesen sorprendidos en estas actividades, serían inmediatamente investigados por las autoridades legales competentes y expulsados permanentemente del Consejo, previa rueda de prensa por escándalo público y presentar su fulminante dimisión.

Estas hipótesis no están directamente relacionadas todas con la Ética en sí misma, pero sí con la forma de impartirla en los centros de estudios… abordar la asignatura o materia como tal, es algo que seguramente haremos en los post siguientes, aunque definir qué es la Ética sí podemos fijarlo en este artículo, por increíble que parezca.  La Ética no es otra cosa que la ciencia del pensamiento encargada de los asuntos morales, el comportamiento social del ser humano y sus consecuencias dentro del mundo civilizado. Esto es, distinguir lo bueno de lo malo, lo conveniente de lo no conveniente, lo bello de lo feo, pero siempre desde el punto de vista de un ciudadano integro, sin corruptelas ni ataduras materialistas, ni relativismos morales o mecanismos de “programación mental” que supediten sus opiniones a aquello que les interesa a unos pocos, para beneficio de unos pocos. Investigar las consecuencias de ciertos actos no es muy difícil hoy en día, los titulares de prensa están llenos de todo aquello que no se debe hacer cuando los principios morales del ser humano han caído bajo, y en este país, han batido todos los records de amoralidad y trivialidad intelectiva y catadura como administradores y legisladores de una nación europea. La política, a su vez, debería tener unas bases éticas muy marcadas, que buscaran el beneficio de sus ciudadanos, y la supresión de toda forma de tiranía, ya sea por parte de una oligarquía partidista organizada, como de un “líder supremo” de un partido político, al que nada importa, al que nada detiene, y al que nadie puede llevarle jamás la contraria, como en las repúblicas bananeras más tercermundistas. El mundo clásico grecorromano sufrió en sus propias carnes la amoralidad y abusos de sus tiranos, dictadores y cónsules fuera de razón, llevados por la soberbia y el exceso de vanidad, arruinaban sistemas políticos completos con tal de dar plena satisfacción a sus ambiciones y caprichos personales. Tal fue así, que la democracia ateniense o griega, nace de la imperiosa necesidad de derrocar a los tiranos y reyes déspotas que gobernaban al pueblo con mano de hierro y aterrorizaban pequeñas poblaciones bajo la amenaza del espolio, el saqueo o el uso de sus fuerzas militares para aprovisionarse para la guerra con sus vecinos y mantener alto su estatus social. La actual democracia europea, así como la griega o la republica romana en sus últimos estertores, fueron los escenarios perfectos para que volvieran a regresar los dictadores y los tiranos, aunque el imperio como tal, bajo el mando del princeps, fue el menor de los males una vez que Octavio Augusto se hiciera con el poder después de varios triunviratos fracasados y con un vacío de legalidad casi absolutos. Pero no vamos a entrar en digresiones históricas, pues estamos hablando de la Ética en sí misma. Actualmente, la falta de esta clase de estudios humanísticos produce individuos fatuos, perversos e instintivos, que se barbarizan aun más por la sociedad de consumo, animalizándose en sus apetencias y tribalizandose en sus maneras de entender el grupo social y las relaciones humanas con los demás. Este tribalismo urbano nada tiene de movimiento cultural, como algunos sostienen, y sí de síntomas de que el fin de la civilización occidental estaría próximo, sino tomamos cartas en el asunto y retomamos aquellos caminos abandonados por los eruditos mecanicistas y obedientes al relativismo liberalista, o al marxismo materialista y dogmático, casi rozando el fanatismo. Necesitamos encontrar las afecciones del espíritu europeo, tratar de extirpar los tumores malignos que lo están enfermando y seguir sanando las heridas abiertas, que no son pocas, y el trabajo académico por hacer es ingente, casi inabarcable. Muchas gracias por seguirnos, y nos vemos en el próximo post.”   

