jueves, 27 de octubre de 2016

El Debate de Investidura (y II)




“Estamos ante uno de los episodios más decisivos de la historia de España, en donde el próximo sábado se decidirá la permanencia o no de este país en el pacto constitucional del 78, aunque todas las papeletas auguran un final feliz para Rajoy Brey, estamos intranquilos ante el avance de la izquierda podemita, que camina lenta pero inexorablemente hacia la confirmación de un ataque indiscriminado a las instituciones, y de una legislatura en la que, si el candidato a presidente del Gobierno Central es declarado como tal, será constante la presión de los aberchales y pro etarras en las calles, el único sitio en donde se sienten contentos y cómodos, aparte de las redes sociales. Haciendo gala de su tradición como partido de la Transición y de una gestión impecable, al menos con sus actuales dirigentes, el PSOE ha decidido sepultar la estela suicida de Pedro Sánchez para conceder definitivamente la abstención largamente esperada por todos los partidos constitucionalistas, y por ende, el conjunto de la sociedad en general. Atrás queda el miedo guerra civilista generado por Rodríguez-ZP,  de los prejuicios de la memoria histórica, del pacto de civilizaciones o del matrimonio homosexual, el Ejecutivo por fin se ha puesto manos a la obra, y la decadente y bochornosa escenita de los eternos debates de investidura fallidos, por fin llega a buen puerto. Los únicos que se han salido del cuadro han sido los Podemitas, mientras hacen escenitas reivindicativas en el Congreso, al cual no reconocen como garante de los derechos de los españoles, y observamos como un partido, Ciudadanos, casi acapara de nuevo todos los titulares y resúmenes informativos, porque Albert Rivera ha estado mejor que nunca, dando la batalla en el frente que tiene por delante, y a su eterno antagonista, Pablo Iglesias, al que ha podido vapulear dialécticamente de mano de los dos grandes partidos de la nación, que por fin cabalgan juntos en pos de la modernidad, la renovación y un pacto de Estado. Pacto que los aberchales y chavistas trataran de reventar por todos los medios, apoyándose en los colectivos anti sistema y separatistas, la kale borroka vascuence de hace pocos días con unos guardias civiles y sus desdichadas parejas, o las movilizaciones que tiene pensado dirigir y apoyar, sobre todo en los centros de enseñanza y de formación universitaria, en donde los simpatizantes de la formación morada se cuentan por miles, ya que engañar a los adolescentes siempre ha sido coser y cantar para estos sinvergüenzas. Porque los mensajes mesiánicos ya no calan entre los trabajadores, amas de casa, renegados del voto socialista o pagadores de impuestos, o al menos, los que saben leer, y se informan de lo que es en realidad la formación podemita, una isla de las autarquías islámicas, un trabajador a tiempo parcial de las dictaduras bananeras latinoamericanas de peor calado político, un simpatizante del terrorismo etarra y un amigo de los que quieren dinamitar la Constitución para repartirse después los despojos a suertes, sin contar para nada con la opinión de los españoles, los dueños reales de la soberanía nacional. Esta gente trabajadora y desengañada, a la que Mariano Rajoy llevó a la locura de votar a Podemos como una especie de “cabreo electoral inducido” contra la mala gestión del Ejecutivo Popular de las tarjetas black o del Gurtel, está llegando a su fin, simplemente porque, tras la amable y falsa ilusión del paraíso podemita, se ocultan cuentas millonarias en dinero electrónico, impagos a trabajadores propios, pactos secretos con republicas comunistas iberoamericanas para desestabilizar el país y tratos con el narcotráfico, el yihadismo y los movimientos anti sistema europeos, que son todos ellos muy peligrosos, y han creado problemas allí donde tienen sedes permanentes o representación parlamentaria, como en Grecia o Italia. Pero han llegado los miembros del gabinete democrático y han sentenciado por fin la funesta moratoria que Pedro Sánchez había creado con su “no es no”, porque, aunque reconocemos que Rajoy Brey no lo ha hecho precisamente bien, muchísimo peor sería abrir el melón constitucional para que los parásitos de la nación terminen por liquidar lo que estaba ya zozobrando, y lo que podría haber causado una debacle económica, social y humanitaria sin precedentes, así como un caos y una anarquía que podría haber desembocado en la balcanización de España y la aparición de una inestabilidad fronteriza capaz de sumir a muchas provincias y territorios españoles limítrofes con Francia o África en una situación insostenible de inseguridad ciudadana y rebeliones desatadas de colectivos étnicos organizados para hacerse con el poder en caso de que los gobiernos regionales no contasen con el apoyo del Gobierno y las FFAA. Porque señores, hay yihadismo español, no lo duden, y la balcanización y desintegración del territorio nacional, así como el final del pacto constitucional, sería el pistoletazo de salida para que millones de musulmanes en este país tomasen las armas y comenzasen a ocupar territorios indefensos, realizando una limpieza étnica que ya está programada por algunos imanes radicalistas y afines al Estado Islámico. Las últimas detenciones de miembros de la formación terrorista nos avalan, y precisamente estas noticias apoyan esta infame teoría apocalíptica. No olvidemos que España sigue siendo la puerta de África, y si se desintegra, la avalancha migratoria posterior sería imparable, viéndose grandes extensiones de Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha literalmente tomadas por una marea humana de centenares de miles, igual que ha estado a punto de pasar en países de acogida como Hungría. Pero ese no es el mayor de los peligros, sino la suerte final de los nativos españoles, y qué pasaría con ellos a partir de entonces. Porque si España desapareciera, ni la CEE ni la OTAN podrían hacer ya nada por nosotros, salvo mandar cascos azules a las zonas más castigadas para poder llevar ayuda humanitaria a los sobrevivientes del caos posterior. Españoles se levantarían unos contra otros, seguramente en un conflicto civil que comenzaría por desacuerdos entre los distintos reinos de taifas resultantes, y la intención de algunos de quedarse con las tierras de otros, como el caso de vascos y catalanes, que no contentos con su independencia, querrían apropiarse de Navarra, Valencia, Baleares o el País Vasco Francés, comprometiéndose incluso con la integridad fronteriza de terceros. Estos actos de rebeldía armada levantarían los ánimos de los ofendidos, como Aragón, Valencia, Baleares, Navarra o las propias islas Canarias, las cuales siempre han sido un suculento bocado para el reino de Marruecos, y estallaría sin remisión una segunda guerra civil, la masacre estaría garantizada, y sumándose a la baja natalidad y el envejecimiento poblacional, a un desastre humanitario y poblacional sin precedentes, se extinguiría casi el cincuenta por ciento de la juventud y la madurez española en unos pocos meses, millones perecerían de hambre, efectos colaterales y hambrunas en un abrir y cerrar de ojos. Ése es el único legado de Pablo Iglesias, y lo que pretende enriqueciéndose y marchándose después con las ganancias a algún paraíso fiscal, como está planeando Nicolás Maduro antes de abandonar Venezuela para siempre.  

Pero Albert Rivera por fin ha despertado, y abrazándose a la imagen de Adolfo Suarez y el pacto del 78, ha estado sublime, por no decir imparable, admirable, brillante y a la vez arrollador.  Ha sabido capear el temporal de la mano de los demócratas, tender puentes entre formaciones constitucionalistas enfrentadas, y por fin, conseguir el tan ansiado pacto de Estado tan largamente buscado durante casi un año. Bravo, Albert, bravo. No hay gran coalición, pero quizás sea mejor así, porque Rajoy Brey se verá obligado a aceptar las reformas, los pactos y los tratados que antes no quería ni estaba dispuesto a negociar, ahora la sanidad, la educación, el empleo, la seguridad ciudadana o la formación de los parados estarán garantizados, el fondo de pensiones recuperara beneficios, y la absoluta obsolescencia de los ministros populares habrá desaparecido para siempre, esperemos que hayan aprendido de una vez por todas esta lección de humildad. Albert ha hecho lo increíble, jaque mate a Podemos en una sola pieza y en dos jugadas, ha sabido mantener la calma en todo momento, recurrir a la estabilidad, a la paciencia, al saber estar, en fin, impecable. Por fin se ha manifestado en el elemento político con la experiencia adquirida durante estos años y meses preliminares, su entrenamiento está resultando bueno, y sus frutos, increíbles. Quizás haya llegado el momento de la regeneración, del cambio largamente esperado, y que los aberchales y chavistas se vayan a las calles a liarla, a ver si con un poco de suerte, los detienen a todos por delitos contra el patrimonio y apología del terrorismo. Una nación no se defiende en las calles, ni tampoco asaltando el cielo o el Congreso, ni mucho menos rodeándolo, como pretenden hacer el sábado, y seguramente se la carguen y haya bastantes detenciones, como siempre que quedan por móvil para una de estas “manifas estudiantiles”. No, Pablito, así no. La democracia se gana en las urnas, y eso lo sabe muy bien el PSOE. La democracia se gana en el Congreso de los Diputados, como ha estado tratando de hacerte saber Errejón desde que empezaste con las protestas callejeras y las algaradas universitarias, para recordar los “viejos tiempos”. Tu incapacidad manifiesta para hacer frente a los viejos tiburones de la política española, que han demostrado más temple, tablas y experiencia en el palco que tú, acaba de hacerse notar con tus reacciones de adolescente cabreado y eterno niño grande, porque eso es lo que eres, un niño que no ha querido crecer, el eterno adolescente que no quiere madurar y ver la realidad. Lo siento, a Peter Pan no se le puede sacar de un cuento, y mucho menos, con una ideología comunista. El país de “nunca jamás” no existe. Y campanilla, tampoco. Albert ha sabido hacer lo que tú no has hecho, que es tender puentes, capear el temporal con paciencia, enfrentarse a unos malos resultados electorales, y aun así, sacar el máximo partido a sus treinta escaños, frente a tus mareas inútiles y tus partidos anti sistema y pro aberchales. El señor Rivera ha sido el gran ganador de esta lidia, y se ha marchado por la puerta grande, como un matador, mientras hacía de banderillero junto al PSOE para mantener a flote el barco de Rajoy, que se hunde lentamente y seguramente no aguante otra legislatura antes de un congreso general del Partido Popular. Fin del trayecto, Pablo. Puedes patalear y lloriquear todo lo que quieras, tú pierdes, España gana. Sacaras seguramente todo el arsenal mediático a las calles estos días, hasta los artistas de la ceja saldrán a la palestra demandando “mas izquierda y menos fascismo e intolerancia y menos toros, etc.”, pero tu tiempo político se está terminando, y lo sabes muy bien. En las siguientes elecciones generales, si todo marcha bien, Rajoy Brey se habrá retirado ya como el presidente de transición a un Albert Rivera triunfante y victorioso, que seguramente pacte con un nuevo PSOE, o un nuevo PP, o ambos, completamente regenerados y asegurados por décadas, y a o mejor termine por sentarse en la Moncloa, y si no, tiempo al tiempo. Formaciones testimoniales como Vox comenzaran a fagocitar los restos del barco hundido de Rajoy Brey, y mientras el Partido Popular se hunde bajo sus propios cimientos, una nueva formación de centro derecha conservadora surgirá como un proyecto que Alianza Popular jamás debió abandonar. Este testigo será recogido lentamente, y mientras se gesta el cambio y llega el momento del final del PP, los supervivientes más dignos se sumaran a un proyecto de derechas bien asentado, a la par que Albert gobierne por espacio de cuatro o más años, ya sea de la mano del PSOE o del PP. El destino final de Podemos, al igual que el de IU, será el de reducirse y menguar paulatinamente apoyos, porque los adolescentes rebeldes se hacen mayores, encuentran un empleo y comienzan a pagar impuestos, y es cuando abren los ojos y se dan cuenta del enorme engaño que estaban apoyando en los institutos y universidades. Todos hemos sido jóvenes, todos hemos sido rebeldes, pero llega el momento de madurar y ver las cosas de otro modo, y se abandonan las quimeras utópicas y los paraísos terrenales inalcanzables, para centrarse en el sentido común. El To on de los griegos, ni más ni menos.  

Sólo queda una cosa más, y es que el Tribunal Constitucional y el Supremo comiencen las investigaciones pertinentes sobre la formación de Unidos Podemos, bajo las acusaciones de conspiración, colaboración con banda armada y asociación terrorista, así como apología de la violencia en todas sus formas y maneras, y falta de respeto hacia las instituciones y las fuerzas de seguridad del Estado, a las que ven como sus enemigos, y no como los garantes de la paz y el orden en el país. Cuando se den los primeros pasos en este sentido, comenzará de verdad una nueva etapa de paz y prosperidad para España, la paz que algunos no quieren y la prosperidad que algunos no les interesa. Gracias por seguirnos, y nos vemos en el próximo post.”      

sábado, 22 de octubre de 2016

Generación Nini: Un Problema Generacional (y II)



“Es uno de los mayores problemas de nuestra sociedad, y una de las cosas más controvertidas que nos afectan a los adultos, especialmente aquellos que tienen adolescentes conviviendo con ellos en sus casas, con una conducta rebelde, como todos, pero especialmente rebelde y problemática. El pulso generacional, se ha transformado en un auténtico calvario para algunos progenitores, que, ante la impotencia que genera la Ley del Menor, aprobada por el gobierno de José María Aznar y ratificada por Rodríguez-ZP, son víctimas de abusos verbales y físicos por parte de sus vástagos, los cuales, amparados en esta injusta maniobra masónica y diseñada para destruir la potestad o autoridad filial, fomentar el odio entre progenitores y descendientes maleducados y permitir una completa impunidad a los infractores adolescentes, realizan toda clase de extorsiones, agresiones físicas y vejaciones sobre sus propios padres, a los cuales roban dinero, insultan, amenazan y muchas cosas más. Una bofetada a tiempo quita toda tontería, pero ni siquiera esta represalia poco dolorosa pueden ejercitar ya los padres, debido a que recibirían por parte del cruel infante una denuncia por delito de agresión y seguramente, multa millonaria y meses de cárcel. Hasta estos extremos ha llegado la ignominiosa batalla de los destructores de familias y manipuladores mediáticos de los sectarismos políticos, a destruir totalmente el núcleo o la célula básica de la sociedad, para así tener perfectos zombis trabajadores y sumisos al materialismo mecanicista y el Nuevo Orden Mundial. Lo más terrible, es que la ley borra completamente el historial delictivo de estos aspirantes a prófugos fugados o pandilleros de videojuego, un pasado oscuro que nuevamente se repite en la madurez, pero si no fuese archivado y destruido, estaría a disposición de jueces, magistrados y policías para identificar rápidamente al delincuente común y condenarlo por sus crímenes de adolescencia y pubertad. Los institutos, escuelas y universidades en menor grado, debido a las exigencias académicas para acceder a cursos superiores, son autenticas academias del trafico de drogas, de las bandas urbanas y la violencia callejera, en donde los que estudian son maltratados y humillados por los que no quieren, no deben y no pueden estudiar para tener un futuro mejor. Es la pescadilla que se muerde la cola, el eterno ascender de la roca por la montaña, para, cuando se ha llegado a la cima, vuelva a descender y comenzar de nuevo, es el castigo del destino a toda la sociedad española. No buscamos responsables de esta enorme maniobra y falacia planificada, pero hay que hacerlo, y señores míos, son los menos sospechosos, aunque los otros, fueron los que apoyaron semejante conspiración contra el país, las tradiciones y los legados de todo el pueblo español. Sí, no estamos hablando de otros que de los miembros del Partido Popular, que, durante la legislatura de José María Aznar, crearon la injusta reforma penal y judicial que ha asesinado a Marta del Castillo o a Irene Villa, porque los responsables de semejantes atrocidades están en la calle, gracias a esta maldita y nauseabunda medida civil. Estamos lejos, muy lejos del tiempo en que una gamberrada era pagada con creces por los púberes, y las medidas tomadas por los progenitores contra un comportamiento errático y violento, era castigada con contundencia, y aprobada por todo el vecindario. No hace falta dar una paliza a nadie, pero el castigo no debe ser eliminado de la educación infantil. Nos guste o no nos guste, un niño que no es castigado de pequeño o joven, no comprenderá los conceptos morales de adulto, y mucho menos, el código penal y sus consecuencias. No hablamos de ser inflexibles y estrictos como patronos de fabrica del siglo XIX, pero debemos ser inflexibles y estrictos con quienes tienen comportamientos violentos, desobedientes y rebeldes sin causa justificada. Y no hay otro camino si queremos una sociedad pacifica, libre y sin amenazas callejeras masificadas.

Para preparar un futuro brillante, hermoso y digno para España, primero debemos solucionar los gravísimos problemas que atraviesa este país, como son la falta de principios morales, éticos o bases filantrópicas de las estructuras gubernamentales e institucionales, que han convertido el modelo educativo en un método de adoctrinamiento de sus futuros votantes y de asegurarse el golpe de urna en unas elecciones generales. Los planes de estudios planteados por las dos grandes formaciones políticas que se han sucedido en el poder, ese bipartidismo que ha enquistado la sociedad moderna con las mecánicas del juego sucio y del “todo vale con tal de ganar”, es precisamente lo que ha permitido que el conjunto de la adolescencia nacional se convierta en la perfecta cobaya para que los ingenieros sociales y analistas de tal o cual partido procedan a la programación mental de sus súbditos y militantes, despreciando completamente a los otros representantes y colectivos que piensan u opinan distinto de aquel o cual grupo político. Este error de calado indecible es lo que, finalmente, se condensaría en la Ley del Menor, diseñada en un principio para evitar el abuso físico o la violencia domestica sobre vástagos o hijos en mala situación respecto a sus progenitores, pero que a los mozalbetes de mal vivir y costumbres delictivas les ha venido como anillo al dedo, porque les concede impunidad absoluta para delinquir y no sufrir las consecuencias en la madurez o en años posteriores a la mayoría de edad, ya que borran todo su historial, aunque haya crímenes de sangre o violaciones con asesinato al termino de su infancia legal. Precisamente, a través de estas fisuras legales, algunos de ellos, aunque casos aislados y a veces no tan aislados, han cometido crímenes y delitos que han sacudido a toda la opinión pública, como el de Sandra Palo o Marta del Castillo, y sin ir más lejos, otros más recientes, como la desaparición de la joven de Galicia no muchas semanas atrás. Tenemos bandas de pandilleros que hacen o deshacen como quieren, que se han especializado en el robo, la extorsión, el chantaje, el tráfico de armas, drogas, las apuestas ilegales y la violencia urbana contra progenitores, profesores y demás ciudadanos como una forma de ganarse la vida, obtener pingues beneficios y encima reírse de todos nosotros, sin responder ante la justicia y viviendo del cuento como nadie y a costa de nuestros bolsillos. El Código Penal sigue teniendo unos límites insoportables, especialmente con quienes menos cumplen los plazos de la legalidad y la convivencia moderna. La presencia de adolescentes extranjeros, que traen consigo comportamientos aun más delictivos y desobediencia civil más arraigada (porque en sus países de origen no les permiten la más mínima, y saben que aquí tienen respaldo de una ley injusta y mal redactada de principio a fin) siempre ayuda a la organización de estas nuevas bandas urbanas operativas, que adoptan los métodos, costumbres y gustos estéticos o musicales de las tan temidas maras, de los “Latin King”, “Dominican Don´t Play”,  etc. Ciertamente esta nefasta influencia se está cobrando sus primeras víctimas, que no son otras que los adolescentes españoles que, bajo la promesa de ser aceptados en un grupo de peso social suburbano y temido, se prestan a estos sinvergüenzas, que hacen de ellos lo que quieren, hasta que ya es demasiado tarde y terminan con sus huesos en la cárcel. Es muy bonito el cómo algunos medios de comunicación venden a estos raperos, practicantes de arte urbano, skaters o similares una visión romántica  e idealizada que nada tiene que ver con la realidad social del mundo laboral o de los adultos, a los que venden como si fueran el autentico problema de sus problemas, cuando no son otros que ellos los responsables directos de su marginación, pobreza y desigualdades manifiestas. Nadie va a aceptar que le impongan sus criterios por la fuerza, y son precisamente estos grupos o bandas urbanas los primeros que imponen el uso de la brutalidad, la violencia y la jerarquía del más fuerte para establecer sus jerarquías, liderazgos y puestos preeminentes.