domingo, 17 de abril de 2016

Metafísica vs Mecanicismo y Relativismo Moral




“Uno de los grandes enigmas de nuestra época actual es el abandono de la materia más subjetiva de la Filosofía, la Metafísica, que es la abstracción máxima de todas, la que abarca la esencia misma de la existencia, la explicación final a las grandes preguntas del ser humano, y una de las preocupaciones más largas de los intelectuales de pro en la larga historia de las ciencias, las letras y las artes. Las actuales derivaciones del saber científico, como el método experimental, dejaron atrás el método deductivo, por el cual antes se hacían todos los descubrimientos y logros del saber y de la razón, y que tenía unos pasos bien marcados desde tiempos pretéritos, en concreto, desde la época grecorromana clásica, en la que los socráticos revolucionaron el pensamiento epicúreo y pre aristotélico descubriendo unas bases desarrolladas por Sócrates, perfeccionadas por Platón y continuadas por los sofistas posteriores, algunos con mayor o menor éxito. Pero no vamos a hablar de historia de la ciencia del pensamiento, sino de una de sus especialidades, que surgieron a partir de la expansión de la razón y las disciplinas que fueron surgiendo en torno a ella, que son las madres de la cultura occidental, y sin ellas, sería imposible comprender todo el entramado y paradigma científico o metodológico y ontológico actual. Sin ánimo de ser exhaustivos, los derroteros que han expulsado a las Humanidades de los centros docentes de todo el país, así como el establecimiento del relativismo moral, han exiliado para siempre todo sentido de trascendencia, relegando el Logos a una simple realidad semántica carente de todo sentido profundo, de toda espiritualidad e importancia, marginándolo como si el “mundo de las ideas”, fuese otro constructo más de la mente humana, que tiende a crear estructuras matemáticas y mentales para explicar una realidad que no puede percibir completamente por sus limitados sentidos y percepciones. El fallo de las entidades educativas ha sido garrafal, porque materias como la Teología, la Ética, la Religión en sí misma carecen de sentido práctico alguno, ya que no se dedican precisamente a valores cuantificables, medibles o capaces de ser registrados por instrumentales de laboratorio, y para el método experimental, todo aquello que no sea demostrado o cuantificable, simplemente no existe, o es una simple entelequia sin bases sólidas contrastadas. Aunque no es considerada del todo una especialidad científica, la Parapsicología trata de cubrir este importante hueco relativista con explicaciones a caballo entre lo místico y lo científico, pero dando explicaciones muy superficiales del fenómeno de la trascendencia y la inmortalidad o no del alma, y cayendo en la eterna trampa de la parafernalia metodista irreal de los charlatanes, como adivinadores del futuro, echadores de cartas o especialistas en leer las líneas de la mano. El fenómeno del Logos creador, del ente cósmico responsable de todo entendimiento y de todo conocimiento objetivo, es una asignatura fascinante, y solamente la Teología o la Filosofía han sido parcialmente capaces de explicar el acontecimiento absoluto de la totalidad desde la perspectiva humana y de sus limitadas capacidades. Saber quiénes somos, de dónde venimos y adónde vamos, es la pregunta clave, la respuesta es muy compleja, y aún a día de hoy pocos o muy pocos se han acercado tan siquiera a esa realidad demoledora. El porqué último de las cosas, aquel que da fuerza a las creencias profundas del ser humano, y aquel que le da forma a sus convicciones morales, existenciales y personales más íntimas. Tanto si se trata de creyentes católicos, agnósticos maniqueistas o ateos mecanicistas, todos se han preocupado alguna vez de este tema en sus momentos de intimidad, y muchos, aunque incultos o iletrados, han llegado a conclusiones muy parecidas, pero igualmente sorprendentes todas. Hay “algo”, “alguien” o una “fuerza inteligente” por encima de todas las cosas materiales e inmateriales, y mucha gente está de acuerdo en ello…  