El problema generacional en este país es acuciante, sumado a la bajísima tasa de natalidad existente, así como la presencia cada vez mayor de descendientes genéticos de otras etnias, en detrimento de nuestra propia enseña ibérica autóctona, que decrece con el paso de las décadas. Pero lo más insultante, es que las maniobras políticas de los dos grandes partidos o formaciones nacionales, están colaborando aun más si cabe con la destrucción total del futuro de este país, fomentando el aborto, el sexo entre miembros de la misma identidad, en contra de las familias tradicionales y para nada potenciando la natalidad, fuente de riqueza y prosperidad para cualquier miembro de la CEE que se precie. Al contrario que nuestros vecinos de Alemania, Francia o Finlandia, la cual defienden a capa y espada las formaciones progresistas (o que dicen serlo alguna vez, cuando les interesa cambiar el temario y pronunciarse sobre las injusticias sociales que ni ellos mismos quieren combatir), nosotros somos la antítesis de toda tesis, el país que con diferencia liquida su crecimiento poblacional y lo sepulta en las clínicas abortivas, el que permite una Ley del Menor que hace impunes los delitos de sangre y los actos vandálicos de unos descerebrados, que persigue a los padres responsables y a los adultos con los bastantes bemoles y autoridad como para hacer frente a estos desalmados. Pero las agrupaciones pro vida, pro familia y anti populistas llevan librando una batalla casi perdida con los gobernantes mayoritarios, siempre con el peligro que, en el espectro político actual, la extrema izquierda se aproveche de la coyuntura para convertir todo el territorio en una isla del comunismo recalcitrante de los más duros años del telón de acero bajo el mandato de Pablo Iglesias. Otra epidemia, el marxismo anti sistema y anti taurino, pro aberchale y pro etarra o separatista, que nos vigila desde teléfonos espía y miles de simpatizantes adolescentes camuflados en las universidades y centros administrativos de todo el país, los topos de ETA Batasuna, los artífices del 11-M y del pacto con Rodríguez-ZP para terminar de liquidar el concierto nacional y lograr el tan anhelado sueño de repartirse las provincias extirpadas, como una mafia organizada se reparte el jugoso botín tras un asalto a mano armada en el banco de turno. Han minado y subyugado la voluntad de nuestros jóvenes para volverlos en contra nuestra, para que crean que las tradiciones, las bases milenarias de la cultura mediterránea son malas, contraproducentes, y “cosas de fachas”. Lo más increíble es que el arma que están arrojando sobre los desesperados padres y educadores de centros institucionales públicos son nuestros propios hijos. Esto no es otra cosa que otro subproducto de la ambición, del partidismo, del clasismo que ha terminado por aceptar lo ignominioso con tal de seguir gobernando, y lo ilegal y condenable, como una herramienta más del poder instituido. La macabra agenda del NOM, ni más ni menos, al servicio de los más poderosos y pudientes del planeta. Esperemos que no sea demasiado tarde, que podamos solucionar esta lacra antes de que seamos demasiado mayores como para pagar injustamente por crímenes que no hemos cometido, y acusaciones de otros sobre cosas que jamás hemos perpetrado… divide y vencerás, ése es el principal método de ataque de estos especuladores inmobiliarios y de Wall Street, de estos tiburones financieros que ya no sienten estimulo alguno sino es haciendo el mayor daño posible a quienes deberían agradecer el tener esos patrimonios tan grandes y desmesurados, un poder arrebatado, un potencial creativo desperdiciado en nombre del derroche, del lujo y de la escasez de unos para la prosperidad de otros. Pensemos en esas increíbles cuentas corrientes, en esos escándalos anuales en donde la identidad de personalidades muy relevantes de la vida pública salen a la luz como grandes malversadores de fondos y defraudadores de impuestos, nuestros impuestos. Nos quieren hacer pensar que nosotros somos los malos, que nos enfrentemos entre nosotros y que nos entretengamos diferenciándonos o etiquetándonos y marginando a unos en un momento, para ensalzar a otros en otro, y viceversa, persiguiendo a unos en un momento, y salvando a otros en otro. Ese es el método, esa es la manera como “ellos” siguen sacando beneficio en bolsa cada uno de los días de nuestras vidas. Especulando con la muerte, el terrorismo y la destrucción de toda la humanidad. Sus crímenes están ahí, quieren hacernos creer que los responsables son sus recaderos y sus albaceas testamentarios, pero nada más lejos de la realidad. Ni la disidencia organizada es lo que parece ser, ni el terrorismo mundial es algo que no esté estudiado y planificado desde sus mismos orígenes. Problema, solución, acción, reacción… la verdad está ahí fuera. Hemos de ser lo bastante maduros y responsables para salir de la caverna platónica y aceptar la cruda realidad.”  

  

miércoles, 12 de octubre de 2016

12 de Octubre: el Aniversario de una Gesta Universal




“Hoy 12 de Octubre, Día de la Hispanidad, nos vemos nuevamente en la casi obligada tarea de postear en este blog de opinión y filosofía especulativa y crítica social, en donde hemos aportado desde tiempos del zapaterismo más vil y chabacanero las numerosísimas lagunas en el sistema político español, sobre todo por parte de las izquierdas, y las nefastas consecuencias que las administraciones del Estado han tenido sobre la calidad de vida, la moral y la salud mental de todos los ciudadanos, repercutiendo muy seriamente en su poder adquisitivo, nivel de vida y seguridad ciudadana. Reflexionar sobre este festejo es reflexionar sobre la esencia misma de la cultura iberoamericana, representada por centenares de millones de latinoamericanos mestizos e hispanohablantes que engrosan varias decenas de países y nacionalidades, desde México hasta Tierra del Fuego, y pensar muy seriamente en que, en el 12 de Octubre de 1492, España entró en la historia universal por la puerta grande, mediante el descubrimiento de América por Cristóbal Colon, del cual se ha adivinado su verdadera identidad como un noble gallego que se cambió el nombre por sus problemas hereditarios y legales con otro miembro de su familia, y que fue admitido de nuevo en las Cortes españolas bajo pseudónimo de almirante genovés afincado en Madeira para que los agentes del fisco de la Corona de Castilla no le pasasen factura y acabase con sus huesos en la cárcel, cosa que hizo tiempo después por su enemistad con los Reyes Católicos y el enorme problema de reclamar unas posesiones de ultramar según contratos iniciales que superaban con creces las expectativas de los primeros navegantes españoles y lo que se encontraron después de arribar en costas del Caribe, todo un continente completo detrás del Golfo de México. El orgullo de ser español, de pertenecer a un país con una historia sin precedentes y que ha realizado gestas tan grandes y memorables que tienen eco en las crónicas de todo el planeta, parece que es un problema para Podemos y PSOE, separatistas y ETA Batasuna, todo ellos defensores de que realmente esta fiesta es “un invento franquista que conmemora un genocidio de millones de inocentes indios indefensos y su explotación por medio de la esclavitud”, cuando nada de esto es verdad, y como no están documentados, nada más lejos de la realidad. El analfabetismo funcional de estos catetos inmisericordes es indecible, y hasta en el ayuntamiento de Madrid se expone una “bandera indigenista” en el balcón del consistorio, a la par que ninguno de los miembros del municipio acudirán al tradicional desfile militar, haciendo gala de su desobediencia y desafío a las FFAA y las instituciones democráticas del 78. Lo realmente triste, no es la ignorancia casi supina y de libro o de documento de universidad podemita de estos sicarios del chavismo venezolano o del terrorismo de las FARC, sino la animadversión de decenas de miles de estudiantes adolescentes que, en todos los colegios e institutos de España, se unen a las protestas de Podemos contra la identidad nacional, la historia verdadera y los datos que manejan falseados algunos deslenguados asesores de Nicolás Maduro, los cuales no bajan de los 55.000 euros al mes. Analicemos los datos y barbaridades que dicen, una por una, basándonos en el Nuevo Método Inferencial, y vamos a despojarlas y demostrar su falsedad una por una:


-          “El 12 de Octubre fue instituido por el Régimen franquista e impuesto por la fuerza”. Falso. La II República ya celebraba el evento, y en tiempos de Alfonso XII y XIII y antes de las guerras carlistas hay archivos fotográficos, memorias y crónicas periodísticas que hablan con orgullo, incluso partiendo de editoriales socialistas o progresistas de la Primera República hablando del asunto y del aniversario del Descubrimiento. Por favor señores, documéntense un poquito, pero no digan semejantes barbaridades…

-          “Los Reyes Católicos ordenaron la masacre y encadenamiento de todos los indios que fueran cogidos con vida tras la conquista de las civilizaciones precolombinas”. Falso. Isabel I la Católica, a los pocos años del descubrimiento de América, promulga un edicto real declarando a todos los indígenas como miembros de la Corona de Castilla, y como súbditos leales, están protegidos por las leyes y fueros del Estado, con derecho a declarar en tribunales y ser ciudadanos libres de pleno derecho. Hasta casi los principios del siglo XX, indios norteamericanos y latinoamericanos no pueden apelar en los tribunales de EEUU, hasta que se reformo el Código Penal estadounidense tras la Primera Guerra Mundial. Los afroamericanos descendientes de esclavos no obtienen la igualdad hasta casi la década de los sesenta y tras el asesinato de Martin Luther King.   

-          “Los españoles fueron a América buscando metales preciosos y recursos que arrancaron a los indígenas por la fuerza”. Ni verdadero ni falso. Todo motivo del imperialismo colonial europeo de los siglos XVI al XIX se basa en la búsqueda de materias primas, fuentes de riqueza alternativas y especies, pero las bases morales, económicas y sociales del mundo entero estaban así. Los peores crímenes de sangre contra poblaciones indígenas son cometidos por holandeses, ingleses y franceses, que al igual que los portugueses tienen la esclavitud como uno de los medios de ingresos más golosos durante esta etapa histórica. Los metales preciosos de las Américas son despilfarrados por los Austrias en largas campañas militares de desgaste y mantenimiento de intereses geoestratégicos y globales muy difíciles de entender por quienes llevan la lógica del siglo XX a una Europa en guerra por culpa del nacimiento del protestantismo y la amenaza del Imperio Otomano.