Recordemos que el proceso de medido y cuantificado de los fenómenos naturales es algo que el ser humano lleva haciendo desde los mismísimos albores de la prehistoria, desde que comenzó observando las estrellas y usando los fenómenos celestes para predecir el tiempo, sucesos importantes o relacionar las constelaciones con comportamientos de los mortales, o una cosmogonía “divina” que explicaba la relación entre la Creación y los creadores, esto es, los dioses de la antigüedad posterior, cuyas religiones fueron perfeccionándose hasta desembocar en el monoteísmo judeocristiano, budista, o las distintas confesiones del taoísmo, confucionismo, etc. El trabajo de los filósofos griegos, que partieron al antiguo Egipto faraónico en Alejandría y Tebas para estudiar los fundamentos del conocimiento y del saber almacenados por la imponente civilización del Nilo, que a su vez había bebido de Caldea y Babilonia y desarrollado unos avances espectaculares, se iniciaría con el aperturismo de este conocimiento a una enseñanza que, aunque privada y sólo al alcance de unos pocos, permitía que este saber no se perdiera, sino que se transmitiera en obras escritas y traducciones que desmitificaron el sentido místico y sagrado de este, transformándolo en las bases del método deductivo o razonamiento lógico, hasta llegar al actual método científico. La dimensión de los conceptos universales o demiurgicos no eran exiliados del todo, como lo hace el actual mecanicismo materialista y mecanicista, sino que se clasificaban en un nuevo saber, el de la Metafísica, que se encargaba del pensamiento último, la reflexión del ser humano sobre el Cosmos, esto es, la Creación, y su lugar en el mundo, así como la existencia o no de una vida ultra terrena, la inmortalidad del ser, o la presencia de los dioses, si estos tenían o no una consciencia como tales, o eran simples “pensamientos universales” o entelequias del Logos, como propiedades del Gran Demiurgo, pero personificadas en potencias cósmicas autónomas y con conocimiento de sí mismas. El trabajo de los pensadores sofísticos y aristotélicos se encargó de esta materia en repetidas ocasiones, y sentaría las bases de la Teología cristiana primitiva, la cual evolucionó hasta la materia profesional académica de hoy en día. También hay teólogos de otras confesiones religiosas, pero no es de teología de lo que hoy estamos hablando, sino de la materia que creó todas estas ramas y especialidades, la que unificó el proceso de deducción sobre toda experiencia trascendental y la modernizó hasta darle forma, y que es una disciplina desierta por muchos intelectuales en la actualidad. Quizás con Unamuno y los autores del siglo XX se terminara el ensayismo y el desarrollo del pensamiento metafísico, ya que el mecanicismo marxista de los académicos de la época de González Márquez determinaron la aberrante decisión final de desterrarla completamente, al considerarla “espúrea y estéril en sí misma”, por el concepto posmodernista de “reducción al absurdo”… Señor Sabater, ¿desde cuándo la Metafísica es absurda, dígame usted? ¿Y desde cuándo el pensamiento filosófico es una reducción al absurdo? Absurdo es el que se reduce hasta un pensamiento estéril y poco prolífico, como usted demuestra en todas sus deducciones y supuestos trabajos académicos. Deje ya de enterrar a los grandes del pensamiento crítico, y dedíquese a la venta de jarrones chinos, sino sabe usted nada, pero absolutamente nada de Filosofía. El que un hipster amigo de Pablo Iglesias con gafas de pasta y bicicleta reciclada de los años 50 se ponga profundo y diga saber de Filosofía porque tiene la carrera universitaria, es ya lamentable, pero que encima quiera meterse a enseñarla en los institutos o universidades, ya es de pabellón psiquiátrico. Necesitamos urgentemente recuperar la seriedad que estos académicos no tienen, que cobran un sueldo del Estado por enseñar algo que ni ellos mismos saben ni comprenden lo más mínimo, y empezaremos a tener nuevos especialistas en Humanidades a la altura de los grandes de siglos pasados, pero primero, hay que echar a todos los mediocres de las instituciones en donde están viviendo como señores de un subsidio social de enseñanza que es como si a una tortuga la pusieras a enseñar matemáticas en Oxford, nada de nada. Pero claro, cargarse la materia docente de Filosofía es el plan astutamente tramado por los intereses de los dos grandes partidos políticos, para evitar que haya librepensadores independientes del poder, que pongan en peligro sus planes de dominación del pueblo español y control casi mefistofélico sobre la educación y la enseñanza.

La experiencia con lo trascendente, con lo absoluto, con lo inmenso, es una asignatura pendiente en la actualidad, porque el ser humano ha decidido que todo aquello que no puede medirse por instrumentales científicos o matemáticas y pizarras, simplemente “no existe”. Negar todo esto, el origen, el Logos mismo del mundo de las ideas, es como si negáramos que procedemos de esa totalidad, y que formamos parte intrínseca de toda ella, al igual que el resto de la Creación. Es la fase de la adolescencia de la humanidad al completo, cuando reniega de sus padres y cree que por sí mismo, puede ser Logos en lugar del propio Logos, y que no hay otra cosa que el ser humano, su mente y sus capacidades y herramientas. Supongo que esta experiencia egoísta, rozando casi la megalomanía que trata de sustituir a lo divino por lo terrenal, a lo mortal por lo inmortal, es simplemente un paso más en el ciclo de la evolución de la cultura, el arte y las ciencias, un episodio transitorio que simplemente pasará de largo y nos ayudará a darnos cuenta de las consecuencias de este tremendo error de adolescentes mimados e irresponsables. No estamos solos en el Cosmos, seguramente haya civilizaciones que nos sacan sino milenios, centenares de milenios de ventaja en cuanto a conocimiento, espiritualidad y ciencia, y nos miren con una ceja arqueada divertidos, pensando en lo estúpidos que somos al encerrarnos en nuestra propia cabezonería, y ser fríos e incapaces de amar a nuestros semejantes, ya que nos creemos “dioses materialistas”. No tardará el trono del materialismo y del mecanicismo en caer por su propio peso, pero hasta entonces, alguien deberá ocuparse de todas estas disciplinas abandonadas en un callejón sucio y olvidado. Debemos encajar la idea de que los errores propios son pasos hacia un nuevo escalón, el cual habremos de subir por las buenas, o por las malas. Las consecuencias de hacer las cosas mal, siempre son sufrimiento, conflictos innecesarios, persecuciones religiosas o políticas, incluso académicas, etc. No es la primera vez que los aventureros del saber universal representan una amenaza para sus camaradas de cátedra, especialmente cuando se descubren cosas nuevas, asombrosas o revolucionarias. Tampoco es la primera vez que se trata de acomodar el saber y las disciplinas del mismo a las expectativas de ciertos colectivos interesados y apoltronados en el poder establecido y con un control casi absoluto de las opiniones y la libertas de expresión “real”. Todo lo que se salga del canon establecido es simplemente eliminado, censurado o ninguneado, clasificado como “delirios de perturbados mentales”, o ridiculizado en los medios de comunicación, al servicio directo de estos intereses privados y económicos. Educan a las masas en el mecanicismo relativista, para hacerlas menos libres, para que ni crean en realidades alternativas ni en seres superiores, o en entidades extraterrestres o civilizaciones más desarrolladas que la nuestra. El “establisment” así lo decreta, y pobrecito aquel que no cumpla con las decisiones finales de cualquier comité universitario y sus manipulados catedráticos, los cuales han de cumplir el plan de estudios que sus amigos políticos fuerzan a cumplir casi al pie de la letra. Cuántos docentes de Humanidades o Ciencias han caído en la marginalidad, la pobreza o el anonimato por no hacer caso del aparato estatal, y son mártires silenciosos de la aventura del saber y del conocimiento universales. Los grandes genios están relegados siempre a caer en los abismos más oscuros y secretos del anonimato, debido precisamente a la envidia, la mediocridad y la ambición del ser humano, que ve cada avance y descubrimiento como una herramienta más del poder o del enriquecimiento y del lucro personal por encima de sus hermanos, a los que debería amar, proteger y respetar.