-          “Cuando los españoles llegaban a un poblado indígena, mataban a todos los hombres y violaban a todas las mujeres, asesinando a niños y ancianos y quemando todas sus pertenencias.” Falso. La Corona de Castilla realiza campañas de exploración, conquista y cartografiado de los nuevos territorios con unas fuerzas militares escasas, enfrentándose a epidemias, tribus hostiles caníbales y civilizaciones precolombinas con ejércitos de guerreros muy numerosos, de hecho, muchas de las batallas contra los imperios azteca, inca o similares se logra gracias al descontento de otros pueblos hacia aquellos que los sometían por la fuerza a un estado de semi esclavitud y mediante el miedo por el uso de sacrificios humanos. Les recomiendo la descripción de Ciudad de México hecha por frailes españoles cuando llegaron los tercios españoles y derrotaron a los aztecas, la cual arrebataron por la fuerza a los Olmecas, verdaderos constructores de una ciudad ideal: alcantarillas anegadas, pilas de cadáveres enormes de los sacrificios humanos y esclavos encadenados que trabajaban por la fuerza para sus nuevos amos, de ascendencia apache. Los aztecas no eran de América del Sur, llegaron hasta el Yucatán expulsados por sus primos hermanos, hartos de sus prácticas caníbales y su beligerancia extrema. Si un miembro de los tercios españoles era sorprendido realizando actos de violencia, le colgaban de un árbol al día siguiente. Recordemos que un edicto real protegía a todos los indios de la esclavitud y de otras vejaciones similares por parte de los conquistadores. No nos equivoquemos.

-          “Los españoles exterminaron a millones de indios desde las primeras décadas de la conquista americana hasta casi el siglo XIX, cuando se les echa de América”. Falso. Realmente, las enfermedades que los europeos traían consigo, como la viruela, provocan una mortandad elevada de indígenas que no estaban inmunizados contra ellas, pero un par de siglos más tarde la población se recupera y estabiliza, y no solo eso, sino que empieza a crecer, mientras en EEUU la masacre de indios nativos no ha hecho más que comenzar. La prueba está en que hay varios centenares de millones de mestizos latinoamericanos en los países latinos, ya que la ley obligaba a que los españoles coloniales se casaran con las nativas si querían convivir con ellas o si las ponían la mano encima. Otros eligieron parejas nativas porque en los barcos de colonización no viajaban mujeres, como si hacían los anglosajones, que detestaban el trato con los indios, a los que veían como “razas inferiores y sin alma”,  tal y como escribieron algunos pastores protestantes en Boston durante los albores del siglo XVII y XVIII. Vaya, debe ser que por eso no hay un solo mestizo de piel roja y anglosajón en EEUU.   

-          “Los españoles fueron a América a robar a los indios, despojarles de sus riquezas e imponerles una religión de odio y violencia.Falso. Cierto es que con los conquistadores y soldados de los tercios viajaban frailes y predicadores españoles y portugueses miembros de la Compañía de Jesús y muy dispuestos a evangelizar a los nativos, pero no fue un proceso violento, ni mucho menos. Hay que ser muy desleído para comparar la doctrina cristiana, que predica el perdón a tus enemigos y la caridad o la piedad en todos sus postulados, con religiones del odio como el Islam, que defienden la imposición por la fuerza de sus ideas, mediante la Yihad. En cuanto a despojarles de sus riquezas, hablamos de una sociedad indígena que estaba en el Neolítico, no conocía herramientas de metal o apenas trabajaban un bronce de mala calidad, y tampoco usaban la rueda, o al menos, no la habían descubierto. La esperanza de vida de los ciudadanos aztecas, mayas o incas no superaba la cuarentena, y eran propiedad de los caciques precolombinos y el clero sacerdotal, que hacían y deshacían con ellos lo que querían, mintiéndoles acerca de la realidad del mundo, los derechos sociales o el culto a sus dioses sanguinarios.

-          “La decadencia de América llega con la conquista de los españoles y portugueses, hasta entonces, había prosperidad y una paz milenaria sostenible”. Falso. Como no conocían el barbecho o las técnicas de cultivo traídas por los europeos, se veían obligados al cultivo sobre rozas, esto es, quemar grandes extensiones de selva virgen para poder plantar patata, yuca o maíz. Además, como no usaban el barbecho, explotaban un suelo agrícola hasta casi su empobrecimiento total, con lo que se veían obligados a cambiar de residencia frecuentemente, y eso incluía dejar ciudades megalíticas abandonadas a su suerte para buscar nuevos asentamientos y pastos para su ganado. Además, la arquitectura precolombina requería de la quema de piedra caliza para obtener cal viva con la que fabricar mortero, y eso lo hacían destruyendo selva y usando esclavos como mano de obra para sus obras pétreas y pirámides. Cierto es que la patata o el maíz fueron grandes aportes a la agricultura europea, o el tomate, pero por favor, no comparemos una cosa con la otra.

-          “Los españoles tenían grandes explotaciones agrícolas en donde los esclavos indígenas trabajaban hasta morir de agotamiento de sol a sol.” Falso. Si queremos documentarnos un poquito, veremos que las comunas jesuitas eran el modelo económico de las aldeas indígenas evangelizadas, en donde los beneficios de la venta del grano y el ganado era repartido y administrado por los frailes a toda la comunidad indígena, así como cierto grado de educación y escolarización. Mientras en el siglo XVIII en Inglaterra hay unos índices de analfabetismo escandalosos entre la población civil, en las colonias españolas ya hay nativos indígenas que escriben en un perfecto castellano, componen obras musicales o destacan por sus conocimientos históricos o bibliográficos y su dominio de varias lenguas, tanto autóctonas como latín o español. Ahí están los archivos de Indias de Sevilla para corroborarlo, y otras crónicas históricas del reinado de Carlos III y anteriores monarcas borbones y Austrias. Practicar la esclavitud con uno solo de estos aborígenes con derechos de ciudadano español era penado con la horca, como acabaron muchos catalanes que querían obtener beneficios ilegales con el comercio de seres humanos. Varios burgueses catalanes fueron ahorcados por este motivo en los virreinatos de Perú y Nueva España entre los siglos XVII y XVIII. Volvieron a intentarlo en el XIX, pero fueron descubiertos de nuevo y se les requiso todos sus bienes y libero a todos los afroamericanos que tenían hacinados y encadenados en sótanos por toda Barcelona. Curioso, pero cierto…    


Como conclusión final, y expuestos todos los puntos más interesantes, podemos llegar a la conclusión de que todos los fundamentos expuestos por los defensores de extrema izquierda del “genocidio americano” son completamente inventados e inverosímiles, y en donde hubo verdadero genocidio, en las colonias inglesas y francesas, guardan un silencio atroz. La mentira de la “leyenda negra”, iniciada por el secretario de Felipe II, Antonio López, y después sobrellevada por los enemigos de la Corona de Castilla a lo largo del dominio de ultramar castellano, es indecible, y la han revivido los enemigos de España, aquellos que quieren balcanizarla y destruirla, aberchales y terroristas chavistas de las FARC, para sacar buena tajada económica como sacan de la extorsión, el chantaje y la mentira redomada en los medios de comunicación y las redes sociales. No me voy a parar en dar citas, fuentes, datos bibliográficos o enciclopédicos como pedirían algunos desalmados en Twitter, Facebook o similares, que se molesten en buscarlo en internet ellos mismos y sacar sus propias conclusiones. Sólo sabemos que, tras el descubrimiento de las Indias, una reina católica llamada Isabel I de Castilla promulgo un edicto que salvaría de la esclavitud, la muerte y la dominación por la fuerza a millones de indígenas, dándoles unos derechos similares a los de todos los españoles… ¿qué monarca europeo hubiera hecho algo semejante en la misma época, cuando decían que los africanos esclavos procedentes de las colonias inglesas no tenían alma? La ignorancia, el sectarismo político y la desinformación a la que nos tienen acostumbrados los medios de comunicación politizados por las izquierdas han transformado a la juventud española en enemigos de su propio país, en defensores de la sinrazón, en seguidores de la locura y el despilfarro de los impuestos, o en canallas desleídos que odian su bandera y aman la necedad y la falta de sentimiento patriótico alguno. Tarde descubren algunos más despiertos que los han estado engañando descaradamente, y cuando lo hacen, o ya son muy mayores para lamentarse, o muy viejos para preocuparse por asuntos que atañen a una juventud rebelde y “revolucionaria”. Lo más gracioso es que, precisamente, los líderes de los movimientos anti sistema, anti desahucios o anti taurinos, son profesores de universidad veteranos y antiguos comunistas de los años ochenta y setenta, los cuales ninguno de ellos baja de cuarenta y tantos, o de cincuenta y tantos años de edad. Un movimiento juvenil rebelde liderado por sexagenarios rebeldes, que contradicción, ¿verdad? Un movimiento 15-M que está defendido por quienes pactan con tiranos bananeros, ETA Batasuna y regímenes de ayatolas enloquecidos por su odio a Occidente. Pensemos mucho en ello, y los que amamos España, feliz Día de la Hispanidad.”    

sábado, 3 de septiembre de 2016

El Circo Nacional: El Debate de Investidura




“El debate de investidura de Rajoy Brey, a pesar del apoyo casi unánime de Ciudadanos, se ha transformado en una mascarada política, un batiburrillo de voluntades derrotistas que para nada sirve, pero que queda muy bonito de cara a la galería para echar las culpas del bloqueo institucional a Pedro Sánchez, tirar balones fuera por si las moscas, y seguir rehuyendo responsabilidades que tenían que haber sido asumidas hace mucho tiempo. La retorica gallega del candidato perpetuo a la presidencia del Gobierno, ha causado alguna que otra sonrisa de complicidad con el líder de Podemos, Pablo Iglesias, aunque no es admiración precisamente o camaradería lo que el líder de la extrema izquierda oculta. Alcanzar las altas cotas de aburrimiento que han seguido a las réplicas y las respuestas dadas por el resto del grupo de parlamentarios, divididos entre el hipotético Frente Popular de la Nueva Era y los conservadores, integrados por el Partido Popular y Ciudadanos, nos sumerge en un problema de calado muy hondo, y que se centra en la persona del secretario general del PSOE. Las obligaciones de todo parlamentario pasan por formar un Gobierno central viable, garantizar la estabilidad presupuestaria y el fondo de gastos públicos mediante consenso o administrar las recaudaciones y los impuestos, respetar la Constitución del 78 y velar por la integridad y la unidad de toda la nación. Nada de esto se está cumpliendo, y las rencillas entre los distintos grupos parlamentarios, votación del candidato a la presidencia mediante, están saliendo a relucir, como si del patio de un colegio de niños malcriados se tratase. Realmente sus obligaciones ya tendrían que haber sido cubiertas, y el nuevo ejecutivo haberse establecido desde otoño del año pasado, cuando fueron los primeros comicios generales. Y lo que ha ocurrido en su lugar, ha sido un completo disparate, una parodia de la democracia, un espectáculo circense en el que, uno sólo de los grupos parlamentarios que representan a los españoles, Ciudadanos, ha tendido puentes, hablando de las responsabilidades que les atañen a los políticos, y de que hay que cumplir los plazos establecidos y marcados por el imperio de la ley, y no hacer concurrir de nuevo al pueblo español a las urnas. Pero nuestro solemne y valliestático candidato, lejos de reconocer sus limitaciones actuales y trazar rutas de pactos y diálogos válidos para todos los grupos o que al menos siente a negociar a las partes constitucionalistas, se aleja de los únicos que podrían haberle dado validez a la investidura, pero sin Mariano Rajoy Brey. Y es que el principal problema del estancamiento político, es que nadie, absolutamente nadie, quiere a Mariano de nuevo sentado en la Moncloa. Quizás si otro candidato del Partido Popular, pero no el actual. Nos movemos en una tesitura difícil, en donde las votaciones ya han salido negativas, y encarándonos hacia las supuestas elecciones generales de Diciembre, las terceras consecutivas después de dos sonadas inmovilizaciones multitudinarias. Penetrar en el origen de todo este problema es el asunto, pero debemos verlo desde varias perspectivas, que son las siguientes:

-          El Partido Popular, monopolizado por Rajoy Brey, Soraya Sáenz de Santamaría y Cospedal, con Cristina Cifuentes a la zaga de todos estos movimientos, y el actual gabinete de ministros en funciones, pretende conseguir con negociaciones de “vaciado moral” algo que no ha podido lograr en las urnas, y es la mayoría parlamentaria necesaria. Sus enfoques son erróneos, que no sus métodos presupuestarios, porque han demostrado poder traer de nuevo el concierto económico a la sociedad española, aun a costa de unos impuestos injustos y un gasto público excesivo, incumpliendo casi en su totalidad todo el programa electoral de hace años, cuando consiguieron la mayoría absoluta. Ahora, con las crisis de los papeles de Panamá y el caso Bárcenas aún el juzgado, las decisiones que han de tomar pasan por considerar si el actual candidato es adecuado, o por el contrario, debe dar por fin un paso atrás y dejar el testigo a alguien menos marcado por la sociedad española.

-          El PSOE, que mantiene viva la esperanza en el “no a Mariano Rajoy y un Gobierno del Partido Popular”, simplemente obedece a la tentación de formar una agrupación de izquierdas en las que estarían separatistas y Podemos, incluso Ciudadanos, en esa tremenda ecuación del “movimiento por el cambio”, cuando realmente es una versión descafeinada del Frente Popular guerra civilista del 36, que tantas desgracias trajo a la Segunda República, como la Guerra Civil Española (1936-1939). Dejando datos historiográficos aparte, no se pueden ganar guerras que ya deberían estar en los anales de las crónicas mundiales, y deberían rectificar su lento camino hacia el abismo y la condenación, así como su absorción final por parte de Pablo Iglesias y sus secuaces. Pedro Sánchez se cree capaz de controlar a la bestia de la extrema izquierda, pero nada más lejos de la realidad. Venezuela es el principal dato estadístico que nos demuestra por donde quieren ir los podemitas.

-          Unidos Podemos, coalición de mareas, IU y Podemos, barajan las posibilidades que crearon durante el movimiento del “15-M”, el cual han apadrinado desde el principio para conseguir un hueco en los asientos de la Moncloa, empezando por el Parlamento Europeo. El “asalto al cielo”, puede que finalmente no se produzca, pero la ambición de Pedro Sánchez podría propiciar el triste escenario de un Frente Popular y la ruina total del país, junto a la derogación de la Carta Magna, para sustituirla por un constructo al capricho de estos politólogos, amigos de etarras y asesinos de Irán, o separatistas vascos y catalanes.

-          Ciudadanos, que, a pesar de su corta vida y reducida representación parlamentaria, han hecho más por el país en los últimos meses que los grandes partidos en años, identificándose en ocasiones con el fracasado proyecto de la UCD de Adolfo Suárez, de quien pretenden recoger el testigo moral y político. Albert Rivera, Girauta y sus compañeros de partido son una de las últimas esperanzas para España constitucional y unida, aunque el poder de tomar decisiones importantes esté en manos de los grandes, pero son la bisagra necesaria para esa regeneración tan esperada en el país.

-          Los demás grupos parlamentarios, que no son dignos de mención ni de importancia, pero que han sido siempre el gran resorte electoral para formar mayorías simples en este país, al menos, durante el auge del bipartidismo. Pero esa etapa ya ha pasado, y finalmente el poder indiscutible de estos partidos se irá reduciendo hasta casi desaparecer. Por eso radicalizan sus posturas y amenazan con la separación o la independencia, porque la edad dorada de las subvenciones y el dinero del Estado para sufragar sus eternos dispendios se está terminando.

El panorama no es poco serio, pero las soluciones no son poco complicadas, al menos a nuestro parecer. Solamente un acuerdo tácito entre las fuerzas constitucionalistas, tal y como sugiere Rajoy Brey y aboga Ciudadanos, sería lo correcto, pero será necesario el sacrificio final: Mariano Rajoy y Pedro Sánchez deben dimitir fulminantemente de sus cargos como presidentes de sus formaciones, o secretarios generales, ya que ellos dos son los inmediatos responsables de este eterno teatro o circo estatal, y dejar paso a dos candidatos dispuestos a entenderse. Si no, la solución final llegara desde el despacho de Zarzuela, proponiendo un candidato independiente, y la decisión no gustara a ninguno de los dos. Un gobierno provisional de transición, tal y como se hizo en los primeros años de la democracia española tras el Régimen, sería ahora lo adecuado, y solamente Albert Rivera cumple este perfil, nos guste o no. Los restantes candidatos, a la par que demasiado ambiciosos, son demasiado incompetentes o deshonestos entre ellos como para traer ningún beneficio a España. Pero un escenario de semejante envergadura solamente llegaría tras el fracaso estrepitoso de las terceras elecciones generales, y si los conciertos de elecciones catalanas y vascas no nos conducen al órdago final de la balcanización nacional. Durante años, y desde la etapa de Zapatero, este blog ha ido informando en dos de sus versiones de los inminentes peligros que la política destructiva del ex presidente socialista, ahora muy amigo de Nicolás Maduro y asesor personal del tiranillo bananero, estaban llegando en un futuro no muy lejano, y ese futuro ya ha llegado, ya está aquí. Matrimonios homosexuales, ideología de género, refugiados islámicos atentando en Europa central, peligro de desintegración de las instituciones, y todo ello refrendado por la incompetencia absoluta del ejecutivo popular, al que las cuentas económicas han salido medio bien, pero a costa de los bolsillos de todos los españoles. No nos fiemos de los cantos de sirena de Rajoy Brey, que pretende chantajear a todo el Ejecutivo español, incluido el PSOE, para perpetuarse en el poder cuatro años más, y seguir con esa chabacanería y provinciano sentido del absolutismo provinciano, de señorito enriquecido de aldea gallega, que lo caracteriza. No, necesitamos alguien más cosmopolita, experto en gestiones económicas liberales y de ideas modernas y conciliadoras, alguien como Albert, pero sin la idiosincrasia de Albert Rivera para con el Partido Socialista, principal artífice de los males de este país desde la victoria electoral de Felipe González Márquez en el año 82. Alguien que no haya abandonado la batalla de las ideas reformadoras, pero tampoco el ideal de su partido. Lamentablemente, la agenda de Ciudadanos es liberal, sí, pero no sólo de planteamientos económicos, sino de planteamientos ideológicos, nadando entre dos aguas, el progresismo keynesiano y el conservadurismo liberal, algo completamente incompatible en una sola representación gubernamental. O eres republicano o demócrata, o eres un miembro de la cámara de los comunes o de los lores, pero no ambas cosas al mismo tiempo. Y eso es lo que es Ciudadanos, un engendro de voluntades sumadas de desertores y desencantados de las dos formaciones políticas mayoritarias, si bien sus creadores y fundadores tenían unas intenciones muy diferentes a las que esgrimen ahora sus integrantes en la Cámara Baja. Un consenso entre Ciudadanos, PSOE y PP no es del todo imposible, pero primero tienen que rodar dos testas, y esas son las de los dos candidatos, el del Gobierno en funciones y el de la principal fuerza de la oposición. Los barones socialistas deberían ya haber convocado, en vista de los resultados electorales, un congreso general del partido, y haber decapitado a Sánchez tal y como marcan las viejas reglas de la política nacional. Y en otro congreso extraordinario del PP, Rajoy Brey debería haber dimitido tras el fracaso de la primera vuelta, algo que no ha hecho o se ha dignado a hacer todavía. Tendremos que acudir a una tercera vuelta, a un tercer espectáculo bochornoso para que la mano de la Jefatura del Estado tome cartas en el asunto, y ponga fin de una vez por todas a todo este desvarío sin pies ni cabeza, porque el bochorno y el ridículo es monumental. A la espera de un candidato sobrio y con los pies en la tierra, nos despedimos hasta el próximo post. Muchas gracias por seguirnos.”     

sábado, 30 de julio de 2016

Yihadismo y Masonería: Quién mueve los hilos del terrorismo?