¿Qué pensaría un Demiurgo creador de todos nosotros, que perseguimos, asesinamos y maltratamos a todos aquellos que defienden y buscan la Verdad por encima de todas las cosas? ¿No somos como adolescentes rebeldes, que nos hemos juntado con pandilleros y bandas urbanas para no sentirnos frágiles, inseguros y llenos de miedos y limitaciones, como le está pasando a toda la Humanidad en la actualidad? Una de las formas de superar estos miedos, limitaciones y prejuicios es aceptar todo lo que existe, pero sin plantearnos metodologías que lo acoten y lo adapten a los intereses de unos pocos, sino siendo humildes y buenos hijos del Logos, impartiendo el conocimiento libremente a todo aquel que tenga buenas intenciones y quiera aprenderlo. No necesitamos maestros especialmente iluminados, ni predicadores bailarines y uniformados dando golpes de pecho y parafraseando citas bíblicas, ni tampoco mártires cristianos tratando de recuperar la fe perdida en las masas modernas, ni mucho menos talibanes descerebrados islámicos inmolándose como represalia a la modernidad y el avance de las libertades, sino regresar a la fuente, al origen de todas las cosas, y este no es otro que el Logos en sí mismo, la búsqueda de Dios que todos los seres inteligentes llevan haciendo desde los albores de los tiempos y el nacimiento del Homo Sapiens y las versiones del mismo que lleguen después. Estoy seguro que, en las civilizaciones de las lejanas estrellas, ellos ya pasaron por un momento delicado y especial como éste, y sólo sobrevivieron aquellas que supieron retomar el camino perdido y aceptar humildemente la increíble lección que debemos asumir con todo ello. No somos sino parte de la Creación, fragmento de la obra universal del Logos, y como tales, somos producto de su mente, y no somos limitados como algunos dicen, sino dignos hijos del Logos, y dotados con las capacidades necesarias para alcanzar algún día el estado total de iluminación final. Pero, hasta que llegue ese momento, el mecanicismo y el relativismo moral deben ser rechazados taxativamente, y regresar al camino recto, buscando la esencia personal de nosotros mismos, antes de que hayamos perdido hasta nuestra propia identidad como miembros de la gran familia cósmica. Necesitamos aprender de nuevo a maravillarnos ante un precioso cielo estrellado, y mirar cada uno de esos milenarios soles como el posible hogar de seres vivos y animados, en donde haya quizás seres inteligentes que, como nosotros, se hayan hecho todas estas preguntas alguna vez. Lejos deben quedar los intereses corporativistas, políticos, de las grandes fortunas familiares que arruinan el planeta día a día, de los empresarios o líderes religiosos sin escrúpulos, de los adictos al poder y al dinero, de los que se creen “dioses”, cuando valen menos que cualquier mendigo que esté pidiendo en una esquina. Lejos deben quedar el odio, la envidia, los sentimientos negativos, ya que somos parte del Logos, y con nuestro pensamiento tenemos el poder de transformar la realidad, debemos comenzar a trabajar por cambiar esta realidad de manera positiva, reconstruyendo, sanando, comprendiendo, atendiendo al mensaje que la madre Naturaleza y el Logos creador nos quieren entregar, ese maravilloso mensaje que quieren silenciar algunos, porque no estamos solos, ni lo estaremos jamás. Ese mensaje no nos quiere echar del mundo, sino integrar de nuevo el mundo con nosotros mismos, y redimir a sus “hijos pródigos” de nuevo con el Padre. Un saludo a tod@s, y gracias por seguir este blog. Nos vemos en el próximo post.”