“Los últimos días y semanas, como bien todos saben, el terrorismo islámico radical del ISIS nos ha vuelto a sacudir en toda Europa, especialmente en Francia, con el atentado de Niza, y en Alemania, con tres casos de agresiones, una en un tren, y reconocido como perteneciente al Estado Islámico, y otras dos con arma blanco o de fuego, en centros comerciales o lugares públicos. Además, un tercero se ha inmolado con explosivos, con la excusa de querer entrar a una zona de conciertos y eventos musicales multitudinarios, para masacrar el mayor número posible de víctimas inocentes antes de sucumbir por la metralla y la onda expansiva. Los comunicados del gobierno de Ángela Merkel siempre tratan de congraciarse con las minorías étnicas residentes, como turcos, argelinos o refugiados sirios, pero la realidad sigue siendo estremecedora: un pequeño porcentaje de yihadistas camuflados entre los que huyen de la guerra de Oriente Próximo, ha bastado para sembrar el caos, la muerte y el pánico en todo el continente occidental, demostrando que, con bajo presupuesto y unas mentes enfermas dispuestas a todo en el nombre de su religión fanática, están predispuestas a realizar matanzas indiscriminadas contra todo aquel que no sea igual, procedente de su misma cultura o que defienda sus mismas ideas. Desde el Medievo, las tensiones entre el Islam o los países que fueron de raíces cristianas fue la máxima que marcaría todas las cruzadas, guerras de control por el Mediterráneo o para combatir la piratería berberisca, en la que España, Italia y las principales potencias civilizadas tuvieron mucho que ver en esos siglos pasados. La derrota masiva del ejercito otomano, de los piratas berberiscos, la expulsión de los musulmanes de Al-Ándalus con la conquista del reino de Granada en 1492 y los siglos posteriores, significaron el fin de la amenaza del integrismo, el imperialismo árabe y la terrible Yihad que les había llevado desde la península arábiga a dominar prácticamente, y sin apenas enemigos, todo el norte de África, Asia Menor, el sur de Italia y la mitad de la península ibérica. El testimonio de los historiadores europeos y procedentes de los países que sufrieron el exterminio, la persecución y la humillación de ser considerados parias y esclavos en su propia tierra, nos deja el amargo recuerdo que llevaría a Occidente a determinar una guerra total contra ellos, y a reforzar sus fronteras para prevenir mayores desgracias y desastres futuros. Pero, tras el colonialismo del siglo XXVIII y XIX, la dos guerras mundiales y la decadencia europea, así como la Guerra Fría y el auge de la Unión Soviética y EEUU, la necesidad de combustibles fósiles llenaría las arcas de los príncipes de Arabia Saudí y países musulmanes, dándoles un casi infinito caudal de fondos que serviría para financiar todo el movimiento antisemita y del terror desde la década de los años cincuenta en adelante. Porque este problema no viene de ayer precisamente, señores míos. Esto es una venganza que se ha venido gestando desde hace siglos, y que ahora, los líderes radicales del yihadismo ven como la mejor oportunidad que han tenido hace muchísimo tiempo. Europa está envejecida, decadente, sin bases morales o fuerzas de seguridad, invadida por oleadas de inmigrantes magrebíes y africanos que, con la excusa de la pobreza, las guerras y las hambrunas en sus países de origen, ven en los países del Norte mediterráneo la única manera de salir adelante y llevar una vida mejor. Nada más lejos de la realidad, estamos hablando de personas educadas en culturas intolerantes, que no reconocen los derechos humanos y están acostumbrados a la violencia como único método de controlar a sus ciudadanos o mantener un estatus quo adecuado en sus fronteras. Estas costumbres, típicas de culturas que no han conocido un Renacimiento, un Siglo de las Luces o tan siquiera una Revolución Industrial, ven las comodidades y lujos de Occidente, este bienestar que nos ha costado sacrificio, sufrimientos indecibles y revoluciones armadas o guerras genocidas por nuestros derechos, un “premio”, un caramelo a conseguir sin apenas esfuerzo, y que hay que quitar de nuestras manos, como si ellos tuvieran un “derecho divino” a tomarlo, nos guste o no nos guste a todos los miembros de la CEE.  

Otros inmigrantes, como latinos, chinos o incluso algunos africanos saben que en sus países de acogida hay que tener unas normas de respeto o comportamiento, pero el árabe, que tiene unas creencias que defienden que todo pertenece a Alá, y que los paganos no tienen derecho a estos dones, ni siquiera a apelar ante un tribunal, merecen el peor trato y los peores castigos, porque les hemos “robado” esos regalos de su dios tan predicado y defendido. O sea, según este comportamiento, el sudor de milenios y esfuerzos, el dolor sufrido por nuestros antepasados, la sangre derramada y las vidas perdidas en el proceso de pacificación y evolución de nuestras libertades, derechos y bienes de consumo, es propiedad de los musulmanes. Que venga alguien y me lo explique: los que no han sudado una gota por sus países y su futuro, tienen “derecho” a hacer con nosotros lo que les dé la gana, con nuestras propiedades, con nuestra cultura, con nuestras hijas e hijos, con todas nuestras posesiones y heredades. Eso es lo que defiende el Corán, y no otra cosa. La Yihad defiende que a los paganos, a los “no creyentes” hay que convertirlos como sea al Islam, no importa cómo. Y una vez conseguido, todo lo que poseen, pasa a manos del pueblo musulmán, que se reparte los despojos del botín conseguido. Una cultura guerrera de saqueadores y rapiñadores, y ahí termina todo. No es la religión del amor, ni del entendimiento, ni de la virtud, como algunos eruditos nos lo quieren hacer ver o entender. Es una creencia militarista, sangrienta, basada en la usurpación de los derechos de la mujer, de las libertades del individuo, enraizada en un inmovilismo acérrimo que defiende lo indefendible, y condena a todos los “paganos” a una muerte segura. Y no esperamos más de ellos, porque es lo que dice su libro sagrado. Solo hay que ver lo que ha sucedido con los países y culturas que los han tenido por vecinos: o han sido invadidos, o destruidos, o están en un permanente estado de alerta social y con muertos y desordenes públicos todos los días, al igual que pasa en Israel. Habrá algún pensaire del progresismo progresista que siga postergando la inevitable realidad, que diga que no son una amenaza. Son una amenaza latente, y debe obrarse en consecuencia, sino, las muertes y los atentados irán amplificándose y multiplicándose hasta el infinito, como no tomemos cartas en el asunto. No es una broma: ellos nos han declarado ya la guerra, aunque nosotros todavía nos hacemos los sordos, y sus atentados están ahí para recordarnos que no piensan tener piedad alguna o tomar prisioneros o rehenes. Somos sus enemigos, y como tales, sólo nos espera la muerte a manos suyas. EEUU anda ahora pendiente de un cambio de presidente, y solamente si sale la opción republicana, veremos por fin el Oriente Próximo pacificado y el Estado Islámico destruido. Pero si entran los demócratas, como Obama por ejemplo, tendremos más atentados, más inseguridad, más aborto libre y más inmigración ilegal. Eso es lo que defiende Hilary Clinton. El caos. Y con él, el control mediante el caos, como defienden todos los masones pertenecientes al partido de ella. España está en el punto de mira, y no se librará fácilmente de aquello que, tarde o temprano, tendremos que afrontar, como ya lo está afrontando Francia, y desde no hace mucho, Alemania. Quien será el siguiente, es mejor no saberlo. Hay unas jornadas de la juventud en Cracovia, esperemos que no tiñan de sangre la visita papal a Polonia, patria del gran pontífice Juan Pablo II. La suerte está echada, los terroristas armados y preparados, haciéndose pasar por refugiados, gente pidiendo asilo político y midiéndonos día a día, para elegir el mejor momento para inmolarse y atentar contra nuestras libertades, nuestra seguridad y nuestras vidas. Han descubierto que matar en Europa es más barato que en EEUU o en otros países islámicos, que las condenas son laxas y blandas, y que las fuerzas de seguridad no tiran a matar, salvo en casos de extrema necesidad. Tienen que morir varios civiles para que tan siquiera detengan a alguien o lo manden a prisión por colaborar con las redes internacionales de integrismo islámico en todo el planeta. Y como lo han descubierto, lo seguirán haciendo hasta que se tomen medidas más contundentes y se hagan escarmientos ejemplares con estos asesinos en serie.    

El ISIS, o Estado Islámico para algunos, no es otra cosa que el resultado final de las malas praxis de geopolítica de EEUU, la antigua URSS y las actuales potencias mundiales, como China, que se han centrado en los beneficios económicos, el enriquecimiento de unas élites y la libre disposición de los recursos minerales y materias primas del planeta a bajo coste, aunque eso implique desbaratar fronteras, crear guerras civiles o matanzas sin término, guerras fratricidas o la aparición de grupos radicales, como Al Qaeda, los Hermanos Musulmanes o Boko Haram, las guerrillas del narcotráfico en Latinoamérica o los grupos paramilitares separatistas en diversos países, generalmente, repúblicas bananeras. No nos equivoquemos, aunque es cierto que el Islam radicalista o integrista sigue con sus enloquecidos planes de conquista y expansión aunque eso implique la inmolación diaria de sus súbditos obedientes, y que el comunismo extremista sigue imperando en países como Venezuela o Cuba, asfixiando los derechos y libertades de millones de inocentes, víctimas del hambre, la pobreza y la desesperación, son precisamente las potencias mundiales del G-20 las que no ponen remedio al asunto, simplemente porque la guerra es un negocio que mueve beneficios de la industria armamentística de varios miles de millones de dólares al año, y las drogas contribuyen al control de la población, matando a otros tantos miles de inocentes, junto al aborto y los atentados fundamentalistas. Control poblacional, control mediante el miedo, control mediante el caos, eugenesia organizada, simplemente control y poder, y nada más. Las supuestas libertades de las que disfrutamos en Occidente están siempre en peligro no sólo por los enemigos exteriores, culturas subdesarrolladas y bárbaras que si pudieran, nos hubieran borrado del mapa hacía siglos, pero precisamente nuestro desarrollo militar y tecnológico les han parado los pies desde las últimas fases de la civilización, sino también enemigos interiores, ambiciosos conspiradores económicos, dueños de corporativas y bancas, que hipotecan las vidas de los simples mortales como si fuéramos números productivos, desechables cuando los beneficios no llegan o simples materias primas, a las que eliminar cuando ya no son rentables a corto plazo. Por eso el mayor número de parados se da entre los sectores de población adulta comprendidos entre los cuarenta y cincuenta en adelante, precisamente porque, al tener más experiencia, tienen mejores salarios y derechos adquiridos, no se dejan vapulear o explotar, y el empresario no les puede exprimir al máximo, tal y como hace con candidatos más jóvenes, los cuales son fácilmente manipulados y abusados de sus horarios, sus sueldos y sus responsabilidades reales en los puestos que desempeñan. Al desterrar a los más cualificados y experimentados, al marginarlos los lunes al sol, consiguen precisamente el control mediante el miedo: “no te reveles, porque si te quedas sin trabajo, será ya imposible para ti encontrar uno nuevo, o casi imposible, y generalmente será en algún sitio odioso, en donde hagas muchas horas por muy poco salario, tus derechos estén pisoteados y no puedas tan siquiera protestar para no morirte de hambre”.  Todos los conspiranoicos, populistas y defensores del pueblo son tachados de mentirosos compulsivos, y son precisamente los más mentirosos y estafadores los que etiquetan a los demás de serlo. Pero cuidado, no es oro todo lo que reluce, pues muchos gurús del internet, conspiranoicos y populistas son en realidad otra faceta de los vendedores de remedios milagrosos, de crece pelos salva patrias, de soluciones definitivas, y no hay nada peor que eso, créanme. Los verdaderos estadistas y políticos de calidad no toman decisiones a la ligera, sino que estudian muy a fondo las salidas posibles y tras una larga y penosa deliberación, toman la iniciativa y resuelven el problema, siempre buscando el menor de los males y la mejor de las alternativas disponibles, cosa que en España lleva sin hacerse casi desde las guerras carlistas o incluso antes.

Cuando la gente está distraída por un enemigo violento, asesino y muy descontrolado, como el Islam radicalista, el control mediante el miedo surte su efecto, y las soluciones guiadas pasan por recortar nuestras libertades, nuestros derechos y nuestros pensamientos, sometiendo todo a las medidas urgentes, los toques de queda y la justicia marcial. Se podría ejecutar a civiles inocentes sólo por el hecho de haberse saltado un toque de queda, una alarma de bomba, o un registro multitudinario de viviendas, bajo falsa sospecha de colaboracionismo con movimientos contra la democracia que tanto defendemos y que tanto amamos en realidad. Verdad es que, al otro lado del espectro, las tiranías bananeras usan métodos aún más brutales y sanguinarios, que los derechos ni existen, que la población se muere de hambre, abundan los secuestros, el tráfico de armas, personas y drogas, las muertes violentas se dan por miles al año, y las ejecuciones sumarias, son una nota casi cotidiana. El control mediante el miedo podría sacar su peor rostro en los años que están por venir, y parece que las soluciones finales a el problema del terrorismo internacional pasa por asegurarse de que la gente esté realmente desesperada y sea capaz de aceptar cualquier remedio, aunque este sea peor que la propia enfermedad. Si el Islam radicalista se sigue extendiendo por Europa, no es por culpa de nosotros, ni de los cristianos, sino de nuestros gobiernos, que no están haciendo nada para remediarlo. Pareciera que, en lo alto de la jerarquía del poder, hubiera una sociedad elitista en la sombra que da extrañas, complejas y macabras instrucciones para impedir que se haga justicia, que la paz mundial llegue y que el mundo viva una etapa de prosperidad y progreso o bienestar. Una élite encubierta y secreta, que controla el planeta y a la que no la importa que mueran millones de personas si con ello siguen manteniendo su bienestar y su riqueza, que debe ser absurdamente imposible de cuantificar o medir en términos humanos. Una élite que vive en rincones paradisiacos y secretos del Pacífico o en bunker subterráneos, en donde dirigen el destino de miles de millones sin importarles lo más mínimo los métodos empleados para mantenernos enfrentados entre nosotros y siempre atentos a las malas noticias del televisor. Una élite que siempre ha estado ahí, y que nunca, jamás ha abandonado su posición de privilegios casi divinos y poder sobre el conjunto entero de la Humanidad. Un grupo de individuos tan poco numeroso como cruel, apático y aburrido de los placeres terrenales, y que necesita estímulos aberrantes para darle sentido a sus patéticas y vacuas existencias. Ellos, y no otros, son los inmediatos responsables de tanto sufrimiento, de tanta hambre, de tanta injusticia social y de tanta falta de humanidad, porque ellos, y no otros, dejaron de ser humanos hace mucho, mucho tiempo. Ya ni se acuerdan de eso. Eran nuestros gobernantes del pasado, y nuestros reyes o nuestros líderes espirituales o administradores de la riqueza. Ahora son caricaturas humanas, ni la sombra de sus antepasados, una serie de parásitos entristecidos por su escaso o nulo sentido de la existencia, que ven a sus compatriotas como una amenaza, como un recurso que se puede exprimir y agotar hasta la muerte, si con ello satisfacen sus instintos depredadores y faltos de cualquier compasión. Si, son los principales mecenas de campañas sociales y altruistas, los que levantan orfanatos, hospitales y hasta hacen obra social, pero es que con ello evaden impuestos y desgravan en la hacienda pública, aunque sus verdaderas identidades permanece en el más absoluto de los secretos. Los millonarios que vemos, son simples títeres, albaceas testamentarios que son contratados por terceros para parecer que se han hecho ricos desde cero, y simplemente, alguien les da el dinero para que lo multipliquen y lo blanqueen para sus mentores y amos. Así da la falsa sensación de que somos libres, que podemos prosperar y de que tenemos todos las mismas oportunidades. Falso. Completamente falso…

Bueno, muchas gracias por seguirme y nos vemos en el próximo posteo. Un saludo y que disfrutéis las vacaciones veraniegas.”

lunes, 11 de julio de 2016

Los Actores de la Moncloa: Nuevas Elecciones, o Pacto de Estado?




“Aunque llegamos algo tarde con este post, nos vemos en la obligación, nuevamente, de tocar el panorama político español, esta vez desde el punto de vista crítico, y de enhorabuena, que no sería tan buena sin que el habitual presidente en funciones, Rajoy Brey, haya metido la pata una vez más. Pero vayamos por partes, y contemplemos desde nuestro punto de vista a las diferentes fuerzas políticas, empezando por los miembros y miembras, esto es, los representantes del Frente Popular, que ha salido, más que a sorpasso, a sopapos conceptuales, dados sus malísimos resultados en relación al 20D:

-          En el PSOE, vemos la eterna dialéctica de siempre, a un Pedro Sánchez que se ha encargado de seguir parafraseando el mismo eslogan, el de “no a un gobierno del Partido Popular”, sea como sea y pactando con quien haya que pactar. Su victoria electoralista sobre Podemos, a los que ha superado en los comicios generales, han dado alas a la imaginación del presidente de la oposición española, que se cree ahora más capaz si cabe de intentar conseguir pactos con otras fuerzas de izquierda o separatistas, aunque ello implique dinamitar completamente el equilibrio de fuerzas constitucional o venderse a Podemos, si con ello consigue el tan anhelado poder de la Moncloa. Mientras tanto, sigue jugando al gato y al ratón, haciéndose que se quiere o dejándose querer, pero para nada siendo querido. Si fueran razonables y realmente responsables, se abstendrían y permitirían un gobierno del PP aunque fuera en minoría, pero eso no va a pasar, aunque se congelen los infiernos.

-          En Podemos, el “asalto al cielo” de manos de Unidos Podemos y la coalición con IU ha sido un autentico batacazo electoral, una humillación en las urnas, que los ha llevado a una crisis interna, en la cual culpan a sus compañeros del otro partido de los malos resultados, dejándose un millón y medio de votos en el proceso… ¿será que la gente comienza a ver documentales y noticias sobre la relación de Podemos con el régimen de los ayatolás o Venezuela y los asesinatos de dirigentes opositores por parte de Nicolás Maduro y por consejo de Errejón? Quién sabe, a lo mejor la prensa libre ha hecho realmente su función, y los antiguos votantes ya van viendo las orejas al lobo, que se había disfrazado de cordero. Stalin no puede pasar por socialista, y mucho menos por demócrata, y menos con cien millones de muertos por culpa del comunismo en el siglo pasado. Y eso es todo.

-          En Ciudadanos, el asunto es de muy diversa índole, siguen centrados en el veto a Rajoy Brey, y no carecen de razones, especialmente por la triste noticia de que la Comisión Europea haya criticado duramente los objetivos de déficit a España, no conseguidos en la legislatura popular, y que nos puede costar una multa por parte de la CEE millonaria. Aunque estas razones pueden parecer lo bastante buenas, con el futuro del país y los presupuestos generales del Estado no se juega, y si fueran coherentes, pactarían una abstención permitiendo gobernar al PP, o sentarse de verdad a gobernar en la mesa con el Partido Popular, con o sin Rajoy, eso último ya da igual. Sería una plataforma ideal para comprobar si están de verdad preparados o no para gobernar en un futuro, y especialmente, Albert Rivera.

-          En el Partido Popular, los nuevos resultados han sido un acicate definitivo para el indiscutible control que Soraya Sáenz, Rajoy Brey y Cospedal hacen de Génova, librándose de los sospechosos de corrupción y de los amigos de Bárcenas, para no verse ellos implicados en el asunto. Los días de Bankia, los trajes de Camps o las corruptelas de Rita Barberá han quedado atrás, se ven de ganadores en las elecciones generales, y rimbombantes y valliestáticos, se creen con el derecho de elegir con quien hablar y cuando hablar para negociar posibles pactos, y tienen todo el derecho esta vez. La victoria electoral les avala, le pese a quien le pese… pero llegamos a la CEE sacando pecho y exhibiendo musculo político, y nos topamos de frente con la triste realidad. Las promesas hechas no han sido cumplidas, tampoco el programa electoral del pasado ciclo ejecutivo, subisteis los impuestos y disparasteis el gasto público… en Europa no se andan por las ramas, como en España.   

-          Y finalmente, tenemos al resto de formaciones políticas, como ERC, PNV, Coalición Canaria, etc. No tienen ni la representación ni la legitimidad legal necesaria que en cualquier democracia civilizada y bien montada debieran, pero en España esto funciona justo al revés, y es que, las minorías siguen teniendo la última palabra sobre las mayorías, sobre todo, a la hora de formar gobierno y redondear las cifras. El teatro del separatismo, el terrorismo de ETA Batasuna y las cesiones a Cataluña no hubieran sido posibles sin esta injusticia, se llama la Ley de Hon´t y permite el escándalo numérico inexplicable de formaciones que no tienen bastantes votos, pero sin embargo, siempre consiguen estar en las sillas del Congreso. Increíble, pero cierto. Un voto vasco vale lo que diez castellanos o madrileños, nos guste o no. 

Y este es el escenario que nos encontramos a día de hoy, sin un Gobierno formado y a Rajoy Brey dándose prisas por pactar ya, que quiere irse de vacaciones. Señor Rajoy, esta vez va a ser que no, y cuidadito conque los del Frente Popular no le nieguen formalmente sentarse de nuevo en la Moncloa, si Ciudadanos no tiende la mano, tiene usted todas las de perder esta vez, aunque cuadren las primeras cifras, créame… no hay regeneración, ni sorpasso ni nada parecido, sino un inmovilismo amenazante que se lleva gestando desde las pasadas convocatorias, y ya está bien de jugar al ratón y al gato. Porque las inversiones extranjeras y el dinero es miedoso, y podría irse del país ahora que las aguas parecen haber vuelto a su cauce. No digamos las intenciones de Podemos de seguir coqueteando con el PSOE, con la intención de vendernos su cara más amable, para después fagocitar completamente a la formación socialista y usar sus escaños para el tan esperado “asalto al cielo”. Las ratas siempre han sido ratas, y aunque las eches a escobazos, se lamen las heridas y tratarán de invadir el almacén una vez más cuando se hayan recuperado de las mismas. No nos fiemos de las palabras bonitas, el eterno legislador o el solemne presidente en funciones debe transformarse ya, de una vez por todas, en presidente del Gobierno central. Y si no, dejarle el paso o el testigo a alguien más válido del partido, pero no a Soraya o a elementos similares, que han demostrado su total falta de escrúpulos y absoluta incompetencia. No somos los más adecuados para hablar de qué deben hacer nuestros gobernantes o representantes de la Cámara Baja, pero el paso que llevamos tiene los mismos tintes de Diciembre, y las cartas ya deben ser puestas sobre la mesa, y ver qué jugada tiene cada uno en la mano, Rajoy llevaría la ganadora, por supuesto, ya lo ha demostrado en las urnas. Tampoco somos expertos en economía de mercado o teorías del capitalismo liberalista, pero hay algo que sabemos muy bien. El sentido común debe primar sobre los intereses personales, y ha llegado el momento de privarse en cierto modo de esos intereses políticos en bien de todo el pueblo español, su prosperidad y su estabilidad, no solamente presupuestaria, sino la convivencia misma, que amenaza con balcanizar la península y mandarla a paseo en unos referéndum ilegales convocados por las principales fuerzas separatistas. Hay que trabajar muy duro para sacar un país adelante, supone sacrificios que pocos están dispuestos a realizar, pero, a lo largo de la historia de nuestra insigne nación, muchos han sido los que han entregado incluso sus propias vidas por la supervivencia de nuestro territorio, nuestras leyes y nuestras costumbres patrias. Europa y la CEE se desmiembran como muestra inequívoca de que los pactos multitudinarios deben hacerse con un consenso más profundo, con una organización de la Eurocámara, un Senado Europeo y finalmente una policía europea y un ejército europeo, es decir, como una autentica federación de países occidentales, que era el proyecto final de Bruselas, iniciado con el pacto del acero y el carbón en los años cuarenta y cincuenta del siglo XX. Ahora todo el mundo mira el Brexit británico como una señal en el firmamento de que los movimientos populistas están cogiendo un poder asombroso, moviendo masas de votantes que antes no movían, y en parte es por el descontento de las masas, que aborrecen la corrupción, el terrorismo o la inmigración incontrolada y sus consecuencias inmediatas. No podemos evitar completamente el flujo migratorio, pero sí controlarlo adecuadamente, y evitar que terroristas o yihadistas disfrazados de refugiados se cuelen por nuestras fronteras, que no deberían estar abiertas a cualquiera, sobre todo en dirección al norte de África. Muchos analistas y tertulianos creen que ha llegado el momento de que el liberalismo económico sea sometido a una durísima prueba, la prueba final de comprobar si sus ideas de libre mercado, democracia y derechos humanos son la llave de la felicidad del colectivo humano, y en cierto modo lo son, pero no como ellos pretenden.

El proteccionismo del populismo, sea de derechas o de izquierdas, no es bueno en sus versiones más extremas, pero una excesiva liberalización del capital permite el fraude a gran escala, el pelotazo administrativo o los paraísos fiscales, como ha salido a relucir en los papeles de Panamá, o escándalos macroeconómicos similares de las últimas semanas. El proteccionismo de Estado es algo que a los británicos les ha hecho desconfiar totalmente del proyecto europeo, y votar a favor de salirse de él, si bien en las elecciones generales españolas, el Brexit ha ayudado muchísimo a la victoria final del Partido Popular. La caída de la bolsa de Londres, las pérdidas millonarias de sus empresas y la devaluación de la libra esterlina nos ponen sobre aviso de lo que pasaría con los países mediterráneos si osásemos salir como lo ha hecho Gran Bretaña, y las consecuencias sobre nuestras testas serían aún más poderosas, dadas las nulas infraestructuras empresariales o industriales de los habitantes del Mediterráneo. Cuando se carecen de medios para subsistir por sí mismo, lo que no es el caso de Inglaterra, que podría potenciar ahora mucho más la Commonwealth, y obtener importaciones muy baratas de parte de sus antiguas colonias y protectorados, como Australia, en el caso de España las cosas nos irían muy mal, ya estamos empezando a recuperarnos de una crisis que muchas naciones de la CEE casi tienen superada, y aún nos ata a nosotros de pies y manos, por las razones que sean, incluyendo el nulo o escaso relevo generacional existente. La CEE debe reformar profundamente sus estructuras políticas, territoriales, policiales y fiscales, reducir la presión crediticia sobre los países del Sur, así como ser más exigente con el libre tránsito de personas, aunque no de bienes y consumibles. Un camión cargado con mercancías y licencias tecnológicas procedente de Alemania, Francia o Austria siempre sería bienvenido, pero un autobús o furgoneta de segunda mano a reventar de inmigrantes de tercera, no, para nada, eso empobrece y dinamita la convivencia, la riqueza y el futuro del mercado europeo, o de todo el proyecto europeo. Por las fronteras, arguyendo el pretexto de ser refugiados, se han colado integristas islámicos, combatientes yihadistas que han perpetrado actos de vandalismo y asesinatos indecibles o terrorismo en lugares públicos, sembrando el pánico en todo el continente, y haciéndose plantearse a todo Occidente si eso de tener fronteras abiertas es realmente tan bueno y beneficioso como se decía en un principio. Regalar gratis la nacionalidad o el permiso de residencia a un individuo del que no se tienen los datos de antecedentes penales o es un perseguido de la justicia con documentación falsa, es un riesgo que ya estamos pagando todos los europeos, y especialmente, franceses y miembros de los países más nórdicos de la CEE. Dicen que el Brexit ha ayudado a la victoria de Rajoy Brey, pero no ha sido eso, sino el miedo de la gente a perder lo poco que han conseguido tras tantos años de lucha, especialmente los jubilados, a los que no se garantiza el futuro de las pensiones, ya que la caja de la Seguridad Social ha sido saqueada impunemente por el Ejecutivo socialista, popular y separatista en multitud de ocasiones para sus despilfarros y estipendios entre amiguetes, como rescatar a las cajas de ahorros de la quiebra segura, en vez de haberlas subastado a otras entidades internacionales, como deberían haber hecho. Estamos lejos de elegir lo mejor para España, pero también de saber qué es lo mejor para Europa. El proyecto nacional dependerá en gran medida de lo que le pase al proyecto europeo, pero una CEE de libre acceso ya no será una realidad jamás, sí en lo económico, pero no en lo fronterizo. La creación de un ejército único europeo, un parlamento único o una federación única es un procedimiento seguro pero muy largo de cumplir en el tiempo, y esto es precisamente lo que se nos está acabando a grandes zancadas. Las malas relaciones con Rusia, la presión islámica, el terrorismo internacional, la presión migratoria en las fronteras africanas… Europa debe despertar de su dulce y plácido sueño y letargo si quiere sobrevivir a esta durísima prueba, y España necesita de un Gobierno, firme, transparente y responsable, no de populismo chavistas o de separatismos aberchales y podemitas ensalzados. Las teorías marxistas ya demostraron ser un completo fracaso durante el predomino de la URSS y la tiranía soviética, que llevaría a la ruina, el aislamiento y la opresión a los países de Europa del Este durante la época de la Guerra Fría, lo que vino a llamarse “el telón de acero”, y era verdad, porque Europa estaba dividida en dos mundos completamente diferentes, el occidental o de las libertades, y el oriental, o del silencio del comunismo tradicionalista y militarista. Si no queremos levantar de nuevo muros infranqueables, debemos comenzar a elegir de verdad a quien queremos y a quien no queremos en Europa, y tengámoslo presente, el mundo islámico no es una de las cosas que podamos tener entre nosotros. Demasiadas diferencias culturales, ideológicas y sociales o conceptuales como para una convivencia pacífica, que es prácticamente imposible. Sí, se pueden tener buenas relaciones internacionales, pero no una mezcla de nativos islámicos y occidentales, porque eso es un polvorín que tarde o temprano te estalla en las manos.

Rajoy Brey quiere ahora gobernar y pactar… esperemos que quien tiene que escucharle le escuche, y quien tiene que apoyarle de verdad, le apoye. Porque el futuro de tres generaciones de españoles depende de este mes de Julio. Muchas gracias por seguirnos y nos vemos en el próximo post.”